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15 enero, 2012

La ciudad de Esselnesse

Hace tiempo que no vengo por aquí. Voy a tratar de darle vidilla al blog, porque últimamente lo tengo abandonadísimo. He pensado narraros la conquista de Alarico I, Rey de los Visigonotes, sobre Esselnesse, la ciudad pridonia más poderosa de la Tierra de Tronia. Todo ello forma parte de una de las Crónicas de la Guerra de los Mil Años, que por nombre lleva La Paz de Cartesse.
Hoy os traigo el comienzo de ese capítulo del cuento, para ir mostrándolo próximamente.
Además, os dejo el mapa de la ciudad de Esselnsse en ese momento (año 315 en el Calendario del Viejo Mundo), que lo he hecho estos días. A ver si os gusta!












Bourone. Año 315 

Aquel invierno había sido muy duro en aquella región del Mundo. Las estepas que se extendían hacia el sur de la ciudad de Bourone, más allá del Río Bringuidamo, estaban cubiertas de nieve. En aquellos doce largos años, desde que conquistaran la ciudad, jamás habían visto nevar de aquella manera. Las aguas del río bajaban gélidas, con los deshielos de las lejanas Montañas del Anochecer, en oriente, donde terminaba el Viejo Mundo. Ahora corría una ventisca nocturna, que bailaba haciendo remolinos sobre la helada. Aquella primavera no tendrían con qué comer, y Alarico lo sabía tan bien como los millares de soldados que albergaba la ciudad. Un copo de nieve fue a detenerse en su mejilla, haciéndole estremecer. Parecía que iba a comenzar a nevar de nuevo, pero el Rey de los Visigonotes no se inmutó. Su enorme tamaño contrastaba con el de la mujer, que no le alcanzaba la barbilla. Estaban cogidos con ternura, para darse calor, cubiertos con una enorme manta, formando un único bulto sobre las murallas de la ciudad. El paisaje era hermoso, con aquella estepa yerma, completamente blanca, y el cielo plagado de estrellas. La luna alcanzaba a iluminarlo todo desde el cielo, aunque en su recorrer, pronto se ocultaría tras los nubarrones que venían del oeste, amenazando con volver a descargar aquel polvo blanco congelado.

- ¿Qué vamos a hacer la próxima primavera?- Preguntó ella. Su rostro estaba bañado por la plata de la luna llena, y se veía muy hermosa. Era una muchacha joven, que Alarico veía a menudo. Se amaban en secreto, aunque todos lo supieran, pero él no deseaba el matrimonio, pues no quería nada que le atara, distrayéndole de su mayor ambición, conquistar toda la Tierra de Tronia.

- No te preocupes por el grano o el pasto, mi bonita. Aguesta, nuestra Diosa de las Estaciones, está castigando a los pridonios, sin darse cuenta de que los visigonotes también estamos aquí. Pero no importa, deben tener muchos alimentos almacenados en Esselnesse, es la ciudad pridonia más poderosa en la Tierra de Tronia. ¿Cuántas bocas tendrán que alimentar allí?- Se detuvo a suspirar, exhalando un largo vaho que se evaporó en la noche.- Cuando acabe este invierno, honraremos a Aguesta y a Nëmor en los salones de esa ciudad, mi nena, y la próxima primavera será próspera.

Ella no dijo nada, sólo deseó que su Rey tuviera razón, y lo abrazó con cariño. Estuvieron así un poco, observando aquel paisaje desolado, mientras caían los primeros copos de nieve, traídos con la brisa. Había deseado tanto ese momento, y no pensaba dejar que aquel invierno helado se lo estropeara. Al poco de ocupar Bourone, Estilicón, César de Pridonia, había establecido un asedio al sur de la ciudad, que duró cinco años. Pero durante el tercer año de sitio, Alarico logró convencer a los señores visigonotes que aun vivían al otro de la muralla. Por el este, las bestias se acercaban, y aquello era insostenible, así que al fin los últimos visigonotes se le unieron, y con el comandándolos, lograron conquistar los territorios pridonios al este de la Tierra de Tronia. Así se hizo con Gordisone desde Meridia, dando un duro golpe al Imperio, pero cuál fue la sorpresa del Rey Visigonote cuando se enteró de que Estilicón había muerto, agonizando en su lecho de algún mal que nadie supo curar. Aquella noche celebraron mucho en los salones de Gordisone. Sin Estilicón, el sitio duró dos años más, pero no lograron nada. Alarico había conquistado Ladd a occidente, Bronosa al sur, el Bosque de Lindsey, y aunque había sido incapaz de tomar Firlanitx, tenía rodeada Esselnesse. Y pensaba ver entrar la primavera desde allí. La luna terminó alzándose en el cielo negro, ocultándose tras aquella nube que terminó por cubrirlo todo. Ya sólo faltaban catorce noches. Con la luna nueva sus ejércitos de Ladd, Bronosa y Bourone se encontrarían ante los muros de la ciudad pridonia de Esselnesse, y no les darían tregua. 

Extraído de La Paz de Cartesse 


Para leer la continuación de este relato:



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04 diciembre, 2011

La invasión de Alarico I

El otro día os mostraba el plano de la Tierra de Tronia en el S. IV, pero he ido más allá. Para poder ambientar bien el cuento, he marcado los ataques que hicieron los visigonotes para conquistar estas tierras, y los intentos pridonios de evitarlo. Como imagino que es un poco lioso, he puesto el texto explicando la invasión.
A ver si os gusta!!!
Os recuerdo que este plano sirve para ambientar La Paz de Cartesse, una de las Crónicas de la Guerra de los Mil Años, pero además, engrosará la cartografía de Mi Mundo, que podeis encontrar en el Atlas Histórico.




28 noviembre, 2011

Tierra de Tronia

Hola!!
Como sabeis, estoy trabajando en una nueva Crónica de la Guerra de los Mil Años. Su nombre es La Paz de Cartesse. Ya os he hablado de sus dos personajes protagonstas, Alarico I, Rey de los Visigonotes, y Honorio, César Augusto de Pridonia. Para ayudarme, y ayudaros, a ambientar el cuento, estoy trabajando en los mapas de la invasión visigonote, en el Siglo IV, durante la Guerra de los Mil Años.
Este mapa que os muestro es en ese momento, con las principales ciudades y pueblos que habitaban los pridonios y visigonotes por ese tiempo.
Pronto os muestro el plano de los movimientos de tropas durante la conquista!!


Para saber más sobre este cuento:

18 septiembre, 2011

Crónicas de la Guerra de los Mil Años

Hola!
Vengo a contaros progresos que he ido haciendo estos meses en las Crónicas de la Guerra de los Mil Años, a cuya escritura he regresado tras un pequeño lapso. Como sabeis, el cuento está formado por varios relatos acontecidos a lo largo de un periodo de, aproximadamente, un milenio. Durante aquel tiempo, las bestias invadieron gran parte del Viejo Mundo, en un momento en que sus habitantes, hombres y elfos, estaban en plena expansión. A lo largo de ese tiempo se sucedieron cruentas guerras en todo el Viejo Mundo, y todos sintieron sus azotes... Cuando las bestias amenazaron con la conqusta total, los hombres y los elfos se unieron bajo una misma bandera, e hicieron retrocederlas. La guerra terminó tras la llamada Batalla de las Bestias, acontecida en las Torres de Isnara, cuando los vesorianos fueron expulsados del Viejo Mundo.

Así, a lo largo de todo el cuento, voy contando lo que les ocurría a algunos de sus protagonistas, pues innumerables son los personajes y lugares de esta historia. Para explicarlo mejor, para mostrároslo, he hecho un plano del Viejo Mundo, con los diferentes movimientos de las poblaciones, las conquistas y los exilios... Son doce planos consecutivos de todo el Viejo Mundo, y el norte del Continente Nuevo de Ülathar, pues hasta allí se apreciaron las consecuencias de la Guerra de los Mil Años. Os los muestro más abajo.
Además, he hecho una Línea del Tiempo de la Guerra de los Mil Años, con los principales hitos ocurridos durante este periodo oscuro. En ella se presentan ordenados cronológicamente para organizar mejor el cuento, y facilitar la lectura. También os la muestro más abajo en esta entrada.

Ya tengo escritos algunos de los relatos que formarán el cuento, tengo otros a medias, y varios en la cabeza. Se ordenan cronológicamente de la siguiente manera, atendiendo al calendario de los hombres del Viejo Mundo.

-397  
La Torre 

-308 
La Torre del Recuerdo 
La Corona Radiante I  

-74  
El Palacio de las Cigüeñas 

-3 
Ilan'Dui 
La Corona Radiante II  

52  
El Creador de Mundos 

117 
El Paso Norte del Muro de Ëslinor 
La Corona Radiante III  

196 
Koragk, Matabestias 
La Corona Radiante IV 


208
El Secreto del Monstruo

209 
Thor-Lunn, el Rey Único
La Corona Radiante V  


300
La Paz de Cartesse

456
La Batalla de las Bestias
La Corona Radiante VI  




Por supuesto, este índice no es definitivo, probablemente surjan otros relatos para narrar. Espero pronto poder contaros más sobre este cuento que me tiene entusiasmado. Contar lo que ocurre en todo un continente de Mi Mundo, a lo largo de mil años, no es fácil, pero estoy disfrutando muchísimo.
Tanto, que incluso estoy escribiendo algunos relatos paralelos, que no se incluirían en la historia final, pero que responden algunas preguntas de ella.

A continuación os muestro los planos del Viejo Mundo durante la Guerra de los Mil Años, y la Línea del Tiempo con los principales hechos ocurridos durante ella.
Espero que os gusten!!


Viejo Mundo durante la Guerra de los Mil Años




Línea del Tiempo de la Guerra de los Mil Años





Para saber más:



11 junio, 2011

La Guerra de los Mil Años

Hoy vengo a hablaros del cuento en que estoy trabajando. Se titula Crónicas de la Guerra de los Mil Años, y para su ambientación, he trazado los movimientos de tropas, con las tierras que se fueron cnquistando, a lo largo de la guerra... Espero que os guste y sirva para seguir el cuento!
Además, pos dejó aquí un reumen de lo que aconteció durante la guerra, y la Línea del Tiempo actualizada.

Enlaces de apoyo:


En el S. VI antes del comienzo del calendario de los hombres, los enanos, bajo el mandato de Thüril, el Rey Único, regresaron a las entrañas de la montaña, sellando sus túneles, para huir del Mundo Exterior. Según ellos, fue para protegerse de la amenaza que se cernía sobre sus Reinos... Se acercaba un mal tan poderoso, que acabaría con toda civilización, y que arrasaría la faz del Viejo Mundo... De esta fecha se data el comienzo de la Guerra de los Mil Años.

La Edad de los Hombres comenzaba, y recién éstos tenían tecnología suficiente para comenzar su expansión. Los helenos y los pridonios eran buenos navegantes, y se disputaban el Mare Nostrum Interioris, hasta entonces de dominio heleno. Pero los pridonios, que se encontraban en el auge de su crecimiento, desembarcaron en el viejo continente, donde se encontraron con los elfos...

La Alta Estirpe de Laentis-Anne llegó al Viejo Mundo muchos milenios antes de este momento, y habían explorado todo el Viejo Mundo, levantando atalayas por toda su geografía, y con ellos convivían los celtas, venidos de las Islas Flotantes. Por aquel tiempo, los aches, una cultura de hombres que había nacido en el corazón del Viejo Mundo, se había expandido por bastas regiones, y convivían también con los elfos en paz.

Pero los pridonios sólo conocían un método: la guerra. Conquistaron Esselnesse, y con ella cayó la Tierra de Tronia. Al norte, invadieron la Península de Ëslinor, y se asentaron en la Tierra de Laneo. Las batallas entre elfos y hombres duraron mucho, lucharon duramente, pero a los elfos les fue imposible frenar a los hombres, que los superaban en número. Hasta que en -46, los pridonios lograron conquistar el sur de la ciudad elfa de Prolia, quedando dividida por el río. Allí fundaron Gran Prolia, y comenzó un status quo que duró los siguientes tres lustros.

Durante todo aquel tiempo, y desde poco después de que los enanos se ocultaran bajo la montaña, los vesorianos, una tribu de hombres que provenían de los Páramos de las Estrellas, el extenso desierto que se halla más allá de las Montañas del Anochecer, donde siempre es de noche, habían invadido el Viejo Mundo.

Los vesorianos se habían aliado con los orcos de las montañas, y echo huir a los gonotes, los hombres que las habitaban. Bajaron de las montañas y atacaron tanto a hombres como a elfos, y grandiosas ciudades cayeron a su paso, como Lanthas, o Gorlindon, la Última, la ciudad elfa más al este, en las Tierras Bajas.

150 años después de que Prolia estuviera dividida por el río, y que hombres y elfos lucharan sin ganar terreno, las bestias surgieron por el este. El primer encuentro fue en 119, cuando un ejército pridonio fue masacrado, al este de la Península de Ëslinor. Derrotas como aquella llevaron a que en 117 los elfos y los pridonios firmaran la paz, durante el Tratado de Prolia. Entonces, juntos, hombres y elfos, levantaron el Muro de Ëslinor para defenderse de las bestias, que separaba la península del Viejo Mundo, y que siempre fue inexpugnable.

En esta época, un hito cambiaría el curso de la guerra: en el año 116, Thüril, el Rey Único, murió en el subsuelo, y Thor-Lunn, que fue nombrado soberano de todos los enanos, decidió regresar a la Superficie a luchar contra las bestias... Así, las primeras ciudades enanas volvieron a resurgir, como Karak-Lunn, o Karak-Ethin.

En occidente, el pueblo gonote, que en grandes olas migratorias había cruzado el Viejo Mundo durante los últimos siglos, huyendo de las bestias, había llegado a los dominios pridonios sobre la Tierra de Tronia, y los primeros enfrentamientos comenzaron. Además, alcanzaron también el sur, cruzando las Montañas Desoladas, invadiendo la Meseta de Issonia, donde habitaban los helenos. Los pridonios, al ver que el Muro de Ëslinor había resistido contra las bestias, en el año 204 levantaron otro que separara la Tierra de Tronia, al que más tarde llamarían la Muralla de los Reyes. Así, lograron mantener a ralla a los gonotes, por un tiempo... Pues cuando las bestias atacaron a los gonotes por el este, éstos no tuvieron más remedio que enfrentarse a los pridonios, viendo que contra los vesorianos les sería imposible vencer. Así, en el año 300, los gonotes cruzaron la Muralla de los Reyes, invadiendo la Tierra de Tronia. Los pridonios se retiraron a la Gran Isla de Pridonia, y su capital, Cartesse, la ciudad más poderosa del Viejo Mundo occidental de por aquel entonces, se temió lo peor...

Sus territorios se veían seriamente amenazados, y ya no controlaban la defensa de aquellas tierras ante las bestias. Pero su preocupación fue mayor cuando los gonotes, en un alarde de bravura, desembarcaron en la Gran Isla, e incluso lograron sitiar Cartesse en el año 319. Mucho tiempo pasaron los pridonios y los gonotes guerreando, pero todos eran conscientes de que la inestabilidad del Viejo Mundo era una olla a presión, y decidieron que aquello no podía continuar. Los elfos reunieron a los señores pridonios y gonotes, junto a heraldos helenos y enanos, y les instaron a aliarse, a unir fuerzas contra las bestias, que tenían subyugado el Viejo Mundo. Les dijeron que los enanos habían regresado de las entrañas de la tierra, y que en las Montañas del Anochecer combatían a los vesorianos y a los orcos, ganando terreno. Los elfos de Barafundär, que hasta ahora habían permanecido ocultos en Loth-Darien, habían salido de su bosque encantado y combatían junto a los enanos en las montañas. Era el momento de unirse, y los pridonios y los gonotes firmaron la Paz de Cartesse.

Así, la alianza de elfos, hombres y enanos marchó contra las bestias, y juntos, lograron ganarles terreno. Duras batallas se sucedieron entonces, pero los vesorianos sufrieron pesadas derrotas, y debieron marcharse de allí. Los elfos reconquistaron grandes ciudades como Aluadinia, Oslinath o Lanthas, a la que renombraron como At-Lanthas, y al final, se libró la Batalla de las Bestias, en las Torres de Isnara, las dos grandes fortalezas que guardaban la entrada al Paso de las Bestias, construidas por los vesorianos mucho tiempo atrás, donde fueron definitivamente derrotados. En 456 la alianza de hombres, elfos y enanos lograron expulsar a los vesorianos, que se retiraron a los Páramos de las Estrellas, dando fin a la Guerra de los Mil Años.


Plano del Viejo Mundo durante la Guerra de los Mil Años



Línea del Tiempo: La Guerra de los Mil Años

25 mayo, 2011

Los Aches

Los aches fueron los hombres que nacieron en la región donde el Río Bringuidamo nace del Ethir Aluadin, que cruza el Viejo Mundo de este a oeste. Allí, donde los ríos moldearían la figura de un alto peñón entre lagos, su cultura prosperó. Los primeros asentamientos datan del comienzo de la Edad de los Elfos, aunque éstos aun tardarían en llegar hasta Aluadinia. Los aches se expandieron pronto por los territorios a ambas orillas del Ethir Aluadin, dominando la tierra que comprende desde las Altas Ered-Ilais, hasta las Montañas de Dölodar, salvo el Bosque de las Tres Lunas, desde donde los pielesverdes siempre los hostigaron.

Cuando los elfos de Laentis-Anne llegaron al Viejo Mundo, ocuparon la Península de Ëslinor, y fundaron el Reino de Eslián. Éstos explorarían todo el Viejo Mundo, levantando grandes ciudades, y por los siguientes ochenta mil años dominarían practicamente el continente.

Pero cuando comenzaban a explorar el Viejo Mundo, los elfos se encontraron con los aches. Ambos pueblos entablaron paz, y los elfos construyeron la ciudad de Lanthas, al noreste de las tierras de los aches, sobre el Río Bragano, donde comenzaban las Tierras de Balhan.

Aquellos fueron tiempos felices, los aches aprendieron muchas cosas de los elfos, y pronto adquirieron gran sabiduría, y su cultura fue floreciente. Sus territorios, bajo el abrigo de los elfos, se epxandieron hacia el norte de las Montañas de Dolodar y las Tierras de Balhan.

Pasado el Gran Cataclismo, que los aches sufrieron sin grandes consecuencias, y que pronto olvidaron, este pueblo creció mucho, y prosperaron sus primeras ciudades. Aluadinia fue siempre para ellos la capital de su cultura, pero grandes fueron también las ciudades de Reinora, Oslinath o Nundinae, que fue su primer puerto. Los aches comerciaron con los elfos de Laentis-Anne, y con los celtas, quienes convivían con ellos. Y por aquel entonces, además, tuvo buenas relaciones con los helenos, que vivían más allá de las Altas Ered-Ilais, al sur.

Más tarde, un gran número de aches que vivían en la Tierra de Balhan, muy lejos de Aluadinia, y con los lazos familiares olvidados, habían formado una propia y rica cultura. Se hacían llamar bahanos. Vivían en clanes, a lo largo de la meseta que divide el Río Bragano, y vivieron independientes de los aches.

Los balhanos fueron los primeros aches en sentir las consecuencias de la Guerra de los Mil Años, que acabaría con su cultura.

De las montañas descendieron los gonotes, una gran número de refugiados de una guerra que estaba arrasando su pueblo, muy al este, en un bosque entre montañas. De allí habían huído, y muchos habían ido a parar a la Tierra de Balhan. Los balhanos los aceptaron y dieron cobijo, y allí convivieron durante los siguientes cinco siglos...

Para cuando los vesorianos invadieron el Viejo Mundo en masa, nadie los estaba esperando. La guerra fue una auténtica masacre. Los gonotes huyeron, como hicieran sus antepasados, hacia el sur, internándose en las tierras de los aches, alcanzando incluso Aluadinia.

Y los balhanos, que combatieron junto a los elfos por la Tierra de Balhan, terminaron desapareciendo como cultura, pues fueron arrasados por completo...

Los aches que ocupaban la región central del Viejo Mundo, acogieron a los gonotes, y se alarmaron ante la amenaza de las bestias.Sus miedos no tardarían en hacerse realidad... En torno al Siglo II, antes del calendario del Viejo Mundo, muchos gonotes vivían a lo largo y ancho de los territorios de los aches. Sus culturas inevitablemente se mezclaron, pero los aches y los gonotes siempre guardaron su identidad como pueblo. Cuando las bestias conquistaran la ciudad elfa de Lanthas, y comenzaran su expansión por el Viejo Mundo, los gonotes y los aches se vieron obligados a ir a la guerra. Aquello fue otra masacre, en que los aches se vieron diezmados, y reducidos a sus territorios alrededor de las Montañas de Dölodar, y la gran mayoría se vio hacinada en la ciudad de Nundinae, oculatos en la cordillera, o exiliados hacia la Península de Ëslinor, debiendo abandonar Aluadinia para siempre...

Por aquel entonces los pridonios, los hombres que provenían de la Gran Isla, se encontraban en expansión. Sus huestes habían dominado la Tierra de Tronia, conquistando la ciudad de Esselnesse a los elfos, y amenazaban con tomar Nundinae. Además, combatían a los elfos también en el norte, en la Península de Ëslinor donde muchos aches huyeron, ocupando todo el este de la península.

Allí se vieron obligados a combatir con los pridonios, pero éstos pronto los dominaron, expulsándolos al sur, hacia las montañas y a Nundinae, su última resistencia.

Los pridonios y los elfos continuaron batallando, mientras los vesorianos atacaron por el este. Las bestias tomaron las Montañas de Dölodar, con legiones de poderoso demonios, y los aches huyeron aterrados.

Los únicos supervivientes alcanzaron Nudninae, y dijeron que eran los últimos. Ningún otro ache había sobrevivido fuera de la ciudad.

Desde entonces los aches vivieron en la Ciudad-Estado de Nundinae, que sufrió el azote de la guerra, pero logró mantenerse siempre defendida.

Los vesorianos conquistarían todo el Viejo Mundo, expulsando a los gonotes de lo que antaños fueran las tierras aches, y Aluadinia quedó al olvido. Todos vivieron en Nundinae, y los vesorianos, auqnue atacaron en multitud de ocasiones, no lograron hacerse con la ciudad. Los aches contaron con la ayuda de los elfos muchas veces, otras con la de los gonotes, y más tarde hasta con la de los pridonios, pues todos se habían unido para luchar contra las bestias.

Cuando terminó la guerra, la Ciudad-Estado de Nundinae fue la última resistencia ache, y éstos siempre vivieron en ella, llegando a ser uno de los mayores puertos comerciales de su época.



Elaces de apoyo:
Balhanos (en el Glosario de la Leyenda de Golöel)
Aluadinia (en el Glosario de la Leyenda de Golöel)


Plano de la expansión de los Aches hasta el comienzo de la Guerra de los Mil Años

13 mayo, 2011

Península de Eslinor durante la Guerra de los Mil Años

Estos días estoy escribiendo el Palacio de las Cigüeñas, una de las Crónicas de la Guerra de los Mil Años. Los hechos narrados en el cuento acontecen durante el primer siglo antes del calendario de los hombres del Viejo Mundo. En esta época, cuando los pridonios ya han conqusitado a los elfos la Tierra de Laneo, y se ha creado la Marca de Utha, cuya defensa reside en Athal, Señor de Utha, transcurre la historia.

Pero el cuento me ha dado mucho qué pensar, y he trazado un plano histórico, con lo acontecido en la Península de Ëslinor durante la Guerra de los Mil Años, tras la cual los elfos se marcharían para siempre, y los hombres la llamarían la Península de Insidia...

Espero que os guste el mapa!


Península de Ëslinor
Durante la Guerra de los Mil Años


18 marzo, 2011

Los Mares de Munesia

Estos días estamos comenzando a planear un gran viaje que tenemos en mente desde hace muchsísimo tiempo. Para verano de 2013, cuando hayamos acabado la tesis, dos amigos y yo, pensamos ir al Pacífico. Pretendemos pasar todo el verano de 2013 de isla en isla, con largas termporadas donde estemos más agusto. La idea de coger un barquito, y recorrer entre islas cercanas no se descarta...
Suena a locura, pero llevamos ahorrando ya mucho tiempo, y aun nos quedan 2 años más, así que lo vemos realmente viable.
Y estos días hemos comenzado los preparativos, a mirar destinos,y formas de llegar. Nuestro punto de reunión (pues estamos en los extremos de España: Galicia, Mallorca y Tenerife) es este blog: μ-Nesia.

Y todo ello me ha hecho pensar en cómo serían esos lugares en Mi Mundo, y he sabido cosas...
Resulta que tras el Gran Cataclismo, en que el Mundo casi se partiera, nació toda una cadena volcánica submarina, que se extendía desde las Tierras Orientales de Catai hasta las Tierras Prohibidas de Hiria, que las separaban más de 3000 millas náuticas, entre 6000 y 7000 Km. Allí donde las erupciones volcánicas alcanzaron la superficie del mar, se formaron innumerables islas, y entre ambos continentes quedó lo que llamaron la Cadena Volcánica de Munesia.

Estas regiones del Gran Océano, que separaban ambos continentes, fueron conocidas como los Mares del Fin del Mundo, pues para lo hombres del Catai, y de los Desiertos de Ceniza y más tarde del Viejo Mundo, aquello significaba el final de las aguas navegables. Algunos colonizaron las islas más cercanas a Catai, el Mar de las Especias lo llamaron, pues en las incontable islas había riquezas exóticas que no se hallaban en ningún otro lugar del Mundo. Las islas volcánicas y coralinas maravillaron a todos.

Los elfos habían mantenido aislada la Tierra de Hiria durante el tiempo que duró su Edad, pero cuando los hombres comenzaron a colonizar el Mundo, les resultó realmente difícil conseguirlo. A muchos les engañaron, haciéndoles creer que en tras aquellas aguas terminaba el Mundo, y por miedo, la mayoría jamás las navegaron. Los Mares del Fin del Mundo fueron una leyenda, y gracias la miedo, los hombres se mantuvieron lejos durante milenios. Pero los elfos de Hirinen y Gelidén, que gobernaban la Cadena Volcánica de Munesia, confiaron en algunos hombres, y les permitieron vivir en aquellas islas alejadas de todo. Los Siluallüi, que nacieron en la Tierra de Hiria y habían entablado muy buenas relaciones con los elfos de Hirinen, lanzaron fuertes oleadas migratorias sobre las nuevas islas formadas, y colonizaron muchas de ellas. Las primeras migraciones sucedieron pronto tras el Gran Cataclismo, en que las islas se formaran. Pero más tarde, en el S. V antes del comienzo del calendario del Viejo Mundo, estos hombres de tez negra y tecnología rudimentaria, colonizaron muchas islas más allá, acercándose peligrosamente a los Kitan y a Catai. Pero los Siluallüi se mantuvieron fieles a los elfos, y no fueron más allá sin su permiso.

Los Kitan, que provenían de Catai, se mantuvieron fieles a los elfos al principio, evitando navegar más allá del Mar de las Especias, pero éstos fueron un pueblo próspero, y bajo la influencia de los elfos de Gelidén, aprendieron la navegación y su cultura se desarrolló rápido, y comenzaron a hacerse preguntas... Al final, trataron de saber más, y así se libraron las Guerras del Fin del Mundo, en que los elfos los rechazaron durante las tres guerras, que se libraron en los Siglos II, XI y XVI.

Los arabis, los hombres que habitaban los Desiertos de Ceniza no fueron diestros en la navegación hasta más tarde, tras la Guerra de los Mil Años, que azotó el Viejo Mundo, muy lejos de los Mares de Munesia. Los arabis establecieron un comercio de especias y otros materiales durante mucho tiempo, gracias al cual mantuvieron el monopolio de las especias, única vía por tierra hasta el Viejo Mundo. jamás entablaron batalla contra los elfos en los Mares de Munesia.

En torno al S. IV antes del calendario de los hombres de occidente, los helenos, bajo el mando de un poderoso emperador, alcanzaron las Tierras Orientales de Catai, y ya así los habitantes del Viejo Mundo se maravillaron con los tesoros exóticos de aquellas aguas. Ellos fueron los primeros habitantes del Viejo Mundo en llegar hasta los Mares de Munesia. Pero el imperio que habían creado sucumbió durante las Guerras de los Mil Años, cuando los arabis reconquistaron los Desiertos de Ceniza, y éstos ya jamás volverían a regresar por tierra.

Más tarde, alentados por la perspectiva, y gracias a los avances en la navegación, los pridonios, uno de los grandes pueblos de los hombres del Viejo Mundo, codiciosos de las maravillas de estas regiones del Mundo, alcanzaron sus costas. Aquel contacto inesperado para los elfos, se saldó en la Guerra de las Especias, que duró largo tiempo, y en la que participaron muchas naciones del Mundo de la época. La intención de los hombres fue instaurar el comerció marítimo de las especias. Los elfos al final se lo permitirían, pero jamás les dejarían ir más allá del Mar de las Especias...



A continuación os presento los mapas que he hecho de los Mares de Munesia, aquella región del océano que los elfos ocultaron a los hombres, los cuales los conocieron como los Mares del Fin del Mundo...

MARES DE MUNESIA



MAPA HISTÓRICO DE LOS MAERES DE MUNESIA
(Trazado por los elfos de Hirinen)

02 marzo, 2011

Las Islas Flotantes




Las Islas Flotantes se crearon durante las cruentas Guerras de los Dioses, en que el Mundo casi queda destruido. En las Islas Flotantes, cuando dio comienzo la Edad de los Elfos, nació uno de los Grandes Linajes de los Hombres, el de los Celtas. Ellos fueron, como todos los hombres, rudimentarios al principio, pero pronto aprendieron a escuchar a la tierra, y de ella, aprendieron mucho. Pero los celtas no fueron los únicos habitantes de aquellas islas, pues allí también nacieron otras criaturas, los seres del bosque... Entra las altas montañas, sus valles y los extensos bosques que cubren las islas, vivían tanto criaturas mágicas, como hadas o árboles conscientes, como pielesverdes y otros monstruos. Allí los celtas prosperaron, y alcanzaron a colonizar todas las islas, cuando aparecieron los elfos...

Anne, primera de Laentis-Anne, guió a los suyos, huyendo de la Tierra de Aradán, alcanzando el Viejo Mundo, a la península que ellos llamaron Ëslinor. Pero algunas de sus naves, por orden mismo de Anne, echaron ancla en las Islas Flotantes, y así ambas civilizaciones se encontraron. Los elfos, al encontrar a los hombres, los tomaron como a cualquier otra criatura del bosque, sin darles importancia. Por aquel entonces los elfos colonizaron gran parte del Viejo Mundo, levantando las grandiosas ciudades que aun los recuerdan, algunas de ellas en las Islas Flotantes.

Y con el paso del tiempo, los celtas evolucionaron, alcanzando conocimientos suficientes como para que los elfos los tuvieran en cuenta. No sólo los elfos de Laentis-Anne encontraron a los celtas en las Islas Flotantes, también descubrieron que había otros pueblos de hombres a lo largo del Viejo Mundo...

Los elfos no se llevaron tan bien con los demás hombres, como con los celtas. Con ellos entablaron una gran amistad, que se prolongó mucho tiempo. Los celtas aprendieron mucho de ellos, y su civilización se desarrolló mucho. Aprendieron de ellos a canalizar el poder de la tierra, de los bosques, y de las aguas. Los druidas, los llamaron, algunos... Juntos a los elfos de Laentis-Anne, los celtas navegaron a la Península de Ëslinor, en el Viejo Mundo, Y así, su civilización se extendió a lo largo del continente, allá donde fueron ellos...

Pero por aquella época ocurrió el Gran Cataclismo, una catástrofe que lo cambió todo. Al surgir el Continente Nuevo de Ülathar de las Profundidades, los océanos se movieron, y las Islas Flotantes, que estaban más alejadas del Viejo Mundo, se aproximaron a la deriva. Terribles terremotos sufrieron las islas, y toda su geografía cambió. Lo que una vez fueron las Islas Flotantes, ahora eran completamente diferentes. Las ciudades de los elfos quedaron arrasadas, y muchos de ellos, como de los celtas o las criaturas del bosque, murieron. Tras aquello, los elfos de Laentis-Anne se marcharon de las islas para siempre...

Así, allí quedaron los celtas, que debieron seguir viviendo en sus tierras sin los elfos. Las Islas Flotantes ahora eran un territorio que parecía inhóspito, de lo diferente que era, y ellos supieron colonizarlo pronto. Los celtas que siguieron viviendo con los elfos en el Viejo Mundo, recobraron el contacto con los de las Islas Flotantes pasado un tiempo, y así aquella civilización continuó creciendo floreciente.
Tiempo después, los hombres, a lo largo del Viejo Mundo, habían evolucionado mucho, y habían ocurrido el inevitable choque de civilizaciones. Los helenos, al sur del Viejo Mundo, que hasta ahora habían sido la gran potencia del Mare Nostrum Interioris, estaban en declive, pues los pridonios les superaban en fuerza militar. Aquellos hombres parecían haber nacido para luchar, su pueblo fue muy grande, y no tardó en alcanzar las Islas Flotantes, y las Península de Ëslinor, donde vivían los elfos de Laenti-Anne, junto a muchos celtas. Los pridonios combatieron a los elfos, y a los celtas en las Islas Flotantes, y grandes territorios les conquistaron.

Arribaron a las islas del sur, y allí comenzó la matanza. Esos hombres no venían en son de paz como los elfos, sino con ansia de conquista. Exigían sublevación y servidumbre, esclavitud entre otras humillaciones, y los celtas no estaban dispuestos a ceder. Las lucha fue terrible, lo llamaron las Guerras de Onairda, que fue una ciudad celta que cayó bajo el poder pridonio, fue arrasada hasta los cimientos. Los celtas fueron retrocediendo hacia el norte, hasta que los pridonios levantaron una gran muralla, y se detuvieron.

Hacía tiempo que en el Viejo Mundo había estallado la Guerra de los Mil Años, y los vesorianos, uno pueblo de hombres que provenía del este, de más allá de las Montañas del Anochecer, había conquistado grandes territorios. Así, el equilibrio que había permitido a los pridonios alcanzar las Islas Flotantes, y acorralar a los celtas en el norte, se había roto, y las tropas fueron retiradas, llevadas al frente, en el Viejo Mundo. Allí los pridonios combatían con los gonotes, que huyendo de los vesorianos, amenazaban con alcanzar sus tierras.

Así, las Islas Flotantes gozaron de paz por un tiempo. Los pridonios, los elfos, los celtas, los gonotes, y los demás pueblos que habitaban el Viejo Mundo, dejaron las islas en calma mientras se enfrentaban a un enemigo mucho mayor. Al final, juntos, acabaron con la amenaza de los vesorianos y las bestias, y la Guerra de los Mil Años dio fin.

Después de aquello, los elfos de Laentis-Anne, abandonaron el Viejo Mundo para siempre, pues sabían que los hombres tenían tanta ansia, que no les permitirían vivir ahí. Así, pridonios, no dudaron en conquistar la Península de Ëslinor, expulsando fácilmente a los celtas que quedaban en ella. Éstos se marcharon a las Islas Flotantes, donde encontraron a los descendientes de sus antepasados. Aquellas familias ya eran muy diferentes, pero aun así, se trataron bien, y tuvieron buena acogida en las islas.

Allí vivieron los celtas mucho tiempo, hasta que al fin, los demás pueblos de los hombres habían crecido tanto en el Viejo Mundo, que sus linajes ya se habían mezclado, y diferentes civilizaciones convivían a su largo y ancho. Algunos de ellos zarparon rumbo a las Islas Flotantes cerca de la misma época. Los primeros fueron los nórdicos, que provenían de la Tierra Helada de Vikinga, que asediaron a los celtas, lanzando encarnizadas incursiones. Los nórdicos levantaron algunas ciudades que aun hoy viven florecientes, y que por aquella época fueron puertos de desembarco de tropas. Después llegaron los ovidios, un pueblo proveniente del mestizaje de pridonios, gonotes y nórdicos. Ellos llegaron al sur, como antaño los pridonios, pero esta vez venían dispuestos a quedarse. Arturus, un caballero que provenía de la Península de Insidia, como habían llamado los hombres a la Península de Ëslinor, desembarcó en la Isla de Iér, cuyas playas se extienden hasta convertirse en estepas de pasto verde, que terminan en la otra orilla de la isla, de la misma forma, con arena blanca...

Los ovidios atacaron a los celtas sin piedad, y como antaño, se vieron replegados hacia el norte. Algunos quedaron, en los Bosques de Aladéi, al sur de la Gran Isla de Thaára, pero la mayoría se ocultaron entre las montañas al norte de la isla. Los nórdicos en aquel momento controlaban gran parte de la Isla de Luthéa, combatiendo también contra los celtas, pero al final se encontraron también con los ovidios.

A aquellas batallas por las Islas Flotantes, lo llamaron las Guerras de Arcturia, pues al terminar, los ovidios dominaban la Gran isla de Thaára, cuando fundaron la Dinastía de Arcturia, proclamándose Arcturus su primer Rey. Más tarde sus vástagos conquistarían la Isla de Luthéa, y las demás que forman las Islas Flotantes, y el Reino de Arcturia alcanzaría de costa a costa, hasta las Islas de los Ahorcados y las de Moréi, al noroeste.

Los ovidios lograrían hacerse con el control de las Islas Flotantes, pero lo que quedó, la cultura que floreció en ellas, fue el resultado inevitable de la mezcla de todos aquellos pueblos. Siempre quedaron celtas, en las montañas al norte de la Gran Isla de Thaára, y los nórdicos no dejarían de lanzar severas incursiones contra el Reino de Arcturia, y así el tiempo se sucedería, y sus habitantes continuarían sufriendo sus penurias, pero también teniendo sus buenos momentos...



Échale un ojo al Atlas Histórico de Mi Mundo

13 febrero, 2011

Presentaciones

Hoy vengo a hablaros de un cambio.

He estado jugueteando en la web (www.modt.net), y creado el Atlas Histórico del que os hablaba. Aun está en obras, pues me queda muchísimo trabajo, que no sé cuándo acabaré... Pero al menos ahora os presento el comienzo:



Tengo mucho trabajo avanzado del Atlas Histórico, como los mapas de la Tierra de Aradán y los Reinos Elfos de Eleanor, o el Continente Nuevo de Ülathar, o lo planos de la Guerra de los mil Años... Espero poder enseñároslo pronto.


Además, quiero enseñaros también un relato que he escrito. Se llama La Torre, y sería el primero de una serie de relatos que formarían las Crónicas de la Guerra de los mil Años, todos ellos ambientados en aquella época oscura del Viejo Mundo.
Me ha encantado escribir este relato, he visto la Torre de Ihren, la atalaya construida por los enanos más al norte, en las Montañas del Anochecer, y que más tarde sería tomada por los vesorianos... Una torre de leyenda, de cuentos para asustar...
Éste es el comienzo de su leyenda.
No quiero decir que sea una historia de terror, pero desde luego tiene sus momentos...



Me he planteado, además, presentarla a concurso, el de MF2011 podría ser una buena idea...


Este cuento, Las Crónicas de la Guerra de los Mil Años, me ha venido como caído del cielo. Me están viniendo ideas a la cabeza que estan tomando forma, y ya veo dos próximas crónicas, sus nombres podrían ser El Ladrón de Almas, y El Creador de Mundos...
Ya veremos...




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23 enero, 2011

Tras la larga ausencia

Hola!!

No creías que me había caido en un agujero profundo y no iba a regresar. Desde mi última entrada no he estado inactivo. He estado en palma para navidad, he terminado de revisar el cuento de La Sirada, he estado trabajando en el Atlas Histórico (del que pronto os hablaré en profundidad), y además de eso he tenido razones personales y laborales que me han impedido pasar por aquí.

Bueno, y ya estoy de vuelta. vengo a enseñaros el plano que vendrá en el Cuento de La Sirada, que además representa el mapa mas tardío trazado por los hombres en Mi Mundo. Es decir, en él se representan las regiones del Mundo que los hombres del Viejo Mundo habían explorado a principios del Siglo XVII.

hasta pronto!

18 diciembre, 2010

Mawol durante la Edad de los Elfos

Tras las Guerras de los Dioses, en que éstos casi destruyen el Mundo, pues antes fue esférico, y ahora era plano, se decidió dejar a os mortales vivir en Mawol, una de las caras de este mundo destruido.
Así, en mawol fueron puestos los Doce Navíos Elfos, que navegaron hasta la Tierra de Aradán y otros sitios; de la misma forma, allí crecieron otras criaturas, como los Linajes de los Hombres; los enanos bajo las montañas; o los pielesverdes...
A aquello le llamaron la Edad de los Elfos, pues estos lo gobernaron por largo tiempo. La mayoría de ellos vivieron en la Tierra de Aradán, salvo los Elfos de Yandalath, que habitaron en las Tierras Oscuras de Elhada y las Tierras de Diurna; o los Elfos de Hirinen, que vivieron en las Tierras Prohibidas de Hiria.


Pero no tardaron en estallas las Guerras de la Sangre, en que los Elfos de Yandalath tratarían de conquistar la Tierra de Aradán, combatiendo a casitodos los demás... Las Guerras de la Sangre fueron el acontecimiento bélico más importante de la Edad de los Elfos, tanto, que cambiaría la geografía de Mawol.
Se cuenta que cuando Aradán, de Assëe, se enfrentó a Efgo, de Yandalath, en la última batalla de la guerra, el primero ´golpeó tan fuerte el suelo con su bastón, que la inmensa isla se partió en un archipiélago.
Así es como se formaron los Reinos Elfos de Elanor...

27 noviembre, 2010

El Viejo Mundo

Hola!!

Vengo a hablaros de un nuevo proyecto en el que me he embarcado. me he propuesto realizar un atlas histórico de Mi Mundo. En él mostraré la evlución geográfica y antropológica de Mi Mundo, desde que llegaran los Siete Grandes Lüe hasta que éstos casi los destruyeran. Desde el comienzo de la Edad de los Elfos, y a lo largo de ésta, mostrando los movimientos de los ejércitos elfos durante las Guerras de la Sangre. Desde el Gran cataclismo, hasta la expansión de los hombres por toda la superficie plana del Mundo...

Como prueba de ello, de que por fin me he puesto, pues es un proyecto que ambiciono desde hace mucho, os vengo a mostrar este plano que he hecho. No es el único que he hecho estos días, pero sí el que mejor acabado.
Pronto os iré mostrando más cosas.



EL VIEJO MUNDO






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15 enero, 2012

La ciudad de Esselnesse

Hace tiempo que no vengo por aquí. Voy a tratar de darle vidilla al blog, porque últimamente lo tengo abandonadísimo. He pensado narraros la conquista de Alarico I, Rey de los Visigonotes, sobre Esselnesse, la ciudad pridonia más poderosa de la Tierra de Tronia. Todo ello forma parte de una de las Crónicas de la Guerra de los Mil Años, que por nombre lleva La Paz de Cartesse.
Hoy os traigo el comienzo de ese capítulo del cuento, para ir mostrándolo próximamente.
Además, os dejo el mapa de la ciudad de Esselnsse en ese momento (año 315 en el Calendario del Viejo Mundo), que lo he hecho estos días. A ver si os gusta!












Bourone. Año 315 

Aquel invierno había sido muy duro en aquella región del Mundo. Las estepas que se extendían hacia el sur de la ciudad de Bourone, más allá del Río Bringuidamo, estaban cubiertas de nieve. En aquellos doce largos años, desde que conquistaran la ciudad, jamás habían visto nevar de aquella manera. Las aguas del río bajaban gélidas, con los deshielos de las lejanas Montañas del Anochecer, en oriente, donde terminaba el Viejo Mundo. Ahora corría una ventisca nocturna, que bailaba haciendo remolinos sobre la helada. Aquella primavera no tendrían con qué comer, y Alarico lo sabía tan bien como los millares de soldados que albergaba la ciudad. Un copo de nieve fue a detenerse en su mejilla, haciéndole estremecer. Parecía que iba a comenzar a nevar de nuevo, pero el Rey de los Visigonotes no se inmutó. Su enorme tamaño contrastaba con el de la mujer, que no le alcanzaba la barbilla. Estaban cogidos con ternura, para darse calor, cubiertos con una enorme manta, formando un único bulto sobre las murallas de la ciudad. El paisaje era hermoso, con aquella estepa yerma, completamente blanca, y el cielo plagado de estrellas. La luna alcanzaba a iluminarlo todo desde el cielo, aunque en su recorrer, pronto se ocultaría tras los nubarrones que venían del oeste, amenazando con volver a descargar aquel polvo blanco congelado.

- ¿Qué vamos a hacer la próxima primavera?- Preguntó ella. Su rostro estaba bañado por la plata de la luna llena, y se veía muy hermosa. Era una muchacha joven, que Alarico veía a menudo. Se amaban en secreto, aunque todos lo supieran, pero él no deseaba el matrimonio, pues no quería nada que le atara, distrayéndole de su mayor ambición, conquistar toda la Tierra de Tronia.

- No te preocupes por el grano o el pasto, mi bonita. Aguesta, nuestra Diosa de las Estaciones, está castigando a los pridonios, sin darse cuenta de que los visigonotes también estamos aquí. Pero no importa, deben tener muchos alimentos almacenados en Esselnesse, es la ciudad pridonia más poderosa en la Tierra de Tronia. ¿Cuántas bocas tendrán que alimentar allí?- Se detuvo a suspirar, exhalando un largo vaho que se evaporó en la noche.- Cuando acabe este invierno, honraremos a Aguesta y a Nëmor en los salones de esa ciudad, mi nena, y la próxima primavera será próspera.

Ella no dijo nada, sólo deseó que su Rey tuviera razón, y lo abrazó con cariño. Estuvieron así un poco, observando aquel paisaje desolado, mientras caían los primeros copos de nieve, traídos con la brisa. Había deseado tanto ese momento, y no pensaba dejar que aquel invierno helado se lo estropeara. Al poco de ocupar Bourone, Estilicón, César de Pridonia, había establecido un asedio al sur de la ciudad, que duró cinco años. Pero durante el tercer año de sitio, Alarico logró convencer a los señores visigonotes que aun vivían al otro de la muralla. Por el este, las bestias se acercaban, y aquello era insostenible, así que al fin los últimos visigonotes se le unieron, y con el comandándolos, lograron conquistar los territorios pridonios al este de la Tierra de Tronia. Así se hizo con Gordisone desde Meridia, dando un duro golpe al Imperio, pero cuál fue la sorpresa del Rey Visigonote cuando se enteró de que Estilicón había muerto, agonizando en su lecho de algún mal que nadie supo curar. Aquella noche celebraron mucho en los salones de Gordisone. Sin Estilicón, el sitio duró dos años más, pero no lograron nada. Alarico había conquistado Ladd a occidente, Bronosa al sur, el Bosque de Lindsey, y aunque había sido incapaz de tomar Firlanitx, tenía rodeada Esselnesse. Y pensaba ver entrar la primavera desde allí. La luna terminó alzándose en el cielo negro, ocultándose tras aquella nube que terminó por cubrirlo todo. Ya sólo faltaban catorce noches. Con la luna nueva sus ejércitos de Ladd, Bronosa y Bourone se encontrarían ante los muros de la ciudad pridonia de Esselnesse, y no les darían tregua. 

Extraído de La Paz de Cartesse 


Para leer la continuación de este relato:



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04 diciembre, 2011

La invasión de Alarico I

El otro día os mostraba el plano de la Tierra de Tronia en el S. IV, pero he ido más allá. Para poder ambientar bien el cuento, he marcado los ataques que hicieron los visigonotes para conquistar estas tierras, y los intentos pridonios de evitarlo. Como imagino que es un poco lioso, he puesto el texto explicando la invasión.
A ver si os gusta!!!
Os recuerdo que este plano sirve para ambientar La Paz de Cartesse, una de las Crónicas de la Guerra de los Mil Años, pero además, engrosará la cartografía de Mi Mundo, que podeis encontrar en el Atlas Histórico.




28 noviembre, 2011

Tierra de Tronia

Hola!!
Como sabeis, estoy trabajando en una nueva Crónica de la Guerra de los Mil Años. Su nombre es La Paz de Cartesse. Ya os he hablado de sus dos personajes protagonstas, Alarico I, Rey de los Visigonotes, y Honorio, César Augusto de Pridonia. Para ayudarme, y ayudaros, a ambientar el cuento, estoy trabajando en los mapas de la invasión visigonote, en el Siglo IV, durante la Guerra de los Mil Años.
Este mapa que os muestro es en ese momento, con las principales ciudades y pueblos que habitaban los pridonios y visigonotes por ese tiempo.
Pronto os muestro el plano de los movimientos de tropas durante la conquista!!


Para saber más sobre este cuento:

18 septiembre, 2011

Crónicas de la Guerra de los Mil Años

Hola!
Vengo a contaros progresos que he ido haciendo estos meses en las Crónicas de la Guerra de los Mil Años, a cuya escritura he regresado tras un pequeño lapso. Como sabeis, el cuento está formado por varios relatos acontecidos a lo largo de un periodo de, aproximadamente, un milenio. Durante aquel tiempo, las bestias invadieron gran parte del Viejo Mundo, en un momento en que sus habitantes, hombres y elfos, estaban en plena expansión. A lo largo de ese tiempo se sucedieron cruentas guerras en todo el Viejo Mundo, y todos sintieron sus azotes... Cuando las bestias amenazaron con la conqusta total, los hombres y los elfos se unieron bajo una misma bandera, e hicieron retrocederlas. La guerra terminó tras la llamada Batalla de las Bestias, acontecida en las Torres de Isnara, cuando los vesorianos fueron expulsados del Viejo Mundo.

Así, a lo largo de todo el cuento, voy contando lo que les ocurría a algunos de sus protagonistas, pues innumerables son los personajes y lugares de esta historia. Para explicarlo mejor, para mostrároslo, he hecho un plano del Viejo Mundo, con los diferentes movimientos de las poblaciones, las conquistas y los exilios... Son doce planos consecutivos de todo el Viejo Mundo, y el norte del Continente Nuevo de Ülathar, pues hasta allí se apreciaron las consecuencias de la Guerra de los Mil Años. Os los muestro más abajo.
Además, he hecho una Línea del Tiempo de la Guerra de los Mil Años, con los principales hitos ocurridos durante este periodo oscuro. En ella se presentan ordenados cronológicamente para organizar mejor el cuento, y facilitar la lectura. También os la muestro más abajo en esta entrada.

Ya tengo escritos algunos de los relatos que formarán el cuento, tengo otros a medias, y varios en la cabeza. Se ordenan cronológicamente de la siguiente manera, atendiendo al calendario de los hombres del Viejo Mundo.

-397  
La Torre 

-308 
La Torre del Recuerdo 
La Corona Radiante I  

-74  
El Palacio de las Cigüeñas 

-3 
Ilan'Dui 
La Corona Radiante II  

52  
El Creador de Mundos 

117 
El Paso Norte del Muro de Ëslinor 
La Corona Radiante III  

196 
Koragk, Matabestias 
La Corona Radiante IV 


208
El Secreto del Monstruo

209 
Thor-Lunn, el Rey Único
La Corona Radiante V  


300
La Paz de Cartesse

456
La Batalla de las Bestias
La Corona Radiante VI  




Por supuesto, este índice no es definitivo, probablemente surjan otros relatos para narrar. Espero pronto poder contaros más sobre este cuento que me tiene entusiasmado. Contar lo que ocurre en todo un continente de Mi Mundo, a lo largo de mil años, no es fácil, pero estoy disfrutando muchísimo.
Tanto, que incluso estoy escribiendo algunos relatos paralelos, que no se incluirían en la historia final, pero que responden algunas preguntas de ella.

A continuación os muestro los planos del Viejo Mundo durante la Guerra de los Mil Años, y la Línea del Tiempo con los principales hechos ocurridos durante ella.
Espero que os gusten!!


Viejo Mundo durante la Guerra de los Mil Años




Línea del Tiempo de la Guerra de los Mil Años





Para saber más:



11 junio, 2011

La Guerra de los Mil Años

Hoy vengo a hablaros del cuento en que estoy trabajando. Se titula Crónicas de la Guerra de los Mil Años, y para su ambientación, he trazado los movimientos de tropas, con las tierras que se fueron cnquistando, a lo largo de la guerra... Espero que os guste y sirva para seguir el cuento!
Además, pos dejó aquí un reumen de lo que aconteció durante la guerra, y la Línea del Tiempo actualizada.

Enlaces de apoyo:


En el S. VI antes del comienzo del calendario de los hombres, los enanos, bajo el mandato de Thüril, el Rey Único, regresaron a las entrañas de la montaña, sellando sus túneles, para huir del Mundo Exterior. Según ellos, fue para protegerse de la amenaza que se cernía sobre sus Reinos... Se acercaba un mal tan poderoso, que acabaría con toda civilización, y que arrasaría la faz del Viejo Mundo... De esta fecha se data el comienzo de la Guerra de los Mil Años.

La Edad de los Hombres comenzaba, y recién éstos tenían tecnología suficiente para comenzar su expansión. Los helenos y los pridonios eran buenos navegantes, y se disputaban el Mare Nostrum Interioris, hasta entonces de dominio heleno. Pero los pridonios, que se encontraban en el auge de su crecimiento, desembarcaron en el viejo continente, donde se encontraron con los elfos...

La Alta Estirpe de Laentis-Anne llegó al Viejo Mundo muchos milenios antes de este momento, y habían explorado todo el Viejo Mundo, levantando atalayas por toda su geografía, y con ellos convivían los celtas, venidos de las Islas Flotantes. Por aquel tiempo, los aches, una cultura de hombres que había nacido en el corazón del Viejo Mundo, se había expandido por bastas regiones, y convivían también con los elfos en paz.

Pero los pridonios sólo conocían un método: la guerra. Conquistaron Esselnesse, y con ella cayó la Tierra de Tronia. Al norte, invadieron la Península de Ëslinor, y se asentaron en la Tierra de Laneo. Las batallas entre elfos y hombres duraron mucho, lucharon duramente, pero a los elfos les fue imposible frenar a los hombres, que los superaban en número. Hasta que en -46, los pridonios lograron conquistar el sur de la ciudad elfa de Prolia, quedando dividida por el río. Allí fundaron Gran Prolia, y comenzó un status quo que duró los siguientes tres lustros.

Durante todo aquel tiempo, y desde poco después de que los enanos se ocultaran bajo la montaña, los vesorianos, una tribu de hombres que provenían de los Páramos de las Estrellas, el extenso desierto que se halla más allá de las Montañas del Anochecer, donde siempre es de noche, habían invadido el Viejo Mundo.

Los vesorianos se habían aliado con los orcos de las montañas, y echo huir a los gonotes, los hombres que las habitaban. Bajaron de las montañas y atacaron tanto a hombres como a elfos, y grandiosas ciudades cayeron a su paso, como Lanthas, o Gorlindon, la Última, la ciudad elfa más al este, en las Tierras Bajas.

150 años después de que Prolia estuviera dividida por el río, y que hombres y elfos lucharan sin ganar terreno, las bestias surgieron por el este. El primer encuentro fue en 119, cuando un ejército pridonio fue masacrado, al este de la Península de Ëslinor. Derrotas como aquella llevaron a que en 117 los elfos y los pridonios firmaran la paz, durante el Tratado de Prolia. Entonces, juntos, hombres y elfos, levantaron el Muro de Ëslinor para defenderse de las bestias, que separaba la península del Viejo Mundo, y que siempre fue inexpugnable.

En esta época, un hito cambiaría el curso de la guerra: en el año 116, Thüril, el Rey Único, murió en el subsuelo, y Thor-Lunn, que fue nombrado soberano de todos los enanos, decidió regresar a la Superficie a luchar contra las bestias... Así, las primeras ciudades enanas volvieron a resurgir, como Karak-Lunn, o Karak-Ethin.

En occidente, el pueblo gonote, que en grandes olas migratorias había cruzado el Viejo Mundo durante los últimos siglos, huyendo de las bestias, había llegado a los dominios pridonios sobre la Tierra de Tronia, y los primeros enfrentamientos comenzaron. Además, alcanzaron también el sur, cruzando las Montañas Desoladas, invadiendo la Meseta de Issonia, donde habitaban los helenos. Los pridonios, al ver que el Muro de Ëslinor había resistido contra las bestias, en el año 204 levantaron otro que separara la Tierra de Tronia, al que más tarde llamarían la Muralla de los Reyes. Así, lograron mantener a ralla a los gonotes, por un tiempo... Pues cuando las bestias atacaron a los gonotes por el este, éstos no tuvieron más remedio que enfrentarse a los pridonios, viendo que contra los vesorianos les sería imposible vencer. Así, en el año 300, los gonotes cruzaron la Muralla de los Reyes, invadiendo la Tierra de Tronia. Los pridonios se retiraron a la Gran Isla de Pridonia, y su capital, Cartesse, la ciudad más poderosa del Viejo Mundo occidental de por aquel entonces, se temió lo peor...

Sus territorios se veían seriamente amenazados, y ya no controlaban la defensa de aquellas tierras ante las bestias. Pero su preocupación fue mayor cuando los gonotes, en un alarde de bravura, desembarcaron en la Gran Isla, e incluso lograron sitiar Cartesse en el año 319. Mucho tiempo pasaron los pridonios y los gonotes guerreando, pero todos eran conscientes de que la inestabilidad del Viejo Mundo era una olla a presión, y decidieron que aquello no podía continuar. Los elfos reunieron a los señores pridonios y gonotes, junto a heraldos helenos y enanos, y les instaron a aliarse, a unir fuerzas contra las bestias, que tenían subyugado el Viejo Mundo. Les dijeron que los enanos habían regresado de las entrañas de la tierra, y que en las Montañas del Anochecer combatían a los vesorianos y a los orcos, ganando terreno. Los elfos de Barafundär, que hasta ahora habían permanecido ocultos en Loth-Darien, habían salido de su bosque encantado y combatían junto a los enanos en las montañas. Era el momento de unirse, y los pridonios y los gonotes firmaron la Paz de Cartesse.

Así, la alianza de elfos, hombres y enanos marchó contra las bestias, y juntos, lograron ganarles terreno. Duras batallas se sucedieron entonces, pero los vesorianos sufrieron pesadas derrotas, y debieron marcharse de allí. Los elfos reconquistaron grandes ciudades como Aluadinia, Oslinath o Lanthas, a la que renombraron como At-Lanthas, y al final, se libró la Batalla de las Bestias, en las Torres de Isnara, las dos grandes fortalezas que guardaban la entrada al Paso de las Bestias, construidas por los vesorianos mucho tiempo atrás, donde fueron definitivamente derrotados. En 456 la alianza de hombres, elfos y enanos lograron expulsar a los vesorianos, que se retiraron a los Páramos de las Estrellas, dando fin a la Guerra de los Mil Años.


Plano del Viejo Mundo durante la Guerra de los Mil Años



Línea del Tiempo: La Guerra de los Mil Años

25 mayo, 2011

Los Aches

Los aches fueron los hombres que nacieron en la región donde el Río Bringuidamo nace del Ethir Aluadin, que cruza el Viejo Mundo de este a oeste. Allí, donde los ríos moldearían la figura de un alto peñón entre lagos, su cultura prosperó. Los primeros asentamientos datan del comienzo de la Edad de los Elfos, aunque éstos aun tardarían en llegar hasta Aluadinia. Los aches se expandieron pronto por los territorios a ambas orillas del Ethir Aluadin, dominando la tierra que comprende desde las Altas Ered-Ilais, hasta las Montañas de Dölodar, salvo el Bosque de las Tres Lunas, desde donde los pielesverdes siempre los hostigaron.

Cuando los elfos de Laentis-Anne llegaron al Viejo Mundo, ocuparon la Península de Ëslinor, y fundaron el Reino de Eslián. Éstos explorarían todo el Viejo Mundo, levantando grandes ciudades, y por los siguientes ochenta mil años dominarían practicamente el continente.

Pero cuando comenzaban a explorar el Viejo Mundo, los elfos se encontraron con los aches. Ambos pueblos entablaron paz, y los elfos construyeron la ciudad de Lanthas, al noreste de las tierras de los aches, sobre el Río Bragano, donde comenzaban las Tierras de Balhan.

Aquellos fueron tiempos felices, los aches aprendieron muchas cosas de los elfos, y pronto adquirieron gran sabiduría, y su cultura fue floreciente. Sus territorios, bajo el abrigo de los elfos, se epxandieron hacia el norte de las Montañas de Dolodar y las Tierras de Balhan.

Pasado el Gran Cataclismo, que los aches sufrieron sin grandes consecuencias, y que pronto olvidaron, este pueblo creció mucho, y prosperaron sus primeras ciudades. Aluadinia fue siempre para ellos la capital de su cultura, pero grandes fueron también las ciudades de Reinora, Oslinath o Nundinae, que fue su primer puerto. Los aches comerciaron con los elfos de Laentis-Anne, y con los celtas, quienes convivían con ellos. Y por aquel entonces, además, tuvo buenas relaciones con los helenos, que vivían más allá de las Altas Ered-Ilais, al sur.

Más tarde, un gran número de aches que vivían en la Tierra de Balhan, muy lejos de Aluadinia, y con los lazos familiares olvidados, habían formado una propia y rica cultura. Se hacían llamar bahanos. Vivían en clanes, a lo largo de la meseta que divide el Río Bragano, y vivieron independientes de los aches.

Los balhanos fueron los primeros aches en sentir las consecuencias de la Guerra de los Mil Años, que acabaría con su cultura.

De las montañas descendieron los gonotes, una gran número de refugiados de una guerra que estaba arrasando su pueblo, muy al este, en un bosque entre montañas. De allí habían huído, y muchos habían ido a parar a la Tierra de Balhan. Los balhanos los aceptaron y dieron cobijo, y allí convivieron durante los siguientes cinco siglos...

Para cuando los vesorianos invadieron el Viejo Mundo en masa, nadie los estaba esperando. La guerra fue una auténtica masacre. Los gonotes huyeron, como hicieran sus antepasados, hacia el sur, internándose en las tierras de los aches, alcanzando incluso Aluadinia.

Y los balhanos, que combatieron junto a los elfos por la Tierra de Balhan, terminaron desapareciendo como cultura, pues fueron arrasados por completo...

Los aches que ocupaban la región central del Viejo Mundo, acogieron a los gonotes, y se alarmaron ante la amenaza de las bestias.Sus miedos no tardarían en hacerse realidad... En torno al Siglo II, antes del calendario del Viejo Mundo, muchos gonotes vivían a lo largo y ancho de los territorios de los aches. Sus culturas inevitablemente se mezclaron, pero los aches y los gonotes siempre guardaron su identidad como pueblo. Cuando las bestias conquistaran la ciudad elfa de Lanthas, y comenzaran su expansión por el Viejo Mundo, los gonotes y los aches se vieron obligados a ir a la guerra. Aquello fue otra masacre, en que los aches se vieron diezmados, y reducidos a sus territorios alrededor de las Montañas de Dölodar, y la gran mayoría se vio hacinada en la ciudad de Nundinae, oculatos en la cordillera, o exiliados hacia la Península de Ëslinor, debiendo abandonar Aluadinia para siempre...

Por aquel entonces los pridonios, los hombres que provenían de la Gran Isla, se encontraban en expansión. Sus huestes habían dominado la Tierra de Tronia, conquistando la ciudad de Esselnesse a los elfos, y amenazaban con tomar Nundinae. Además, combatían a los elfos también en el norte, en la Península de Ëslinor donde muchos aches huyeron, ocupando todo el este de la península.

Allí se vieron obligados a combatir con los pridonios, pero éstos pronto los dominaron, expulsándolos al sur, hacia las montañas y a Nundinae, su última resistencia.

Los pridonios y los elfos continuaron batallando, mientras los vesorianos atacaron por el este. Las bestias tomaron las Montañas de Dölodar, con legiones de poderoso demonios, y los aches huyeron aterrados.

Los únicos supervivientes alcanzaron Nudninae, y dijeron que eran los últimos. Ningún otro ache había sobrevivido fuera de la ciudad.

Desde entonces los aches vivieron en la Ciudad-Estado de Nundinae, que sufrió el azote de la guerra, pero logró mantenerse siempre defendida.

Los vesorianos conquistarían todo el Viejo Mundo, expulsando a los gonotes de lo que antaños fueran las tierras aches, y Aluadinia quedó al olvido. Todos vivieron en Nundinae, y los vesorianos, auqnue atacaron en multitud de ocasiones, no lograron hacerse con la ciudad. Los aches contaron con la ayuda de los elfos muchas veces, otras con la de los gonotes, y más tarde hasta con la de los pridonios, pues todos se habían unido para luchar contra las bestias.

Cuando terminó la guerra, la Ciudad-Estado de Nundinae fue la última resistencia ache, y éstos siempre vivieron en ella, llegando a ser uno de los mayores puertos comerciales de su época.



Elaces de apoyo:
Balhanos (en el Glosario de la Leyenda de Golöel)
Aluadinia (en el Glosario de la Leyenda de Golöel)


Plano de la expansión de los Aches hasta el comienzo de la Guerra de los Mil Años

13 mayo, 2011

Península de Eslinor durante la Guerra de los Mil Años

Estos días estoy escribiendo el Palacio de las Cigüeñas, una de las Crónicas de la Guerra de los Mil Años. Los hechos narrados en el cuento acontecen durante el primer siglo antes del calendario de los hombres del Viejo Mundo. En esta época, cuando los pridonios ya han conqusitado a los elfos la Tierra de Laneo, y se ha creado la Marca de Utha, cuya defensa reside en Athal, Señor de Utha, transcurre la historia.

Pero el cuento me ha dado mucho qué pensar, y he trazado un plano histórico, con lo acontecido en la Península de Ëslinor durante la Guerra de los Mil Años, tras la cual los elfos se marcharían para siempre, y los hombres la llamarían la Península de Insidia...

Espero que os guste el mapa!


Península de Ëslinor
Durante la Guerra de los Mil Años


18 marzo, 2011

Los Mares de Munesia

Estos días estamos comenzando a planear un gran viaje que tenemos en mente desde hace muchsísimo tiempo. Para verano de 2013, cuando hayamos acabado la tesis, dos amigos y yo, pensamos ir al Pacífico. Pretendemos pasar todo el verano de 2013 de isla en isla, con largas termporadas donde estemos más agusto. La idea de coger un barquito, y recorrer entre islas cercanas no se descarta...
Suena a locura, pero llevamos ahorrando ya mucho tiempo, y aun nos quedan 2 años más, así que lo vemos realmente viable.
Y estos días hemos comenzado los preparativos, a mirar destinos,y formas de llegar. Nuestro punto de reunión (pues estamos en los extremos de España: Galicia, Mallorca y Tenerife) es este blog: μ-Nesia.

Y todo ello me ha hecho pensar en cómo serían esos lugares en Mi Mundo, y he sabido cosas...
Resulta que tras el Gran Cataclismo, en que el Mundo casi se partiera, nació toda una cadena volcánica submarina, que se extendía desde las Tierras Orientales de Catai hasta las Tierras Prohibidas de Hiria, que las separaban más de 3000 millas náuticas, entre 6000 y 7000 Km. Allí donde las erupciones volcánicas alcanzaron la superficie del mar, se formaron innumerables islas, y entre ambos continentes quedó lo que llamaron la Cadena Volcánica de Munesia.

Estas regiones del Gran Océano, que separaban ambos continentes, fueron conocidas como los Mares del Fin del Mundo, pues para lo hombres del Catai, y de los Desiertos de Ceniza y más tarde del Viejo Mundo, aquello significaba el final de las aguas navegables. Algunos colonizaron las islas más cercanas a Catai, el Mar de las Especias lo llamaron, pues en las incontable islas había riquezas exóticas que no se hallaban en ningún otro lugar del Mundo. Las islas volcánicas y coralinas maravillaron a todos.

Los elfos habían mantenido aislada la Tierra de Hiria durante el tiempo que duró su Edad, pero cuando los hombres comenzaron a colonizar el Mundo, les resultó realmente difícil conseguirlo. A muchos les engañaron, haciéndoles creer que en tras aquellas aguas terminaba el Mundo, y por miedo, la mayoría jamás las navegaron. Los Mares del Fin del Mundo fueron una leyenda, y gracias la miedo, los hombres se mantuvieron lejos durante milenios. Pero los elfos de Hirinen y Gelidén, que gobernaban la Cadena Volcánica de Munesia, confiaron en algunos hombres, y les permitieron vivir en aquellas islas alejadas de todo. Los Siluallüi, que nacieron en la Tierra de Hiria y habían entablado muy buenas relaciones con los elfos de Hirinen, lanzaron fuertes oleadas migratorias sobre las nuevas islas formadas, y colonizaron muchas de ellas. Las primeras migraciones sucedieron pronto tras el Gran Cataclismo, en que las islas se formaran. Pero más tarde, en el S. V antes del comienzo del calendario del Viejo Mundo, estos hombres de tez negra y tecnología rudimentaria, colonizaron muchas islas más allá, acercándose peligrosamente a los Kitan y a Catai. Pero los Siluallüi se mantuvieron fieles a los elfos, y no fueron más allá sin su permiso.

Los Kitan, que provenían de Catai, se mantuvieron fieles a los elfos al principio, evitando navegar más allá del Mar de las Especias, pero éstos fueron un pueblo próspero, y bajo la influencia de los elfos de Gelidén, aprendieron la navegación y su cultura se desarrolló rápido, y comenzaron a hacerse preguntas... Al final, trataron de saber más, y así se libraron las Guerras del Fin del Mundo, en que los elfos los rechazaron durante las tres guerras, que se libraron en los Siglos II, XI y XVI.

Los arabis, los hombres que habitaban los Desiertos de Ceniza no fueron diestros en la navegación hasta más tarde, tras la Guerra de los Mil Años, que azotó el Viejo Mundo, muy lejos de los Mares de Munesia. Los arabis establecieron un comercio de especias y otros materiales durante mucho tiempo, gracias al cual mantuvieron el monopolio de las especias, única vía por tierra hasta el Viejo Mundo. jamás entablaron batalla contra los elfos en los Mares de Munesia.

En torno al S. IV antes del calendario de los hombres de occidente, los helenos, bajo el mando de un poderoso emperador, alcanzaron las Tierras Orientales de Catai, y ya así los habitantes del Viejo Mundo se maravillaron con los tesoros exóticos de aquellas aguas. Ellos fueron los primeros habitantes del Viejo Mundo en llegar hasta los Mares de Munesia. Pero el imperio que habían creado sucumbió durante las Guerras de los Mil Años, cuando los arabis reconquistaron los Desiertos de Ceniza, y éstos ya jamás volverían a regresar por tierra.

Más tarde, alentados por la perspectiva, y gracias a los avances en la navegación, los pridonios, uno de los grandes pueblos de los hombres del Viejo Mundo, codiciosos de las maravillas de estas regiones del Mundo, alcanzaron sus costas. Aquel contacto inesperado para los elfos, se saldó en la Guerra de las Especias, que duró largo tiempo, y en la que participaron muchas naciones del Mundo de la época. La intención de los hombres fue instaurar el comerció marítimo de las especias. Los elfos al final se lo permitirían, pero jamás les dejarían ir más allá del Mar de las Especias...



A continuación os presento los mapas que he hecho de los Mares de Munesia, aquella región del océano que los elfos ocultaron a los hombres, los cuales los conocieron como los Mares del Fin del Mundo...

MARES DE MUNESIA



MAPA HISTÓRICO DE LOS MAERES DE MUNESIA
(Trazado por los elfos de Hirinen)

02 marzo, 2011

Las Islas Flotantes




Las Islas Flotantes se crearon durante las cruentas Guerras de los Dioses, en que el Mundo casi queda destruido. En las Islas Flotantes, cuando dio comienzo la Edad de los Elfos, nació uno de los Grandes Linajes de los Hombres, el de los Celtas. Ellos fueron, como todos los hombres, rudimentarios al principio, pero pronto aprendieron a escuchar a la tierra, y de ella, aprendieron mucho. Pero los celtas no fueron los únicos habitantes de aquellas islas, pues allí también nacieron otras criaturas, los seres del bosque... Entra las altas montañas, sus valles y los extensos bosques que cubren las islas, vivían tanto criaturas mágicas, como hadas o árboles conscientes, como pielesverdes y otros monstruos. Allí los celtas prosperaron, y alcanzaron a colonizar todas las islas, cuando aparecieron los elfos...

Anne, primera de Laentis-Anne, guió a los suyos, huyendo de la Tierra de Aradán, alcanzando el Viejo Mundo, a la península que ellos llamaron Ëslinor. Pero algunas de sus naves, por orden mismo de Anne, echaron ancla en las Islas Flotantes, y así ambas civilizaciones se encontraron. Los elfos, al encontrar a los hombres, los tomaron como a cualquier otra criatura del bosque, sin darles importancia. Por aquel entonces los elfos colonizaron gran parte del Viejo Mundo, levantando las grandiosas ciudades que aun los recuerdan, algunas de ellas en las Islas Flotantes.

Y con el paso del tiempo, los celtas evolucionaron, alcanzando conocimientos suficientes como para que los elfos los tuvieran en cuenta. No sólo los elfos de Laentis-Anne encontraron a los celtas en las Islas Flotantes, también descubrieron que había otros pueblos de hombres a lo largo del Viejo Mundo...

Los elfos no se llevaron tan bien con los demás hombres, como con los celtas. Con ellos entablaron una gran amistad, que se prolongó mucho tiempo. Los celtas aprendieron mucho de ellos, y su civilización se desarrolló mucho. Aprendieron de ellos a canalizar el poder de la tierra, de los bosques, y de las aguas. Los druidas, los llamaron, algunos... Juntos a los elfos de Laentis-Anne, los celtas navegaron a la Península de Ëslinor, en el Viejo Mundo, Y así, su civilización se extendió a lo largo del continente, allá donde fueron ellos...

Pero por aquella época ocurrió el Gran Cataclismo, una catástrofe que lo cambió todo. Al surgir el Continente Nuevo de Ülathar de las Profundidades, los océanos se movieron, y las Islas Flotantes, que estaban más alejadas del Viejo Mundo, se aproximaron a la deriva. Terribles terremotos sufrieron las islas, y toda su geografía cambió. Lo que una vez fueron las Islas Flotantes, ahora eran completamente diferentes. Las ciudades de los elfos quedaron arrasadas, y muchos de ellos, como de los celtas o las criaturas del bosque, murieron. Tras aquello, los elfos de Laentis-Anne se marcharon de las islas para siempre...

Así, allí quedaron los celtas, que debieron seguir viviendo en sus tierras sin los elfos. Las Islas Flotantes ahora eran un territorio que parecía inhóspito, de lo diferente que era, y ellos supieron colonizarlo pronto. Los celtas que siguieron viviendo con los elfos en el Viejo Mundo, recobraron el contacto con los de las Islas Flotantes pasado un tiempo, y así aquella civilización continuó creciendo floreciente.
Tiempo después, los hombres, a lo largo del Viejo Mundo, habían evolucionado mucho, y habían ocurrido el inevitable choque de civilizaciones. Los helenos, al sur del Viejo Mundo, que hasta ahora habían sido la gran potencia del Mare Nostrum Interioris, estaban en declive, pues los pridonios les superaban en fuerza militar. Aquellos hombres parecían haber nacido para luchar, su pueblo fue muy grande, y no tardó en alcanzar las Islas Flotantes, y las Península de Ëslinor, donde vivían los elfos de Laenti-Anne, junto a muchos celtas. Los pridonios combatieron a los elfos, y a los celtas en las Islas Flotantes, y grandes territorios les conquistaron.

Arribaron a las islas del sur, y allí comenzó la matanza. Esos hombres no venían en son de paz como los elfos, sino con ansia de conquista. Exigían sublevación y servidumbre, esclavitud entre otras humillaciones, y los celtas no estaban dispuestos a ceder. Las lucha fue terrible, lo llamaron las Guerras de Onairda, que fue una ciudad celta que cayó bajo el poder pridonio, fue arrasada hasta los cimientos. Los celtas fueron retrocediendo hacia el norte, hasta que los pridonios levantaron una gran muralla, y se detuvieron.

Hacía tiempo que en el Viejo Mundo había estallado la Guerra de los Mil Años, y los vesorianos, uno pueblo de hombres que provenía del este, de más allá de las Montañas del Anochecer, había conquistado grandes territorios. Así, el equilibrio que había permitido a los pridonios alcanzar las Islas Flotantes, y acorralar a los celtas en el norte, se había roto, y las tropas fueron retiradas, llevadas al frente, en el Viejo Mundo. Allí los pridonios combatían con los gonotes, que huyendo de los vesorianos, amenazaban con alcanzar sus tierras.

Así, las Islas Flotantes gozaron de paz por un tiempo. Los pridonios, los elfos, los celtas, los gonotes, y los demás pueblos que habitaban el Viejo Mundo, dejaron las islas en calma mientras se enfrentaban a un enemigo mucho mayor. Al final, juntos, acabaron con la amenaza de los vesorianos y las bestias, y la Guerra de los Mil Años dio fin.

Después de aquello, los elfos de Laentis-Anne, abandonaron el Viejo Mundo para siempre, pues sabían que los hombres tenían tanta ansia, que no les permitirían vivir ahí. Así, pridonios, no dudaron en conquistar la Península de Ëslinor, expulsando fácilmente a los celtas que quedaban en ella. Éstos se marcharon a las Islas Flotantes, donde encontraron a los descendientes de sus antepasados. Aquellas familias ya eran muy diferentes, pero aun así, se trataron bien, y tuvieron buena acogida en las islas.

Allí vivieron los celtas mucho tiempo, hasta que al fin, los demás pueblos de los hombres habían crecido tanto en el Viejo Mundo, que sus linajes ya se habían mezclado, y diferentes civilizaciones convivían a su largo y ancho. Algunos de ellos zarparon rumbo a las Islas Flotantes cerca de la misma época. Los primeros fueron los nórdicos, que provenían de la Tierra Helada de Vikinga, que asediaron a los celtas, lanzando encarnizadas incursiones. Los nórdicos levantaron algunas ciudades que aun hoy viven florecientes, y que por aquella época fueron puertos de desembarco de tropas. Después llegaron los ovidios, un pueblo proveniente del mestizaje de pridonios, gonotes y nórdicos. Ellos llegaron al sur, como antaño los pridonios, pero esta vez venían dispuestos a quedarse. Arturus, un caballero que provenía de la Península de Insidia, como habían llamado los hombres a la Península de Ëslinor, desembarcó en la Isla de Iér, cuyas playas se extienden hasta convertirse en estepas de pasto verde, que terminan en la otra orilla de la isla, de la misma forma, con arena blanca...

Los ovidios atacaron a los celtas sin piedad, y como antaño, se vieron replegados hacia el norte. Algunos quedaron, en los Bosques de Aladéi, al sur de la Gran Isla de Thaára, pero la mayoría se ocultaron entre las montañas al norte de la isla. Los nórdicos en aquel momento controlaban gran parte de la Isla de Luthéa, combatiendo también contra los celtas, pero al final se encontraron también con los ovidios.

A aquellas batallas por las Islas Flotantes, lo llamaron las Guerras de Arcturia, pues al terminar, los ovidios dominaban la Gran isla de Thaára, cuando fundaron la Dinastía de Arcturia, proclamándose Arcturus su primer Rey. Más tarde sus vástagos conquistarían la Isla de Luthéa, y las demás que forman las Islas Flotantes, y el Reino de Arcturia alcanzaría de costa a costa, hasta las Islas de los Ahorcados y las de Moréi, al noroeste.

Los ovidios lograrían hacerse con el control de las Islas Flotantes, pero lo que quedó, la cultura que floreció en ellas, fue el resultado inevitable de la mezcla de todos aquellos pueblos. Siempre quedaron celtas, en las montañas al norte de la Gran Isla de Thaára, y los nórdicos no dejarían de lanzar severas incursiones contra el Reino de Arcturia, y así el tiempo se sucedería, y sus habitantes continuarían sufriendo sus penurias, pero también teniendo sus buenos momentos...



Échale un ojo al Atlas Histórico de Mi Mundo

13 febrero, 2011

Presentaciones

Hoy vengo a hablaros de un cambio.

He estado jugueteando en la web (www.modt.net), y creado el Atlas Histórico del que os hablaba. Aun está en obras, pues me queda muchísimo trabajo, que no sé cuándo acabaré... Pero al menos ahora os presento el comienzo:



Tengo mucho trabajo avanzado del Atlas Histórico, como los mapas de la Tierra de Aradán y los Reinos Elfos de Eleanor, o el Continente Nuevo de Ülathar, o lo planos de la Guerra de los mil Años... Espero poder enseñároslo pronto.


Además, quiero enseñaros también un relato que he escrito. Se llama La Torre, y sería el primero de una serie de relatos que formarían las Crónicas de la Guerra de los mil Años, todos ellos ambientados en aquella época oscura del Viejo Mundo.
Me ha encantado escribir este relato, he visto la Torre de Ihren, la atalaya construida por los enanos más al norte, en las Montañas del Anochecer, y que más tarde sería tomada por los vesorianos... Una torre de leyenda, de cuentos para asustar...
Éste es el comienzo de su leyenda.
No quiero decir que sea una historia de terror, pero desde luego tiene sus momentos...



Me he planteado, además, presentarla a concurso, el de MF2011 podría ser una buena idea...


Este cuento, Las Crónicas de la Guerra de los Mil Años, me ha venido como caído del cielo. Me están viniendo ideas a la cabeza que estan tomando forma, y ya veo dos próximas crónicas, sus nombres podrían ser El Ladrón de Almas, y El Creador de Mundos...
Ya veremos...




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23 enero, 2011

Tras la larga ausencia

Hola!!

No creías que me había caido en un agujero profundo y no iba a regresar. Desde mi última entrada no he estado inactivo. He estado en palma para navidad, he terminado de revisar el cuento de La Sirada, he estado trabajando en el Atlas Histórico (del que pronto os hablaré en profundidad), y además de eso he tenido razones personales y laborales que me han impedido pasar por aquí.

Bueno, y ya estoy de vuelta. vengo a enseñaros el plano que vendrá en el Cuento de La Sirada, que además representa el mapa mas tardío trazado por los hombres en Mi Mundo. Es decir, en él se representan las regiones del Mundo que los hombres del Viejo Mundo habían explorado a principios del Siglo XVII.

hasta pronto!

18 diciembre, 2010

Mawol durante la Edad de los Elfos

Tras las Guerras de los Dioses, en que éstos casi destruyen el Mundo, pues antes fue esférico, y ahora era plano, se decidió dejar a os mortales vivir en Mawol, una de las caras de este mundo destruido.
Así, en mawol fueron puestos los Doce Navíos Elfos, que navegaron hasta la Tierra de Aradán y otros sitios; de la misma forma, allí crecieron otras criaturas, como los Linajes de los Hombres; los enanos bajo las montañas; o los pielesverdes...
A aquello le llamaron la Edad de los Elfos, pues estos lo gobernaron por largo tiempo. La mayoría de ellos vivieron en la Tierra de Aradán, salvo los Elfos de Yandalath, que habitaron en las Tierras Oscuras de Elhada y las Tierras de Diurna; o los Elfos de Hirinen, que vivieron en las Tierras Prohibidas de Hiria.


Pero no tardaron en estallas las Guerras de la Sangre, en que los Elfos de Yandalath tratarían de conquistar la Tierra de Aradán, combatiendo a casitodos los demás... Las Guerras de la Sangre fueron el acontecimiento bélico más importante de la Edad de los Elfos, tanto, que cambiaría la geografía de Mawol.
Se cuenta que cuando Aradán, de Assëe, se enfrentó a Efgo, de Yandalath, en la última batalla de la guerra, el primero ´golpeó tan fuerte el suelo con su bastón, que la inmensa isla se partió en un archipiélago.
Así es como se formaron los Reinos Elfos de Elanor...

27 noviembre, 2010

El Viejo Mundo

Hola!!

Vengo a hablaros de un nuevo proyecto en el que me he embarcado. me he propuesto realizar un atlas histórico de Mi Mundo. En él mostraré la evlución geográfica y antropológica de Mi Mundo, desde que llegaran los Siete Grandes Lüe hasta que éstos casi los destruyeran. Desde el comienzo de la Edad de los Elfos, y a lo largo de ésta, mostrando los movimientos de los ejércitos elfos durante las Guerras de la Sangre. Desde el Gran cataclismo, hasta la expansión de los hombres por toda la superficie plana del Mundo...

Como prueba de ello, de que por fin me he puesto, pues es un proyecto que ambiciono desde hace mucho, os vengo a mostrar este plano que he hecho. No es el único que he hecho estos días, pero sí el que mejor acabado.
Pronto os iré mostrando más cosas.



EL VIEJO MUNDO






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