Hola a todos.
Como veis, últimamente tengo esto abandonado. Sólo vengo a pediros disculpas, y tiempo. Estos días tengo en la cabeza algunas cosas que no me permiten centrarme, sumado a la falta de un espacio desde el que acceder a este lugar (y a Mi Mundo en general), está haciendo que tenga esto así de vacío.
No vengo a ponerle solución. Sólo a pediros tiempo, y a informaros de que no he muerto. Al menos no del todo: pretendo presentarme a la convocatoria 8ª de Ícaro Incombustible, gracias a que ampliaron el plazo hasta el 25 de agosto (este no debe ser un verano demasiado productivo, gracias icariotas!), y además, intento trabajar en otros proyectos personales.
Mallorquines, estoy en la isla! Y deseando veros.
Estos días os llamo.
1saludo al que haya caido por aquí.
Hasta pronto
Darka.
08 agosto, 2010
14 julio, 2010
Monográfico: Orfo, el Semiorco y Grorro, el Gigante, Rey de Vikinga
Hola!
Hoy vengo a hablaros de dos personajes secundarios del cuento de La Sirada, en el cual me encuentro enfrascado trabajando. Y me encanta!
Estos dos personajes me fascinan, y bueno, quería compartirlos con vosotros, adelantarlos, pues aun no han aparecido en el cuento. Aunque de ellos ya sé, exactamente cómo intervienen. El cuento ya está casi completo en mi cabeza y mis notas.
Ellos dos son: Orfo, el Semiorco, y Grorro, el Gigante, Rey de Vikinga.
Hoy vengo a hablaros de dos personajes secundarios del cuento de La Sirada, en el cual me encuentro enfrascado trabajando. Y me encanta!
Estos dos personajes me fascinan, y bueno, quería compartirlos con vosotros, adelantarlos, pues aun no han aparecido en el cuento. Aunque de ellos ya sé, exactamente cómo intervienen. El cuento ya está casi completo en mi cabeza y mis notas.
Ellos dos son: Orfo, el Semiorco, y Grorro, el Gigante, Rey de Vikinga.
ORFO, EL SEMIORCO
Sort, Señor del Cráneo Hueco, una tribu de pielesverdes que logró dominar el territorio que albergaba toda la cordillera de las Altas Ered-Ilais, se hizo a la mar una vez, en busca de los tesoros elfos, dijo. Sabía que los Reinos de Eleanor, donde vivían los elfos, un paraiso en aquel mundo en destrucción, se encontraba tras los Mares de Eldor, el Torturado.
Hasta allí navegaron, y sin encontrar el final de aquella tormenta perpetua en los Océanos del Mundo, Sort encontró la forma de sortearla. A los navíos orcos, ataron grandes globos, tejidos con el velamen y las ropas de aquellos a quienes habían derrotado, y lograron elevar sus naves. Así cruzaron la tormenta que envuelve los Reinos Elfos de Eleanor, y llegaron a una de sus islas, Sa Dragonera.
En aquella tierra de sueño, de escarpadas montañas que nacen en el mar, y se elevan sobre toda la geografia elfa, viven los elfos de Quivarén, los Señores de los Dragones.
Cuando Sort, Señor del Cráneo Hueco llegó hasta allí, libraron una gran guerra, a la que llamaron la Guerra de los Cráneos, en la que fue derrotado. La nave de Sort fue la única que logró elevarse y escapar, durante la ultima batalla de aquella guerra. El caudillo orco huyó, pero se llevó consigo un buen número de prisioneros elfos, que trató como esclavos. A ellos los puso a trabajar, o los vendió, pero a ellas se las quedó. Sort las trató muy mal, las despreció y las insultó de la peor manera que pudo. Violó a muchas de ellas, pero una vez, sin que nadie lograse jamás comprender por qué, una quedó encinta.
La elfa fue fuerte, y aguantó, pero en el parto casi fallece. Cuando despertó, vio que su hijo no era un orco, ni un elfo, era la mezcla de ambos. Pero ella en él no vio el horror, sino que se le despertó un sentimiento de cariño. Por nombre le pusieron Orfo.
Orfo creció en la tribu, hasta que su madre elfa murió. Todos allí le repudiaban, por ser diferente, pues no era un orco, y todos lo notaban.
Así que decidió huir.
Por su condición elfa, Orfo era mucho más longevo que cualquier otro orco, y el tiempo fue pasando, mientras el permaneció escondido entre las Madrigueras.
En su malvivir, fue a parar prisionero a la cárcel subterránea, donde también estaba el Príncipe Assul, de Grrim.
Cuando éste escapó, ayudado por U, la Sirada, liberó a Orfo, y juntos se dirigieron al Palacio Encantado de Ëndolin.
Allí, durante la batalla en que las tropas de Goromer, Rey de Grrim, y padre de Assul, asediaban Ëndolin, murió Orfo, el semiorco, luchando contra el mismísimo Rey de Grrim.
GRORRO, EL GIGANTE, REY DE VIKINGA
Grorro era el último superviviente de una raza que con él, se extinguiría en la basta Tierra de Vikinga. Esta Península, situada al norte del Viejo Mundo, de altas montañas y costas escarpadas, en que siempre hace un frío horrible, estuvo habitada una vez por los gigantes. Habitaban en los valles y en las infinitas cuevas, hasta que llegaron los hombres. Los primeros se asentaron en las costas, y después fueron adentrándose tierra a dentro, hasta que se encontraron con los gigantes. Las luchas fueron cruentas, le llamarn las Guerras de los Gigantes, y muchos hombres murieron combatiéndolos. Fue una epoca caótica, en que se fundaron diferentes Reinos en aquellas tierras, y por largo tiempo se pelearon entre ellos y contra los gigantes. Pero éstos, que siempre les hicieron frente con dureza, aprendieron de ellos esa nueva palabra que trajeron: Rey. Así, se nombró Rey a un gigante, y todos lucharon unidos en defensa de la Tierra de Vikinga.
Fue muy duro, y al final los gigantes se vieron superados en número y en frentes, y la gra mayoría perecieron. A medida que los hombres iban matando al Rey de los Gigantes, otro era nombrado, y de nuevo volvía a caer. Así, cuando sólo quedó uno, se autoproclamó el Último Rey de los Gigantes, aun sin nadie a quien reinar. Llegados a ese punto, los hombres se olvidaron de los gigantes, y Grorro, el único que quedaba, se ocultó entre las montañas.
Grorro salió de Vikinga una vez, en contra de su deseo, pues Goromer, Rey de Grrim, uno de los Reinos de los hombres que quedaban en Vikinga, lo hubo secuestrado. Fue llevado lejos, al sur del Viejo Mundo, al Reino de Himn. Allí Grorro se vio obligado a luchar en el Palacio Encantado de Ëndolin, donde Goromer pensaba que estaba la Corona Radiante...
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05 julio, 2010
La Sirada
El gnomo sopló sobre su cabeza, y la flor de algodón flotó alejándose, mecida por su aliento. Estaba tumbado sobre el pasto, recostado donde nacía el tronco de su árbol, pensando en U. Se acercó la pipa a la boca, y una bocanada de humo ascendió haciendo espirales desde sus fosas nasales. Aquel lugar era su pequeño paraíso, su árbol. Teether era un gnomo muy peculiar. Le gustaba creer que cuidaba de las hadas y otras criaturas del bosque. A menudo se alejaba de su árbol, uno de los más especiales de aquel bosque, el árbol consciente más viejo de todas las Altas Ered-Ilais. Teether nació de la primera semilla que pudo germinar en el árbol. Cayó al suelo, sobre el pasto, y de ahí nació primero un tallito, y después una bonita flor. Era turquesa, y violácea, en una combinación de tonos preciosos. Cuando la flor brotó, de su capullo nació Teether, un gnomo diminuto que pronto aprendió cual era su tarea en esta vida: contar cuentos. El árbol consciente de Teether era tan especial porque sus hojas nacían blancas como papiros, con cuentos escritos. Palabras y palabras ordenadas, que contaban millares de historias. Y Teether era el gnomo que debía cuidarlas.
Hola!!
Este es un fragmento extraído de capítulo III del cuento de La Sirada, titulado Teether, el gnomo amigo de U.
Os lo dejo aquí para ver si os gusta, como muestrita de este cuento que estoy escribiendo. Hoy he subido al menos 9 capítulos, la verdad es que sin darme cuenta, llevo el cuento muy avanzado!!
Bueno, si alguien se anima a echarles un vistazo, que me dé su opinión!
¿Trato?
Se pueden leer, aquí:
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02 julio, 2010
Los Doce Navíos Elfos en Bubok!
Hola!!
Vengo a contaros que he subido otro de mis cuentos a Bubok!!
Como sabréis, hasta ahora tenía dos cuentos en mi tienda online: Scrópolo, el Necrófago, y EL Duende, la Doncella y el Monstruo del Lago. Bueno, pues estos días he estado trabajando en los últmos detalles del cuento que escribí en 2008 llamado LOS DOCE NAVÍOS ELFOS.
Con ello, poco a poco voy subiendo mis cuentos a la plataforma Bubok, con la intención de que cualquiera (y me incluyo) los tenga disponibles en formato papel, pues como sabéis, en formato ebook/PDF ya los teneis todos en mi página: www.modt.net.
Esta es la portada que hice:
La foto de portada la tomé la semana pasada, que estaban aquí mis padres, y dimos un paseo por el Parque Natural de Anaga, al norte de la isla de Tenerife. Me encanta este lugar, pensé que era una portunidad para sacar una buena foto para la portada de este cuento. Ésta en concreto es la que más me gustó de las que hice, tomada desde la playa de Almáciga, en dirección oeste, de toda la ínea de costa. ¿Qué os parece?
La contraportada es una aportación de una buena amiga. Es un retrato de Kalhia, Primera de Quivarén, uno de los personajes más relevantes y carismáticos del cuento, al menos hasta que se sumió en la locura del encierro... La hizo Cristina Puig en 2008, pues le encantó el cuento, y a mí el retrato de Kalhia!!! Es un honor para mí tenerla en la contraportada, aunque cierto es, que tambén está en el interior del cuento (aunque en la versión en papel de bubok será en blanco y negro, razón añadida para presentarlo en la portada).
Bueno, espero que os guste. Podéis encontrar la página del cuento en Bubok en el sguiente enlace:
Vengo a contaros que he subido otro de mis cuentos a Bubok!!
Como sabréis, hasta ahora tenía dos cuentos en mi tienda online: Scrópolo, el Necrófago, y EL Duende, la Doncella y el Monstruo del Lago. Bueno, pues estos días he estado trabajando en los últmos detalles del cuento que escribí en 2008 llamado LOS DOCE NAVÍOS ELFOS.
Con ello, poco a poco voy subiendo mis cuentos a la plataforma Bubok, con la intención de que cualquiera (y me incluyo) los tenga disponibles en formato papel, pues como sabéis, en formato ebook/PDF ya los teneis todos en mi página: www.modt.net.
Esta es la portada que hice:
La foto de portada la tomé la semana pasada, que estaban aquí mis padres, y dimos un paseo por el Parque Natural de Anaga, al norte de la isla de Tenerife. Me encanta este lugar, pensé que era una portunidad para sacar una buena foto para la portada de este cuento. Ésta en concreto es la que más me gustó de las que hice, tomada desde la playa de Almáciga, en dirección oeste, de toda la ínea de costa. ¿Qué os parece?
La contraportada es una aportación de una buena amiga. Es un retrato de Kalhia, Primera de Quivarén, uno de los personajes más relevantes y carismáticos del cuento, al menos hasta que se sumió en la locura del encierro... La hizo Cristina Puig en 2008, pues le encantó el cuento, y a mí el retrato de Kalhia!!! Es un honor para mí tenerla en la contraportada, aunque cierto es, que tambén está en el interior del cuento (aunque en la versión en papel de bubok será en blanco y negro, razón añadida para presentarlo en la portada).
Bueno, espero que os guste. Podéis encontrar la página del cuento en Bubok en el sguiente enlace:
Los Doce Navíos Elfos
Espero volver pronto para anunciaros que tengo más cuentos en subidos a Bubok!!!
Saludos!!
Darka.
Darka.
23 junio, 2010
Un día en el mundo
Hola!!
Hoy vengo a contaros un poco de mí, y de lo que ando haciendo, porque parece que estoy un poco desconectado de aquí, pero no es así.
Cierto es que ando liado a nivel personal y académico-profesional, y eso me ha quitado tiempo, pero mi cabeza no deja de girar y girar con ideas del nuevo proyecto que tengo entre manos, y del que vengo a hablaros ahora.
Por un lado, anunciaros que el cuento de Lyda de Lis. Historia de una Estatua de Piedra. está casi terminado. Me quedan los últimos capítulos para darle fin, lo cual estoy deseando.
Es más, estoy recibiendo muy buenas críticas del cuento, aunque todo deba decirse, aun hay que revisarlo y cambiar algunas cosillas que me cogean. Pero puedo decir que está casi terminado. ¡Llevo 2 años escribiéndolo!
Y el proyecto que venía a presentaros, y del que ya os había hablado, es La Sirada. Aun no tengo un nombre definitivo para el cuento, pero la verdad es que está realmente avanzado. Como podéis ver en su página, ya tengo la estructura del cuento, y ya he comenzado a escribirlo. Tengo varios capitulos ya terminados, a pesar de no haberlos subido. Ahora mismo estoy trabajando en el capítulo XV, del que os mostré un fragmento en la entrada anterior de este blog. No significa que haya escrito los catorce anteriores, ya sabéis que voy escribiendo así como me van viniendo.
Tan pronto como pueda, actualizo la página de lcuento y subo los capítulos terminados.
Y bueno, en esto estoy trabajando actualmente.
Este cuento que estoy empezando, en el que llevo pensando unos meses, me está encantando. Personajes, argumento, e importancia en Mi Mundo, todo. Y sé que lo escribiré muy rápido!! Al menos, de momento, para ser un cuento largo, va muy avanzado!
Un saludo a todos los que hayan caído por aquí y me hayan leido!!
Darka.
Hoy vengo a contaros un poco de mí, y de lo que ando haciendo, porque parece que estoy un poco desconectado de aquí, pero no es así.
Cierto es que ando liado a nivel personal y académico-profesional, y eso me ha quitado tiempo, pero mi cabeza no deja de girar y girar con ideas del nuevo proyecto que tengo entre manos, y del que vengo a hablaros ahora.
Por un lado, anunciaros que el cuento de Lyda de Lis. Historia de una Estatua de Piedra. está casi terminado. Me quedan los últimos capítulos para darle fin, lo cual estoy deseando.
Es más, estoy recibiendo muy buenas críticas del cuento, aunque todo deba decirse, aun hay que revisarlo y cambiar algunas cosillas que me cogean. Pero puedo decir que está casi terminado. ¡Llevo 2 años escribiéndolo!
Y el proyecto que venía a presentaros, y del que ya os había hablado, es La Sirada. Aun no tengo un nombre definitivo para el cuento, pero la verdad es que está realmente avanzado. Como podéis ver en su página, ya tengo la estructura del cuento, y ya he comenzado a escribirlo. Tengo varios capitulos ya terminados, a pesar de no haberlos subido. Ahora mismo estoy trabajando en el capítulo XV, del que os mostré un fragmento en la entrada anterior de este blog. No significa que haya escrito los catorce anteriores, ya sabéis que voy escribiendo así como me van viniendo.
Tan pronto como pueda, actualizo la página de lcuento y subo los capítulos terminados.
Y bueno, en esto estoy trabajando actualmente.
Este cuento que estoy empezando, en el que llevo pensando unos meses, me está encantando. Personajes, argumento, e importancia en Mi Mundo, todo. Y sé que lo escribiré muy rápido!! Al menos, de momento, para ser un cuento largo, va muy avanzado!
Un saludo a todos los que hayan caído por aquí y me hayan leido!!
Darka.
19 junio, 2010
El Atolón
El Príncipe Assul viró el timón unos grados ligeramente a babor, utilizando su única mano. La nave surcaba el océano calmado, y todo alrededor estaba a oscuras. Aquélla era una noche sin luna, y sólo las estrellas brillaban en el cielo. Ni una nube lo surcaba. Por las noches apagaban todas las luces a bordo, para evitar ser vistos desde lejos, así que todo estaba completamente a oscuras. Corría una leve brisa, suficiente para hinchar la mayor, y avanzar a sotavento, hacia un destino donde sabía que nadie lo encontraría. El rumbo estaba fijado por el sol durante el día, había que navegar hacia donde éste nacía, y por Uzkulac durante la noche, una constelación que los marineros conocían como el Triángulo de Verano, que siempre apuntaba al este. En aquella dirección, sin desviarse del grado exacto, se encontraba el Atolón.
Aquél era un puerto franco, al que piratas, corsarios y otra calaña acudía a repostar. No era más que un peñasco que sobresalía en la inmensidad del océano, solitario, y donde tras muchas generaciones de marineros, se había levantado todo un puerto. Las viviendas se amontonaban en la loma, los muelles crecían mar adentro, y en su cúspide, se elevaba un faro, que siempre alumbraba el camino. El Atolón era el punto más cercano de tierra conocida por el hombre a los Mares de Eldor, el Torturado, una masa de agua cubierta siempre por una tormenta inmóvil. La visión desde el puerto franco, decían, era asombrosa. Por el día, que solía lucir cálido y luminoso en aquella región del mundo, se alcanzaba a ver al noroeste la inmensa tormenta, que jamás cesaba. Y por la noche, desde los muelles, alcanzaban a verse los relámpagos, en continua explosión. Era una visión increíble, y Assul soñaba con verla. Había oído hablar mucho del Atolón, y siempre había querido ir, y aquél le había parecido el mejor lugar para esconderse de su padre.
Junto al timón, de donde nacían varios cabos que se elevaban hasta lo alto del mayor, donde unos hombres se apostaban, había un caballete que sostenía una jaula de pájaro. En su interior, U se sentaba sobre el columpio que debía estar sosteniendo a un ave, y no a una Sirada como ella. Aquello, hasta indignaba a la pequeña U, si al menos ella hubiera tenido alas para volar… Sus piernecitas colgaban desnudas desde el columpio, al que se agarraba con ambas manos. Su vestidito azul celeste se mecía con la brisa que movía la carabela, mientras observaba a Assul. No terminaba de comprender a aquel hombre. De hecho, no entendía a ninguno de ellos. Se peleaban por cosas absurdas como bellas flores, coronas negras o reinos, hasta el punto de que padre e hijo pudieran odiarse de tal modo. A ella le daba exactamente igual lo que hicieran con esa corona, que por muy radiante que dijeran que fuera, no era más que un trozo de metal negro y consumido.
Frente a la sirada, Assul miraba al cielo mientras sostenía el timón, sin moverlo un ápice. Ninguno de los hombres a bordo había ido jamás al Atolón, y el Príncipe se guiaba por aquella constelación, sin saber siquiera si existía realmente aquel lugar. Definitivamente, pensó U, aquél era el mejor lugar del mundo para esconder la corona. Por mucho que les persiguiera el Rey de Grrim, jamás daría con ellos en un lugar así. O eso esperaban ambos. Lo que U no sabía, era si quería ir hasta allí, y aun menos quedarse. El Príncipe Assul le había hablado del Atolón, y no le gustaba nada ese lugar. Un peñasco con cuatro casas en mitad de la nada...
Aquella noche la constelación de Uzkulac cruzó la bóveda del cielo, y al final nació el día, y después otro, y otro. Aquellos largos días, calurosos bajo el sol del océano, fueron interminables para U. Assul pasó el viaje obsesionado, aquella flor significaba todo para él, y la pequeña U no podía entender por qué. Siempre la trató bien, la llevaba consigo a todos lados, aunque siempre encerrada en su jaula de pajarillos, salvo una ocasión, que le permitió salir.
Fragmento extraído del capítulo XV del cuento de
en el que estoy trabajando actualmente.
06 junio, 2010
Luz-Culac, la Luz de la Noche
Las altas columnas del templo se elevaban sobre la cabeza del Gran Sacerdote de la Orden de los Sueños Brillantes mientras permanecía tumbado, bajo esa inmensidad de estrellas perfectas. Las flores de las calas, blancas como el mármol del templo, embriagaban con su perfume, bailando con los nenúfares de la charca que rodeaba el templo. En el Monte del Sueño siempre era de noche, siempre se apreciaban las estrellas, siempre brillaba la luna y las nubes nunca entorpecían su belleza. Desde que se levantó el templo en honor a Moulth, la Diosa de los Sueños, de la Noche, de su belleza, jamás se había encendido ninguna luz en el Monte del Sueño, pues la Diosa elfa lo iluminaba desde él cielo nocturno. Luz-Culac lo habían llamado los primeros elfos, y así se conocía en todo Eleanor, aunque pocos conocían su paradero exacto, ni el significado de su nombre. Algunos filólogos y estudiosos, habían especulado traduciéndolo como: la Luz de la Noche, pero, nadie lo sabía a ciencia cierta, pues solo se relataba en las altas bibliotecas del templo, y nadie salvo los sacerdotes de la Orden de los Sueños Brillantes tenían acceso a ellas. Luz-Culac era el mayor templo dedicado a Moulth en todo Mawol, y donde residía el Alto Sacerdote de la orden, que nació el mismo día que se colocó la primera piedra del templo. Estaba compuesto en su totalidad por mármol, traído por los primeros elfos de las minas de Sa Dragonera, cargándolo en grandes dragones, que les ayudaron en su construcción. Una gran charca rodeaba el templo y la única manera de llegar a él era en góndola, algunos visitantes anónimos, según cuentan las leyendas, hablan de que llegaban de día y durante el viaje en góndola iba cayendo la noche, aun durante las calurosas horas del medio día, hasta hacerse la oscuridad total, solo quebrada por las estrellas y la luna. Los cisnes nadaban en la charca, radiantes junto a las góndolas. Al llegar a la otra orilla les recibían niños elfos que les conducían a las puertas del templo, cruzando un inmenso jardín de calas, siempre florecidas, y reflejando la luz del cielo. El jazmín crecía por las pareces del templo, desprendiendo su aroma de sueño. Cuentan que la grandeza del templo era espectacular, sus símbolos religiosos y sus esculturas en mármol dispersas en el jardín de calas. Maravillosas formas de lunas, de dragones, de hadas... Las mismas hadas que revoloteaban por el jardín, sonriendo a los visitantes y alegrándoles con encantamientos de sueños y risas. El viento no corría, y los aromas hacían volar a los visitantes hasta un estado de entusiasmo y tranquilidad, de armonía y alegría. Ni una sola lágrima se había derramado en el jardín de calas en los miles de años que llevaba erguido en el Monte del Sueño, pues solo las sonrisas se permitían en el templo. Una música animada de flautas y laúdes, gaitas y bandurrias, violines y tambores, cantos de bellas mujeres y arpas de oro animaban el templo, se oía durante todas las horas que componían la noche, aunque nunca nadie había visto a los bardos que las tocaban. Algunos árboles crecían retorcidos y hermosos en el jardín de calas, y los visitantes aseguraban que cobraban vida y caminaban y hablaban y cantaban. Amapolas que brillaban cuando las diminutas luciérnagas se cobijaban bajo sus pétalos y duendes cuya mayor diversión era espantar a estas luciérnagas... Cuando ocurría, todos estallaban en risas contagiosas, mientras salían espantados, huyendo de las hadas que les regañaban. Quienes se encontraban cerca sonreían sin poder evitarlo, aunque no solía ocurrir, pues los duendes son criaturas extraordinarias, pero tímidas y precavidas. No solo el templo se levantaba en el Monte del Sueño, una pequeña aldea se había creado con el tiempo en el interior del círculo de la charca, donde vivían los caballeros de la orden, valientes guerreros a las órdenes de Moulth y el Alto Sacerdote.
Este relato fue escrito, creo, en 2002.
Hoy lo rescato aquí, pues quiero mostraros ese lugar de Mi Mundo.
Darka.
27 mayo, 2010
El Trono vacío de Ëndolin
Los dos guerreros entraron al palacio y cerraron las grandes puertas tras ellos. Entonces se hizo la calma. Assul, rápido, colocó un gran madero que había para asegurarla por dentro, y se llevó la mano al brazo contrario, donde tenía una herida profunda. Los dos se miraron, sin verse, entre la oscuridad rota por los relámpagos, cuya luz azulada se colaba por las vidrieras, muchas de ellas destrozadas por los estragos del tiempo. Fuera habían quedado sus compañeros, los caídos y los que no habían logrado alcanzarlos.
Llegar hasta allí había sido una hazaña terrible. Cruzaron los mares, hacía semanas, desde las gélidas aguas del norte, hasta las cálidas del Mare Nostrum Interioris. Aquellas costas los habían recibido bien, pues sus gentes nunca supieron sus verdaderos propósitos, y encontrar el palacio derruido no había sido difícil. Llegar a él era lo que había costado. El castillo estaba abandonado hacía ya muchos años, y se hallaba en el fondo de un valle. Las altas montañas que lo rodeaban, la Cordillera de Eled-Ilais, nombre heredado de los elfos en viejos tiempos, estaban nevadas, y todos se reconfortaron con ello, recordando su hogar helado, el Reino de Grrim, en la lejana Escandinavia. La situación del valle entre estas montañas hacía de embudo para las corrientes de aire, y allí se arremolinaban continuamente oscuras nubes, que no cesaban en descargar una fuerte tormenta. En aquel lugar siempre estaba lloviendo, y terribles relámpagos caían incesantemente. Era un lugar desolador, donde la única forma de vida que podía crecer era aquel prado de helechos. Todo el Valle de Ëndolin, alrededor del palacio en ruinas, estaba cubierto por un manto de vivo verde, una alfombra de helechos. Era un lugar precioso, mágico incluso, con aquel castillo arruinado, cubierto de enredaderas, coronando el valle verde. Según decían las gentes que habían encontrado de camino, aquel lugar estaba encantado. Aquel castillo había sido una vez la capital del Reino de Himn, que desde la Cordillera de Eled-Ilais, descendía hacia el sur hasta la costa del Mar Interior. Nadie había habitado el lugar en el último Siglo, salvo, decían, los protectores del lugar, que cuidaban del castillo y hacían guardia ininterrumpida para salvaguardarlo de los invasores, que no habían sido pocos. En su interior, al parecer, se guardaba algún tipo de tesoro, una reliquia de antaño, cuya historia se perdía en los anales del tiempo…
Extraído de El Trono vacío de Ëndolin,
Prólogo al cuento de La Sirada
Darka Treake
18 mayo, 2010
Monográfico: Ciudades-Estado
Hoy vengo a hablaros de dos grandes ciudades en Mi Mundo. Sus nombres son: la Insigne Ciudad-Estado de At-Lanthas, y la Ciudad-Estado de Aluadinia.
Como ya os he dicho en alguna ocasión, estoy trabajando en el Glosario de la Leyenda de Golöel, el cual contiene una gran cantidad de términos, entre personajes, objetos, acontecimientos y lugares. Aprovecho para mostraros una primera versión de este Glosario, aunque aun lo veo muy pobre, y por ellos, hasta no incluir aun una buena cantidad de términos, no quiero presentarlo en sociedad.
Os lo dejo sólo por si queréis echarle un vistazo y decirme qué os parece.
En él podéis encontrar ya algunas descricpiones, de algunos personajes, de algún objeto y de algunos lugares. Estos son dos de ellos:
Nombre: Insigne Ciudad-Estado de At-Lanthas
Categoría: Lugar
Su contrucción comienza durante la edad de los elfos. Los hombres levantan la ciudad, en 415 del calendario de los hombres del Viejo Mundo, sobre las ruinas que dejaron los elfos. En 1284 recibe el sobrenombre de Ciudad Insigne.
Nunca fue destruida.
La Ciudad-Estado de Atlanthas se encuentra al centro del Viejo Mundo, junto al Reino de Aln-Tarin, en la rivera del Río Grande, también llamado Bragano.
Nombre: Ciudad-Estado de Aluadinia
Categoría: Lugar
Los primeros asentamientos de los hombres en la zona datan de la Edad de los Elfos.
Nunca fue destruida.
La Ciudad-Estado de Aluadinia es una ciudad que se encuentra en el centro del Viejo Mundo, en un lugar donde el Río Largo o Ethir Aluadin, forma diferentes lagos, y nace el Río Bringuidamo, desviándose al suroeste.
Os muestro, además, un plano de la Ciudad-Estado de Aluadinia, durante el Siglo XVI del Calendario Occidental.
Como ya os he dicho en alguna ocasión, estoy trabajando en el Glosario de la Leyenda de Golöel, el cual contiene una gran cantidad de términos, entre personajes, objetos, acontecimientos y lugares. Aprovecho para mostraros una primera versión de este Glosario, aunque aun lo veo muy pobre, y por ellos, hasta no incluir aun una buena cantidad de términos, no quiero presentarlo en sociedad.
Os lo dejo sólo por si queréis echarle un vistazo y decirme qué os parece.
En él podéis encontrar ya algunas descricpiones, de algunos personajes, de algún objeto y de algunos lugares. Estos son dos de ellos:
INSIGNE CIUDAD-ESTADO DE AT-LANTHAS
Nombre: Insigne Ciudad-Estado de At-Lanthas
Categoría: Lugar
Su contrucción comienza durante la edad de los elfos. Los hombres levantan la ciudad, en 415 del calendario de los hombres del Viejo Mundo, sobre las ruinas que dejaron los elfos. En 1284 recibe el sobrenombre de Ciudad Insigne.
Nunca fue destruida.
La Ciudad-Estado de Atlanthas se encuentra al centro del Viejo Mundo, junto al Reino de Aln-Tarin, en la rivera del Río Grande, también llamado Bragano.
Los elfos de la ALta Estirpe de Laentis-Anne, llamados los viajeros, llegaron al Viejo Mundo cuando los hombres aun no eran lo que ya son. Durante la Edad de los Elfos, ellos se expandieron, ocupando gran parte del territorio virgen, pero cuando los hombres se alcanzaron una cultura y una tecnología digna de hacerles frente, estalló la Guerra de los Mil Años, y éstos debieron marcharse de aquel continente para siempre. Aun así, unos pocos elfos permanecieron en la lucha.
Cuando se hizo la paz, esos pocos que permanecieron, convivieron con los hombres.
En el año 415 de la Edad de los Hombres (según el calendario occidental), se comienzó la construcción de At-Lanthas, sobre las ruinas de la última ciudad elfa, su bastión más oriental.
En la ciudad convivieron, desde sus comienzos, elfos y hombres, y por siempre se mantuvo esta armonía. Pronto formaron un consejo, presidido por un elfo y un hombre, y así gobernaron en paz por siempre, sometiendo a votación el cargo a la muerte de cada miembro del consejo.
Desde entonces, la Ciudad-Estado de At-Lanthas creció floreciente, y aislada del resto. Con los primeros enlaces comerciales, se forjó amistad con otros pueblos, pero siempre mantuvieron su independencia, incluso lograron resistir varios intentos de asedio de otros reinos.
En el año 1284, terminó la Gran Guerra de la Roca, la Primera de las Guerras de la Luna. Y fue en esta ciudad donde se celebró la victoria, desde entonces recibiendo el sobrenombre de Ciudad Insigne. Así, pasó a llamarse la Insigne Ciudad-Estado de At-Lanthas, que aun en estos días pervive en auge.
Del la Insigne Ciudad-Estado de At-Lanthas se habla en Kelpie, la Dama del Amanecer.
CIUDAD-ESTADO DE ALUADINIA
Nombre: Ciudad-Estado de Aluadinia
Categoría: Lugar
Los primeros asentamientos de los hombres en la zona datan de la Edad de los Elfos.
Nunca fue destruida.
La Ciudad-Estado de Aluadinia es una ciudad que se encuentra en el centro del Viejo Mundo, en un lugar donde el Río Largo o Ethir Aluadin, forma diferentes lagos, y nace el Río Bringuidamo, desviándose al suroeste.
La región de Aluadinia siempre fue atractiva para los hombres. El cauce del Río Largo, o Ethir Aluadin, llamado por los elfos con anterioridad, cruzaba el Viejo Mundo septentrional de este a oeste, llevando gran parte del deshielo de las Montañas del Anochecer hasta el Gran Océano, desembocando en el Canal de los Corsarios. En su recorrer, se encontraba esta región de roca, que las aguas supieron moldear. Aquella montaña fue tallada lentamente por las aguas, formando grandes lagos de agua dulce, y altos acantilados.
Allí los hombres se asentaron pronto. Algunos hasta especulan que allí nació una de las primeras Estirpes de los Hombres, que poblaría el Viejo Mundo, y que los restos de sus ruinas habrían sido devoradas por las aguas. Muchos dudan de esto, pero los que aun lo sostienen, esperan algún día encontrarlas en el fondo del río.
No hay fecha de cuando se puso la primera piedra de la ciudad de Aluadinia. Pero se data su fundación cerca del año -2500, antes del calendario occidental, que es cuando se formó el primer consejo que la gobernaba.
Aluadinia siempre trató de ser independiente, y por largos periodos fue una floreciente Ciudad-Estado. Pero en algunas ocasiones se vio ocupada, y su consejo apresado. Fue conquistada por la Ciudad-Estado de Reinora, situada al sur de Aluadinia, y bajo su gobierno se sucedieron algunas generaciones de hombres, Hasta que se revelaron y la ciudad volvió a ser independiente. Fue asediada en incontables ocasiones por los goblins del Bosque de las Tes Lunas, al norte, y muchas de estas victorias se consiguieron con la ayuda fiel de la Corona de Tronia, siempre en buenas relaciones con la Ciudad-Estado de Aluadinia.
Este lugar sería relatado en las historias, por recibir por poco tiempo como huéspedes a los que serían los Caballeros Elegidos de Golöel. Hecho que ocurriría el año 1523 del calendario de los hombres del Viejo Mundo.
Del la Ciudad-Estado de Aluadinia se habla en La Noche que No Acaba.
Os muestro, además, un plano de la Ciudad-Estado de Aluadinia, durante el Siglo XVI del Calendario Occidental.
12 mayo, 2010
Las piezas de puzle
A menudo hay objetos que perduran, resistiendo el paso del tiempo, los avatares y las adversidades, no porque sus materiales sean resistentes o porque nadie los pierda o deje olvidados en un rincón, sino porque tienen una vida propia. Porque forman parte de un cuento, y porque siempre hay alguien para contar su historia...
Hace mucho tiempo ya que comenzó esta historia que narro ahora. Se trata de un objeto singular, capaz de unir a las dos almas más distantes, y de separar a las mejor entrelazadas... En los albores de la civilización, cuando los hombres aprendieron a amarse y a sufrir, hubo un caballero que deseó atrapar para siempre a una bonita doncella. Con ese pretexto, acudió al alquimista de palacio, un hombre tan viejo y sabio como el mundo, y le rogó que le fabricara un objeto que soportara el paso del tiempo. El caballero precisaba un objeto que le uniera para siempre a su amada, y le rogó que les hiciera un objeto mágico, para que su amor no terminara nunca. El alquimista le dijo que el amor, como muchas otras cosas, puede ser para siempre, o no, y que si por su propia naturaleza se muere, hay que dejarlo morir. El caballero encolerizado, le ordenó amenazándolo con su espada que hiciera el encargo, y este, temiendo por su vida, aceptó. Pero le dijo que crear el amor era fácil, hacelro infinito ya no era cosa suya. Y como el caballero y la doncella ya se amaban, de ellos dependería que la magia del objeto funcionara.
Entonces el alquimista se marchó a buscar los materiales sagrados. Acudió a una gran montaña, cuyo nombre y ubicación se reservó, y extrajo de la tierra, con sus propias manos, los metales más bellos. Esperó a que la luna no mirara, pues aquel hechizo no podría ser legítimo en un mundo en que el amor sigue sus propias reglas. Y así, durante una larga noche de la luna nueva, forjó una pieza de aquellos metales. Primero los fundió con esmero, mezclando sus esencias, y después, sobre un yunque, forjó la pieza mientras narraba sortilegios prohibidos. El resultado fue una plancha de unos centímetros, con forma rectangular. Para terminar, la dividió en dos pedazos, que los dos amantes deberían poseer. La cortó cuidadosamente, con la forma de un dos piezas que encajaban como un puzle.
Ya devuelta en palacio, le entregó las dos piezas al caballero, y éste se lo agradeció con preciados tesoros que él se negó a aceptar. Cuando se las entregó, le advirtió que aquellas dos piezas de puzle poseían una magia poderosa, y que no funcionarían con cualquier pareja de amantes. Le dijo que esas piezas bien podrían convertir un amor terrenal en eterno, pero que, y le pidió que prestara atención a esto, sólo lo finito podría ser infinito si se trataba de un amor verdadero. Si dos amantes poseían las piezas y lograban hacerlas encajar, significaba que aquellas dos personas se amarían siempre, por numerosas que fueran las encrucijadas que los separaran, pero que si un amor debería morir por sí solo, esas dos piezas no podrían encajar jamás.
El caballero, seguro de que su amor por la doncella era verdadero, partió a regalarle una de las piezas del puzle. Ambos se encontraron en un bosque precioso, cuando la luna ya lucía en la noche, en su cuarto creciente, y a ella le maravilló. Los dos se abrazaron, se besaron e hicieron el amor por última vez. Entonces, desnudos en mitad del bosque, trataron de encajar las piezas, sin conseguirlo. ¡Aquél puzle era imposible de montar! Las dos piezas no llegaron a encajar, y el caballero, furioso, las arrojó al suelo, y ahí quedaron, en el bosque, olvidadas por mucho tiempo, hasta que otra pareja de amantes la encontrara.
Así, partió en busca del sabio alquimista, y allí le dijo que le había engañado, y que venía a matarlo. Entonces el alquimista le dijo que él jamás le engañó. Que le había advertido de que las piezas sólo encajaban en personas que se amarían siempre. Y que si en sus manos y las de su doncella, no había sido posible, sólo significaba su amor no sería para siempre... Antes de matarlo, se aseguró de hacerle entender aquello, las piezas funcionaban perfectamente, eran ellos dos los que no encajaban, si hubieran estado realmente conectados, las piezas habrían encajado.
Después de aquello nadie volvió a ver al caballero. Y su doncella lo añoró mucho, y lloró impotente. Él se había marchado por miedo a perderla, y ella lo perdió para siempre...
Este cuentito es un relato paralelo al cuento que estoy comenzando a escribir. Aun desconozco su título, espero pronto hablaros de él.
Estos días he estado ausente, pues he tenido la cabeza en otras cosas y quehaceres. Y no sabéis cómo lo siento, echaba de menos venir por aquí. Cómo me alegro de haberlo hecho al fin.
Espero que os gustara el cuentito de las Piezas de Puzle!!!
No temais si es triste, pues este tan sólo es un relato que narra la historia de un poderoso objeto, no la de dos amantes que se perdieron...
Hasta pronto!
Darka.
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08 agosto, 2010
el por qué de la ausencia
Hola a todos.
Como veis, últimamente tengo esto abandonado. Sólo vengo a pediros disculpas, y tiempo. Estos días tengo en la cabeza algunas cosas que no me permiten centrarme, sumado a la falta de un espacio desde el que acceder a este lugar (y a Mi Mundo en general), está haciendo que tenga esto así de vacío.
No vengo a ponerle solución. Sólo a pediros tiempo, y a informaros de que no he muerto. Al menos no del todo: pretendo presentarme a la convocatoria 8ª de Ícaro Incombustible, gracias a que ampliaron el plazo hasta el 25 de agosto (este no debe ser un verano demasiado productivo, gracias icariotas!), y además, intento trabajar en otros proyectos personales.
Mallorquines, estoy en la isla! Y deseando veros.
Estos días os llamo.
1saludo al que haya caido por aquí.
Hasta pronto
Darka.
Como veis, últimamente tengo esto abandonado. Sólo vengo a pediros disculpas, y tiempo. Estos días tengo en la cabeza algunas cosas que no me permiten centrarme, sumado a la falta de un espacio desde el que acceder a este lugar (y a Mi Mundo en general), está haciendo que tenga esto así de vacío.
No vengo a ponerle solución. Sólo a pediros tiempo, y a informaros de que no he muerto. Al menos no del todo: pretendo presentarme a la convocatoria 8ª de Ícaro Incombustible, gracias a que ampliaron el plazo hasta el 25 de agosto (este no debe ser un verano demasiado productivo, gracias icariotas!), y además, intento trabajar en otros proyectos personales.
Mallorquines, estoy en la isla! Y deseando veros.
Estos días os llamo.
1saludo al que haya caido por aquí.
Hasta pronto
Darka.
14 julio, 2010
Monográfico: Orfo, el Semiorco y Grorro, el Gigante, Rey de Vikinga
Hola!
Hoy vengo a hablaros de dos personajes secundarios del cuento de La Sirada, en el cual me encuentro enfrascado trabajando. Y me encanta!
Estos dos personajes me fascinan, y bueno, quería compartirlos con vosotros, adelantarlos, pues aun no han aparecido en el cuento. Aunque de ellos ya sé, exactamente cómo intervienen. El cuento ya está casi completo en mi cabeza y mis notas.
Ellos dos son: Orfo, el Semiorco, y Grorro, el Gigante, Rey de Vikinga.
Hoy vengo a hablaros de dos personajes secundarios del cuento de La Sirada, en el cual me encuentro enfrascado trabajando. Y me encanta!
Estos dos personajes me fascinan, y bueno, quería compartirlos con vosotros, adelantarlos, pues aun no han aparecido en el cuento. Aunque de ellos ya sé, exactamente cómo intervienen. El cuento ya está casi completo en mi cabeza y mis notas.
Ellos dos son: Orfo, el Semiorco, y Grorro, el Gigante, Rey de Vikinga.
ORFO, EL SEMIORCO
Sort, Señor del Cráneo Hueco, una tribu de pielesverdes que logró dominar el territorio que albergaba toda la cordillera de las Altas Ered-Ilais, se hizo a la mar una vez, en busca de los tesoros elfos, dijo. Sabía que los Reinos de Eleanor, donde vivían los elfos, un paraiso en aquel mundo en destrucción, se encontraba tras los Mares de Eldor, el Torturado.
Hasta allí navegaron, y sin encontrar el final de aquella tormenta perpetua en los Océanos del Mundo, Sort encontró la forma de sortearla. A los navíos orcos, ataron grandes globos, tejidos con el velamen y las ropas de aquellos a quienes habían derrotado, y lograron elevar sus naves. Así cruzaron la tormenta que envuelve los Reinos Elfos de Eleanor, y llegaron a una de sus islas, Sa Dragonera.
En aquella tierra de sueño, de escarpadas montañas que nacen en el mar, y se elevan sobre toda la geografia elfa, viven los elfos de Quivarén, los Señores de los Dragones.
Cuando Sort, Señor del Cráneo Hueco llegó hasta allí, libraron una gran guerra, a la que llamaron la Guerra de los Cráneos, en la que fue derrotado. La nave de Sort fue la única que logró elevarse y escapar, durante la ultima batalla de aquella guerra. El caudillo orco huyó, pero se llevó consigo un buen número de prisioneros elfos, que trató como esclavos. A ellos los puso a trabajar, o los vendió, pero a ellas se las quedó. Sort las trató muy mal, las despreció y las insultó de la peor manera que pudo. Violó a muchas de ellas, pero una vez, sin que nadie lograse jamás comprender por qué, una quedó encinta.
La elfa fue fuerte, y aguantó, pero en el parto casi fallece. Cuando despertó, vio que su hijo no era un orco, ni un elfo, era la mezcla de ambos. Pero ella en él no vio el horror, sino que se le despertó un sentimiento de cariño. Por nombre le pusieron Orfo.
Orfo creció en la tribu, hasta que su madre elfa murió. Todos allí le repudiaban, por ser diferente, pues no era un orco, y todos lo notaban.
Así que decidió huir.
Por su condición elfa, Orfo era mucho más longevo que cualquier otro orco, y el tiempo fue pasando, mientras el permaneció escondido entre las Madrigueras.
En su malvivir, fue a parar prisionero a la cárcel subterránea, donde también estaba el Príncipe Assul, de Grrim.
Cuando éste escapó, ayudado por U, la Sirada, liberó a Orfo, y juntos se dirigieron al Palacio Encantado de Ëndolin.
Allí, durante la batalla en que las tropas de Goromer, Rey de Grrim, y padre de Assul, asediaban Ëndolin, murió Orfo, el semiorco, luchando contra el mismísimo Rey de Grrim.
GRORRO, EL GIGANTE, REY DE VIKINGA
Grorro era el último superviviente de una raza que con él, se extinguiría en la basta Tierra de Vikinga. Esta Península, situada al norte del Viejo Mundo, de altas montañas y costas escarpadas, en que siempre hace un frío horrible, estuvo habitada una vez por los gigantes. Habitaban en los valles y en las infinitas cuevas, hasta que llegaron los hombres. Los primeros se asentaron en las costas, y después fueron adentrándose tierra a dentro, hasta que se encontraron con los gigantes. Las luchas fueron cruentas, le llamarn las Guerras de los Gigantes, y muchos hombres murieron combatiéndolos. Fue una epoca caótica, en que se fundaron diferentes Reinos en aquellas tierras, y por largo tiempo se pelearon entre ellos y contra los gigantes. Pero éstos, que siempre les hicieron frente con dureza, aprendieron de ellos esa nueva palabra que trajeron: Rey. Así, se nombró Rey a un gigante, y todos lucharon unidos en defensa de la Tierra de Vikinga.
Fue muy duro, y al final los gigantes se vieron superados en número y en frentes, y la gra mayoría perecieron. A medida que los hombres iban matando al Rey de los Gigantes, otro era nombrado, y de nuevo volvía a caer. Así, cuando sólo quedó uno, se autoproclamó el Último Rey de los Gigantes, aun sin nadie a quien reinar. Llegados a ese punto, los hombres se olvidaron de los gigantes, y Grorro, el único que quedaba, se ocultó entre las montañas.
Grorro salió de Vikinga una vez, en contra de su deseo, pues Goromer, Rey de Grrim, uno de los Reinos de los hombres que quedaban en Vikinga, lo hubo secuestrado. Fue llevado lejos, al sur del Viejo Mundo, al Reino de Himn. Allí Grorro se vio obligado a luchar en el Palacio Encantado de Ëndolin, donde Goromer pensaba que estaba la Corona Radiante...
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05 julio, 2010
La Sirada
El gnomo sopló sobre su cabeza, y la flor de algodón flotó alejándose, mecida por su aliento. Estaba tumbado sobre el pasto, recostado donde nacía el tronco de su árbol, pensando en U. Se acercó la pipa a la boca, y una bocanada de humo ascendió haciendo espirales desde sus fosas nasales. Aquel lugar era su pequeño paraíso, su árbol. Teether era un gnomo muy peculiar. Le gustaba creer que cuidaba de las hadas y otras criaturas del bosque. A menudo se alejaba de su árbol, uno de los más especiales de aquel bosque, el árbol consciente más viejo de todas las Altas Ered-Ilais. Teether nació de la primera semilla que pudo germinar en el árbol. Cayó al suelo, sobre el pasto, y de ahí nació primero un tallito, y después una bonita flor. Era turquesa, y violácea, en una combinación de tonos preciosos. Cuando la flor brotó, de su capullo nació Teether, un gnomo diminuto que pronto aprendió cual era su tarea en esta vida: contar cuentos. El árbol consciente de Teether era tan especial porque sus hojas nacían blancas como papiros, con cuentos escritos. Palabras y palabras ordenadas, que contaban millares de historias. Y Teether era el gnomo que debía cuidarlas.
Hola!!
Este es un fragmento extraído de capítulo III del cuento de La Sirada, titulado Teether, el gnomo amigo de U.
Os lo dejo aquí para ver si os gusta, como muestrita de este cuento que estoy escribiendo. Hoy he subido al menos 9 capítulos, la verdad es que sin darme cuenta, llevo el cuento muy avanzado!!
Bueno, si alguien se anima a echarles un vistazo, que me dé su opinión!
¿Trato?
Se pueden leer, aquí:
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02 julio, 2010
Los Doce Navíos Elfos en Bubok!
Hola!!
Vengo a contaros que he subido otro de mis cuentos a Bubok!!
Como sabréis, hasta ahora tenía dos cuentos en mi tienda online: Scrópolo, el Necrófago, y EL Duende, la Doncella y el Monstruo del Lago. Bueno, pues estos días he estado trabajando en los últmos detalles del cuento que escribí en 2008 llamado LOS DOCE NAVÍOS ELFOS.
Con ello, poco a poco voy subiendo mis cuentos a la plataforma Bubok, con la intención de que cualquiera (y me incluyo) los tenga disponibles en formato papel, pues como sabéis, en formato ebook/PDF ya los teneis todos en mi página: www.modt.net.
Esta es la portada que hice:
La foto de portada la tomé la semana pasada, que estaban aquí mis padres, y dimos un paseo por el Parque Natural de Anaga, al norte de la isla de Tenerife. Me encanta este lugar, pensé que era una portunidad para sacar una buena foto para la portada de este cuento. Ésta en concreto es la que más me gustó de las que hice, tomada desde la playa de Almáciga, en dirección oeste, de toda la ínea de costa. ¿Qué os parece?
La contraportada es una aportación de una buena amiga. Es un retrato de Kalhia, Primera de Quivarén, uno de los personajes más relevantes y carismáticos del cuento, al menos hasta que se sumió en la locura del encierro... La hizo Cristina Puig en 2008, pues le encantó el cuento, y a mí el retrato de Kalhia!!! Es un honor para mí tenerla en la contraportada, aunque cierto es, que tambén está en el interior del cuento (aunque en la versión en papel de bubok será en blanco y negro, razón añadida para presentarlo en la portada).
Bueno, espero que os guste. Podéis encontrar la página del cuento en Bubok en el sguiente enlace:
Vengo a contaros que he subido otro de mis cuentos a Bubok!!
Como sabréis, hasta ahora tenía dos cuentos en mi tienda online: Scrópolo, el Necrófago, y EL Duende, la Doncella y el Monstruo del Lago. Bueno, pues estos días he estado trabajando en los últmos detalles del cuento que escribí en 2008 llamado LOS DOCE NAVÍOS ELFOS.
Con ello, poco a poco voy subiendo mis cuentos a la plataforma Bubok, con la intención de que cualquiera (y me incluyo) los tenga disponibles en formato papel, pues como sabéis, en formato ebook/PDF ya los teneis todos en mi página: www.modt.net.
Esta es la portada que hice:
La foto de portada la tomé la semana pasada, que estaban aquí mis padres, y dimos un paseo por el Parque Natural de Anaga, al norte de la isla de Tenerife. Me encanta este lugar, pensé que era una portunidad para sacar una buena foto para la portada de este cuento. Ésta en concreto es la que más me gustó de las que hice, tomada desde la playa de Almáciga, en dirección oeste, de toda la ínea de costa. ¿Qué os parece?
La contraportada es una aportación de una buena amiga. Es un retrato de Kalhia, Primera de Quivarén, uno de los personajes más relevantes y carismáticos del cuento, al menos hasta que se sumió en la locura del encierro... La hizo Cristina Puig en 2008, pues le encantó el cuento, y a mí el retrato de Kalhia!!! Es un honor para mí tenerla en la contraportada, aunque cierto es, que tambén está en el interior del cuento (aunque en la versión en papel de bubok será en blanco y negro, razón añadida para presentarlo en la portada).
Bueno, espero que os guste. Podéis encontrar la página del cuento en Bubok en el sguiente enlace:
Los Doce Navíos Elfos
Espero volver pronto para anunciaros que tengo más cuentos en subidos a Bubok!!!
Saludos!!
Darka.
Darka.
23 junio, 2010
Un día en el mundo
Hola!!
Hoy vengo a contaros un poco de mí, y de lo que ando haciendo, porque parece que estoy un poco desconectado de aquí, pero no es así.
Cierto es que ando liado a nivel personal y académico-profesional, y eso me ha quitado tiempo, pero mi cabeza no deja de girar y girar con ideas del nuevo proyecto que tengo entre manos, y del que vengo a hablaros ahora.
Por un lado, anunciaros que el cuento de Lyda de Lis. Historia de una Estatua de Piedra. está casi terminado. Me quedan los últimos capítulos para darle fin, lo cual estoy deseando.
Es más, estoy recibiendo muy buenas críticas del cuento, aunque todo deba decirse, aun hay que revisarlo y cambiar algunas cosillas que me cogean. Pero puedo decir que está casi terminado. ¡Llevo 2 años escribiéndolo!
Y el proyecto que venía a presentaros, y del que ya os había hablado, es La Sirada. Aun no tengo un nombre definitivo para el cuento, pero la verdad es que está realmente avanzado. Como podéis ver en su página, ya tengo la estructura del cuento, y ya he comenzado a escribirlo. Tengo varios capitulos ya terminados, a pesar de no haberlos subido. Ahora mismo estoy trabajando en el capítulo XV, del que os mostré un fragmento en la entrada anterior de este blog. No significa que haya escrito los catorce anteriores, ya sabéis que voy escribiendo así como me van viniendo.
Tan pronto como pueda, actualizo la página de lcuento y subo los capítulos terminados.
Y bueno, en esto estoy trabajando actualmente.
Este cuento que estoy empezando, en el que llevo pensando unos meses, me está encantando. Personajes, argumento, e importancia en Mi Mundo, todo. Y sé que lo escribiré muy rápido!! Al menos, de momento, para ser un cuento largo, va muy avanzado!
Un saludo a todos los que hayan caído por aquí y me hayan leido!!
Darka.
Hoy vengo a contaros un poco de mí, y de lo que ando haciendo, porque parece que estoy un poco desconectado de aquí, pero no es así.
Cierto es que ando liado a nivel personal y académico-profesional, y eso me ha quitado tiempo, pero mi cabeza no deja de girar y girar con ideas del nuevo proyecto que tengo entre manos, y del que vengo a hablaros ahora.
Por un lado, anunciaros que el cuento de Lyda de Lis. Historia de una Estatua de Piedra. está casi terminado. Me quedan los últimos capítulos para darle fin, lo cual estoy deseando.
Es más, estoy recibiendo muy buenas críticas del cuento, aunque todo deba decirse, aun hay que revisarlo y cambiar algunas cosillas que me cogean. Pero puedo decir que está casi terminado. ¡Llevo 2 años escribiéndolo!
Y el proyecto que venía a presentaros, y del que ya os había hablado, es La Sirada. Aun no tengo un nombre definitivo para el cuento, pero la verdad es que está realmente avanzado. Como podéis ver en su página, ya tengo la estructura del cuento, y ya he comenzado a escribirlo. Tengo varios capitulos ya terminados, a pesar de no haberlos subido. Ahora mismo estoy trabajando en el capítulo XV, del que os mostré un fragmento en la entrada anterior de este blog. No significa que haya escrito los catorce anteriores, ya sabéis que voy escribiendo así como me van viniendo.
Tan pronto como pueda, actualizo la página de lcuento y subo los capítulos terminados.
Y bueno, en esto estoy trabajando actualmente.
Este cuento que estoy empezando, en el que llevo pensando unos meses, me está encantando. Personajes, argumento, e importancia en Mi Mundo, todo. Y sé que lo escribiré muy rápido!! Al menos, de momento, para ser un cuento largo, va muy avanzado!
Un saludo a todos los que hayan caído por aquí y me hayan leido!!
Darka.
19 junio, 2010
El Atolón
El Príncipe Assul viró el timón unos grados ligeramente a babor, utilizando su única mano. La nave surcaba el océano calmado, y todo alrededor estaba a oscuras. Aquélla era una noche sin luna, y sólo las estrellas brillaban en el cielo. Ni una nube lo surcaba. Por las noches apagaban todas las luces a bordo, para evitar ser vistos desde lejos, así que todo estaba completamente a oscuras. Corría una leve brisa, suficiente para hinchar la mayor, y avanzar a sotavento, hacia un destino donde sabía que nadie lo encontraría. El rumbo estaba fijado por el sol durante el día, había que navegar hacia donde éste nacía, y por Uzkulac durante la noche, una constelación que los marineros conocían como el Triángulo de Verano, que siempre apuntaba al este. En aquella dirección, sin desviarse del grado exacto, se encontraba el Atolón.
Aquél era un puerto franco, al que piratas, corsarios y otra calaña acudía a repostar. No era más que un peñasco que sobresalía en la inmensidad del océano, solitario, y donde tras muchas generaciones de marineros, se había levantado todo un puerto. Las viviendas se amontonaban en la loma, los muelles crecían mar adentro, y en su cúspide, se elevaba un faro, que siempre alumbraba el camino. El Atolón era el punto más cercano de tierra conocida por el hombre a los Mares de Eldor, el Torturado, una masa de agua cubierta siempre por una tormenta inmóvil. La visión desde el puerto franco, decían, era asombrosa. Por el día, que solía lucir cálido y luminoso en aquella región del mundo, se alcanzaba a ver al noroeste la inmensa tormenta, que jamás cesaba. Y por la noche, desde los muelles, alcanzaban a verse los relámpagos, en continua explosión. Era una visión increíble, y Assul soñaba con verla. Había oído hablar mucho del Atolón, y siempre había querido ir, y aquél le había parecido el mejor lugar para esconderse de su padre.
Junto al timón, de donde nacían varios cabos que se elevaban hasta lo alto del mayor, donde unos hombres se apostaban, había un caballete que sostenía una jaula de pájaro. En su interior, U se sentaba sobre el columpio que debía estar sosteniendo a un ave, y no a una Sirada como ella. Aquello, hasta indignaba a la pequeña U, si al menos ella hubiera tenido alas para volar… Sus piernecitas colgaban desnudas desde el columpio, al que se agarraba con ambas manos. Su vestidito azul celeste se mecía con la brisa que movía la carabela, mientras observaba a Assul. No terminaba de comprender a aquel hombre. De hecho, no entendía a ninguno de ellos. Se peleaban por cosas absurdas como bellas flores, coronas negras o reinos, hasta el punto de que padre e hijo pudieran odiarse de tal modo. A ella le daba exactamente igual lo que hicieran con esa corona, que por muy radiante que dijeran que fuera, no era más que un trozo de metal negro y consumido.
Frente a la sirada, Assul miraba al cielo mientras sostenía el timón, sin moverlo un ápice. Ninguno de los hombres a bordo había ido jamás al Atolón, y el Príncipe se guiaba por aquella constelación, sin saber siquiera si existía realmente aquel lugar. Definitivamente, pensó U, aquél era el mejor lugar del mundo para esconder la corona. Por mucho que les persiguiera el Rey de Grrim, jamás daría con ellos en un lugar así. O eso esperaban ambos. Lo que U no sabía, era si quería ir hasta allí, y aun menos quedarse. El Príncipe Assul le había hablado del Atolón, y no le gustaba nada ese lugar. Un peñasco con cuatro casas en mitad de la nada...
Aquella noche la constelación de Uzkulac cruzó la bóveda del cielo, y al final nació el día, y después otro, y otro. Aquellos largos días, calurosos bajo el sol del océano, fueron interminables para U. Assul pasó el viaje obsesionado, aquella flor significaba todo para él, y la pequeña U no podía entender por qué. Siempre la trató bien, la llevaba consigo a todos lados, aunque siempre encerrada en su jaula de pajarillos, salvo una ocasión, que le permitió salir.
Fragmento extraído del capítulo XV del cuento de
en el que estoy trabajando actualmente.
06 junio, 2010
Luz-Culac, la Luz de la Noche
Las altas columnas del templo se elevaban sobre la cabeza del Gran Sacerdote de la Orden de los Sueños Brillantes mientras permanecía tumbado, bajo esa inmensidad de estrellas perfectas. Las flores de las calas, blancas como el mármol del templo, embriagaban con su perfume, bailando con los nenúfares de la charca que rodeaba el templo. En el Monte del Sueño siempre era de noche, siempre se apreciaban las estrellas, siempre brillaba la luna y las nubes nunca entorpecían su belleza. Desde que se levantó el templo en honor a Moulth, la Diosa de los Sueños, de la Noche, de su belleza, jamás se había encendido ninguna luz en el Monte del Sueño, pues la Diosa elfa lo iluminaba desde él cielo nocturno. Luz-Culac lo habían llamado los primeros elfos, y así se conocía en todo Eleanor, aunque pocos conocían su paradero exacto, ni el significado de su nombre. Algunos filólogos y estudiosos, habían especulado traduciéndolo como: la Luz de la Noche, pero, nadie lo sabía a ciencia cierta, pues solo se relataba en las altas bibliotecas del templo, y nadie salvo los sacerdotes de la Orden de los Sueños Brillantes tenían acceso a ellas. Luz-Culac era el mayor templo dedicado a Moulth en todo Mawol, y donde residía el Alto Sacerdote de la orden, que nació el mismo día que se colocó la primera piedra del templo. Estaba compuesto en su totalidad por mármol, traído por los primeros elfos de las minas de Sa Dragonera, cargándolo en grandes dragones, que les ayudaron en su construcción. Una gran charca rodeaba el templo y la única manera de llegar a él era en góndola, algunos visitantes anónimos, según cuentan las leyendas, hablan de que llegaban de día y durante el viaje en góndola iba cayendo la noche, aun durante las calurosas horas del medio día, hasta hacerse la oscuridad total, solo quebrada por las estrellas y la luna. Los cisnes nadaban en la charca, radiantes junto a las góndolas. Al llegar a la otra orilla les recibían niños elfos que les conducían a las puertas del templo, cruzando un inmenso jardín de calas, siempre florecidas, y reflejando la luz del cielo. El jazmín crecía por las pareces del templo, desprendiendo su aroma de sueño. Cuentan que la grandeza del templo era espectacular, sus símbolos religiosos y sus esculturas en mármol dispersas en el jardín de calas. Maravillosas formas de lunas, de dragones, de hadas... Las mismas hadas que revoloteaban por el jardín, sonriendo a los visitantes y alegrándoles con encantamientos de sueños y risas. El viento no corría, y los aromas hacían volar a los visitantes hasta un estado de entusiasmo y tranquilidad, de armonía y alegría. Ni una sola lágrima se había derramado en el jardín de calas en los miles de años que llevaba erguido en el Monte del Sueño, pues solo las sonrisas se permitían en el templo. Una música animada de flautas y laúdes, gaitas y bandurrias, violines y tambores, cantos de bellas mujeres y arpas de oro animaban el templo, se oía durante todas las horas que componían la noche, aunque nunca nadie había visto a los bardos que las tocaban. Algunos árboles crecían retorcidos y hermosos en el jardín de calas, y los visitantes aseguraban que cobraban vida y caminaban y hablaban y cantaban. Amapolas que brillaban cuando las diminutas luciérnagas se cobijaban bajo sus pétalos y duendes cuya mayor diversión era espantar a estas luciérnagas... Cuando ocurría, todos estallaban en risas contagiosas, mientras salían espantados, huyendo de las hadas que les regañaban. Quienes se encontraban cerca sonreían sin poder evitarlo, aunque no solía ocurrir, pues los duendes son criaturas extraordinarias, pero tímidas y precavidas. No solo el templo se levantaba en el Monte del Sueño, una pequeña aldea se había creado con el tiempo en el interior del círculo de la charca, donde vivían los caballeros de la orden, valientes guerreros a las órdenes de Moulth y el Alto Sacerdote.
Este relato fue escrito, creo, en 2002.
Hoy lo rescato aquí, pues quiero mostraros ese lugar de Mi Mundo.
Darka.
27 mayo, 2010
El Trono vacío de Ëndolin
Los dos guerreros entraron al palacio y cerraron las grandes puertas tras ellos. Entonces se hizo la calma. Assul, rápido, colocó un gran madero que había para asegurarla por dentro, y se llevó la mano al brazo contrario, donde tenía una herida profunda. Los dos se miraron, sin verse, entre la oscuridad rota por los relámpagos, cuya luz azulada se colaba por las vidrieras, muchas de ellas destrozadas por los estragos del tiempo. Fuera habían quedado sus compañeros, los caídos y los que no habían logrado alcanzarlos.
Llegar hasta allí había sido una hazaña terrible. Cruzaron los mares, hacía semanas, desde las gélidas aguas del norte, hasta las cálidas del Mare Nostrum Interioris. Aquellas costas los habían recibido bien, pues sus gentes nunca supieron sus verdaderos propósitos, y encontrar el palacio derruido no había sido difícil. Llegar a él era lo que había costado. El castillo estaba abandonado hacía ya muchos años, y se hallaba en el fondo de un valle. Las altas montañas que lo rodeaban, la Cordillera de Eled-Ilais, nombre heredado de los elfos en viejos tiempos, estaban nevadas, y todos se reconfortaron con ello, recordando su hogar helado, el Reino de Grrim, en la lejana Escandinavia. La situación del valle entre estas montañas hacía de embudo para las corrientes de aire, y allí se arremolinaban continuamente oscuras nubes, que no cesaban en descargar una fuerte tormenta. En aquel lugar siempre estaba lloviendo, y terribles relámpagos caían incesantemente. Era un lugar desolador, donde la única forma de vida que podía crecer era aquel prado de helechos. Todo el Valle de Ëndolin, alrededor del palacio en ruinas, estaba cubierto por un manto de vivo verde, una alfombra de helechos. Era un lugar precioso, mágico incluso, con aquel castillo arruinado, cubierto de enredaderas, coronando el valle verde. Según decían las gentes que habían encontrado de camino, aquel lugar estaba encantado. Aquel castillo había sido una vez la capital del Reino de Himn, que desde la Cordillera de Eled-Ilais, descendía hacia el sur hasta la costa del Mar Interior. Nadie había habitado el lugar en el último Siglo, salvo, decían, los protectores del lugar, que cuidaban del castillo y hacían guardia ininterrumpida para salvaguardarlo de los invasores, que no habían sido pocos. En su interior, al parecer, se guardaba algún tipo de tesoro, una reliquia de antaño, cuya historia se perdía en los anales del tiempo…
Extraído de El Trono vacío de Ëndolin,
Prólogo al cuento de La Sirada
Darka Treake
18 mayo, 2010
Monográfico: Ciudades-Estado
Hoy vengo a hablaros de dos grandes ciudades en Mi Mundo. Sus nombres son: la Insigne Ciudad-Estado de At-Lanthas, y la Ciudad-Estado de Aluadinia.
Como ya os he dicho en alguna ocasión, estoy trabajando en el Glosario de la Leyenda de Golöel, el cual contiene una gran cantidad de términos, entre personajes, objetos, acontecimientos y lugares. Aprovecho para mostraros una primera versión de este Glosario, aunque aun lo veo muy pobre, y por ellos, hasta no incluir aun una buena cantidad de términos, no quiero presentarlo en sociedad.
Os lo dejo sólo por si queréis echarle un vistazo y decirme qué os parece.
En él podéis encontrar ya algunas descricpiones, de algunos personajes, de algún objeto y de algunos lugares. Estos son dos de ellos:
Nombre: Insigne Ciudad-Estado de At-Lanthas
Categoría: Lugar
Su contrucción comienza durante la edad de los elfos. Los hombres levantan la ciudad, en 415 del calendario de los hombres del Viejo Mundo, sobre las ruinas que dejaron los elfos. En 1284 recibe el sobrenombre de Ciudad Insigne.
Nunca fue destruida.
La Ciudad-Estado de Atlanthas se encuentra al centro del Viejo Mundo, junto al Reino de Aln-Tarin, en la rivera del Río Grande, también llamado Bragano.
Nombre: Ciudad-Estado de Aluadinia
Categoría: Lugar
Los primeros asentamientos de los hombres en la zona datan de la Edad de los Elfos.
Nunca fue destruida.
La Ciudad-Estado de Aluadinia es una ciudad que se encuentra en el centro del Viejo Mundo, en un lugar donde el Río Largo o Ethir Aluadin, forma diferentes lagos, y nace el Río Bringuidamo, desviándose al suroeste.
Os muestro, además, un plano de la Ciudad-Estado de Aluadinia, durante el Siglo XVI del Calendario Occidental.
Como ya os he dicho en alguna ocasión, estoy trabajando en el Glosario de la Leyenda de Golöel, el cual contiene una gran cantidad de términos, entre personajes, objetos, acontecimientos y lugares. Aprovecho para mostraros una primera versión de este Glosario, aunque aun lo veo muy pobre, y por ellos, hasta no incluir aun una buena cantidad de términos, no quiero presentarlo en sociedad.
Os lo dejo sólo por si queréis echarle un vistazo y decirme qué os parece.
En él podéis encontrar ya algunas descricpiones, de algunos personajes, de algún objeto y de algunos lugares. Estos son dos de ellos:
INSIGNE CIUDAD-ESTADO DE AT-LANTHAS
Nombre: Insigne Ciudad-Estado de At-Lanthas
Categoría: Lugar
Su contrucción comienza durante la edad de los elfos. Los hombres levantan la ciudad, en 415 del calendario de los hombres del Viejo Mundo, sobre las ruinas que dejaron los elfos. En 1284 recibe el sobrenombre de Ciudad Insigne.
Nunca fue destruida.
La Ciudad-Estado de Atlanthas se encuentra al centro del Viejo Mundo, junto al Reino de Aln-Tarin, en la rivera del Río Grande, también llamado Bragano.
Los elfos de la ALta Estirpe de Laentis-Anne, llamados los viajeros, llegaron al Viejo Mundo cuando los hombres aun no eran lo que ya son. Durante la Edad de los Elfos, ellos se expandieron, ocupando gran parte del territorio virgen, pero cuando los hombres se alcanzaron una cultura y una tecnología digna de hacerles frente, estalló la Guerra de los Mil Años, y éstos debieron marcharse de aquel continente para siempre. Aun así, unos pocos elfos permanecieron en la lucha.
Cuando se hizo la paz, esos pocos que permanecieron, convivieron con los hombres.
En el año 415 de la Edad de los Hombres (según el calendario occidental), se comienzó la construcción de At-Lanthas, sobre las ruinas de la última ciudad elfa, su bastión más oriental.
En la ciudad convivieron, desde sus comienzos, elfos y hombres, y por siempre se mantuvo esta armonía. Pronto formaron un consejo, presidido por un elfo y un hombre, y así gobernaron en paz por siempre, sometiendo a votación el cargo a la muerte de cada miembro del consejo.
Desde entonces, la Ciudad-Estado de At-Lanthas creció floreciente, y aislada del resto. Con los primeros enlaces comerciales, se forjó amistad con otros pueblos, pero siempre mantuvieron su independencia, incluso lograron resistir varios intentos de asedio de otros reinos.
En el año 1284, terminó la Gran Guerra de la Roca, la Primera de las Guerras de la Luna. Y fue en esta ciudad donde se celebró la victoria, desde entonces recibiendo el sobrenombre de Ciudad Insigne. Así, pasó a llamarse la Insigne Ciudad-Estado de At-Lanthas, que aun en estos días pervive en auge.
Del la Insigne Ciudad-Estado de At-Lanthas se habla en Kelpie, la Dama del Amanecer.
CIUDAD-ESTADO DE ALUADINIA
Nombre: Ciudad-Estado de Aluadinia
Categoría: Lugar
Los primeros asentamientos de los hombres en la zona datan de la Edad de los Elfos.
Nunca fue destruida.
La Ciudad-Estado de Aluadinia es una ciudad que se encuentra en el centro del Viejo Mundo, en un lugar donde el Río Largo o Ethir Aluadin, forma diferentes lagos, y nace el Río Bringuidamo, desviándose al suroeste.
La región de Aluadinia siempre fue atractiva para los hombres. El cauce del Río Largo, o Ethir Aluadin, llamado por los elfos con anterioridad, cruzaba el Viejo Mundo septentrional de este a oeste, llevando gran parte del deshielo de las Montañas del Anochecer hasta el Gran Océano, desembocando en el Canal de los Corsarios. En su recorrer, se encontraba esta región de roca, que las aguas supieron moldear. Aquella montaña fue tallada lentamente por las aguas, formando grandes lagos de agua dulce, y altos acantilados.
Allí los hombres se asentaron pronto. Algunos hasta especulan que allí nació una de las primeras Estirpes de los Hombres, que poblaría el Viejo Mundo, y que los restos de sus ruinas habrían sido devoradas por las aguas. Muchos dudan de esto, pero los que aun lo sostienen, esperan algún día encontrarlas en el fondo del río.
No hay fecha de cuando se puso la primera piedra de la ciudad de Aluadinia. Pero se data su fundación cerca del año -2500, antes del calendario occidental, que es cuando se formó el primer consejo que la gobernaba.
Aluadinia siempre trató de ser independiente, y por largos periodos fue una floreciente Ciudad-Estado. Pero en algunas ocasiones se vio ocupada, y su consejo apresado. Fue conquistada por la Ciudad-Estado de Reinora, situada al sur de Aluadinia, y bajo su gobierno se sucedieron algunas generaciones de hombres, Hasta que se revelaron y la ciudad volvió a ser independiente. Fue asediada en incontables ocasiones por los goblins del Bosque de las Tes Lunas, al norte, y muchas de estas victorias se consiguieron con la ayuda fiel de la Corona de Tronia, siempre en buenas relaciones con la Ciudad-Estado de Aluadinia.
Este lugar sería relatado en las historias, por recibir por poco tiempo como huéspedes a los que serían los Caballeros Elegidos de Golöel. Hecho que ocurriría el año 1523 del calendario de los hombres del Viejo Mundo.
Del la Ciudad-Estado de Aluadinia se habla en La Noche que No Acaba.
Os muestro, además, un plano de la Ciudad-Estado de Aluadinia, durante el Siglo XVI del Calendario Occidental.
12 mayo, 2010
Las piezas de puzle
A menudo hay objetos que perduran, resistiendo el paso del tiempo, los avatares y las adversidades, no porque sus materiales sean resistentes o porque nadie los pierda o deje olvidados en un rincón, sino porque tienen una vida propia. Porque forman parte de un cuento, y porque siempre hay alguien para contar su historia...
Hace mucho tiempo ya que comenzó esta historia que narro ahora. Se trata de un objeto singular, capaz de unir a las dos almas más distantes, y de separar a las mejor entrelazadas... En los albores de la civilización, cuando los hombres aprendieron a amarse y a sufrir, hubo un caballero que deseó atrapar para siempre a una bonita doncella. Con ese pretexto, acudió al alquimista de palacio, un hombre tan viejo y sabio como el mundo, y le rogó que le fabricara un objeto que soportara el paso del tiempo. El caballero precisaba un objeto que le uniera para siempre a su amada, y le rogó que les hiciera un objeto mágico, para que su amor no terminara nunca. El alquimista le dijo que el amor, como muchas otras cosas, puede ser para siempre, o no, y que si por su propia naturaleza se muere, hay que dejarlo morir. El caballero encolerizado, le ordenó amenazándolo con su espada que hiciera el encargo, y este, temiendo por su vida, aceptó. Pero le dijo que crear el amor era fácil, hacelro infinito ya no era cosa suya. Y como el caballero y la doncella ya se amaban, de ellos dependería que la magia del objeto funcionara.
Entonces el alquimista se marchó a buscar los materiales sagrados. Acudió a una gran montaña, cuyo nombre y ubicación se reservó, y extrajo de la tierra, con sus propias manos, los metales más bellos. Esperó a que la luna no mirara, pues aquel hechizo no podría ser legítimo en un mundo en que el amor sigue sus propias reglas. Y así, durante una larga noche de la luna nueva, forjó una pieza de aquellos metales. Primero los fundió con esmero, mezclando sus esencias, y después, sobre un yunque, forjó la pieza mientras narraba sortilegios prohibidos. El resultado fue una plancha de unos centímetros, con forma rectangular. Para terminar, la dividió en dos pedazos, que los dos amantes deberían poseer. La cortó cuidadosamente, con la forma de un dos piezas que encajaban como un puzle.
Ya devuelta en palacio, le entregó las dos piezas al caballero, y éste se lo agradeció con preciados tesoros que él se negó a aceptar. Cuando se las entregó, le advirtió que aquellas dos piezas de puzle poseían una magia poderosa, y que no funcionarían con cualquier pareja de amantes. Le dijo que esas piezas bien podrían convertir un amor terrenal en eterno, pero que, y le pidió que prestara atención a esto, sólo lo finito podría ser infinito si se trataba de un amor verdadero. Si dos amantes poseían las piezas y lograban hacerlas encajar, significaba que aquellas dos personas se amarían siempre, por numerosas que fueran las encrucijadas que los separaran, pero que si un amor debería morir por sí solo, esas dos piezas no podrían encajar jamás.
El caballero, seguro de que su amor por la doncella era verdadero, partió a regalarle una de las piezas del puzle. Ambos se encontraron en un bosque precioso, cuando la luna ya lucía en la noche, en su cuarto creciente, y a ella le maravilló. Los dos se abrazaron, se besaron e hicieron el amor por última vez. Entonces, desnudos en mitad del bosque, trataron de encajar las piezas, sin conseguirlo. ¡Aquél puzle era imposible de montar! Las dos piezas no llegaron a encajar, y el caballero, furioso, las arrojó al suelo, y ahí quedaron, en el bosque, olvidadas por mucho tiempo, hasta que otra pareja de amantes la encontrara.
Así, partió en busca del sabio alquimista, y allí le dijo que le había engañado, y que venía a matarlo. Entonces el alquimista le dijo que él jamás le engañó. Que le había advertido de que las piezas sólo encajaban en personas que se amarían siempre. Y que si en sus manos y las de su doncella, no había sido posible, sólo significaba su amor no sería para siempre... Antes de matarlo, se aseguró de hacerle entender aquello, las piezas funcionaban perfectamente, eran ellos dos los que no encajaban, si hubieran estado realmente conectados, las piezas habrían encajado.
Después de aquello nadie volvió a ver al caballero. Y su doncella lo añoró mucho, y lloró impotente. Él se había marchado por miedo a perderla, y ella lo perdió para siempre...
Este cuentito es un relato paralelo al cuento que estoy comenzando a escribir. Aun desconozco su título, espero pronto hablaros de él.
Estos días he estado ausente, pues he tenido la cabeza en otras cosas y quehaceres. Y no sabéis cómo lo siento, echaba de menos venir por aquí. Cómo me alegro de haberlo hecho al fin.
Espero que os gustara el cuentito de las Piezas de Puzle!!!
No temais si es triste, pues este tan sólo es un relato que narra la historia de un poderoso objeto, no la de dos amantes que se perdieron...
Hasta pronto!
Darka.
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