27 noviembre, 2009

Gran Cadena Humana




Mañana, sábado 28, vamos a ir a la Gran Cadena Humana en protesta del Nuevo Catálogo de Especies protegidas que el Parlamento Canario pretende aprobar mediante una proposición de Ley. Con ella, muchas especies protegidas del entorno de las islas quedarán desprotegidas o perderán sus derechos, y con ello eliminarán barreras legales para la construcción de, entre otros, el polémico puerto de Granadilla.

La idea es que, si no podemos construir porque es espacio protegido, desprotejámoslo; si edificando vamos a dañar el hábitat de especies legalmente protegidas, quitémosles estos derechos para poder meter ahí un puerto, un campo de golf o un hotel. Si esos bichos dejan de estar protegidos, podremos amarrar nuestro yate en un puerto deportivo.

La Cadena Humana, iniciativa de las organizaciones ecologistas WWF-Adena, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife, ATAN, Amigos de la Tierra y Ben Magec-Ecologistas en Acción, pretende rodear a las 12.00 el edificio del Parlamento Canario como protesta.

A ver si nos oyen.




21 noviembre, 2009

El CuentaCuentos: Y cuando dio comienzo, aquel pequeño personaje dejó caer su caña mientras él colgaba de la luna.

Y cuando dio comienzo, aquel pequeño personaje dejó caer su caña mientras él colgaba de la luna. ¡Qué casualidad que fue a pescar al Trapecista Estelar! Cuando éste pobre caía y caía por el universo, nuestro pequeño personaje fue a pescarle desde su luna. Ambos se sorprendieron el uno al otro, y allí recostados sobre la luna, charlaron durante horas y horas.

- ¿Quién eres?- Le preguntó nuestro personaje.

- Soy el Trapecista Estelar.- Le contestó éste muy orgulloso.

- Sí, he oído mucho de ti. Tu fama te precede, Trapecista Estelar.

- Me halagas, Pescador.

- ¿Cómo sabes que soy Pescador?- Le preguntó intrigado nuestro pequeño personaje.

- He conocido a otros como tú. Pescadores Lunares os llaman en algunos sitios, o simplemente Pescadores.

- Ah… ¿Y cómo has llegado a quedar enganchado en mi anzuelo, Trapecista? ¿Cómo es que no cuelgas de estrella en estrella, deleitándonos con tu danzar por el universo?

- Pobre de mí…- Se apenó el Trapecista Estelar.- Andaba yo de estrella en estrella, agarrándome con maña, ¡no! Con gran estilo, diría yo. Hasta que una de ellas se cayó.

Nuestro pequeño personaje se extrañó y puso cara de bobo.

- Sí,- Continuó el Trapecista.- estaba suelta. A menudo ocurre, que algunas estrellas no están fijas en el firmamento. Suelen reconocerse porque su luz se apaga, hasta que desaparecen, o algún tonto como yo las arranca, claro.

- ¿Y te la has llevado contigo?- Se intrigó el Pescador Lunar.

- ¿Y qué remedio? En cuanto la agarré, supe que me había equivocado. Llegué con una gran pirueta, desde la gran Sirius hasta ella, y ambos nos caímos del cielo.

- ¿Puedo verla..?

- No sé si podrás verla.- Comentó el Trapecista Estelar.- Es muy pequeña, y poco luminosa. Además, está por amanecer, y como sabes, las estrellas no se dejan ver cuando luce el sol, la mayor de todas ellas.

- No es que no se dejen ver,- Le corrigió nuestro pequeño personaje.- es que el sol, celoso por la belleza de las estrellas, no les permite lucirse, y ciega a los mortales con su blanca luz.

- ¿Cómo sabes tal cosa?

- Pues porque, Trapecista Estelar, tu vives en la noche, huyendo del sol, danzando de estrella en estrella, y jamás esperas a que el sol aparezca en el cielo.

- Claro que no. ¡Si me quedara colgado de él hasta el anochecer, me abrasaría las manos!- Se alteró el Trapecista.

- Entiendo…- Ambos callaron, hasta que nuestro pequeño personaje se sintió intrigado.- ¿Podría verla?

- Podríamos intentarlo. Ya está amaneciendo...

- ¿Dónde la llevas?

- Aquí, en el bolsillo de mi pantalón.- Y el Trapecista Estelar se llevó la mano al bolsillo.

A nuestro pequeño personaje, un Pescador Lunar que siempre ansiaba con tocar una estrella, que se consolaba con mirarlas desde su luna por las noches, se le aceleró el pulso. Él siempre estaba ahí, recostado en su luna, con la caña dispuesta a pescar una presa que llevarse al estómago, pero siempre había soñado con pescar una estrella. ¡Y por fin iba a ver una de cerca!

El Trapecista Estelar sacó entonces la estrella de su bolsillo. Era diminuta, y le cabía en la palma de la mano abierta. La pequeña, brillaba con una tenue luz que amenazaba con menguar hasta desaparecer. La pobre estaba muriendo.

- Toma, es para ti. Yo estoy cansado de llevármelas sin querer.

- ¿En serio?

Y se la dio. Ésta titiló unos instantes al entrar en contacto con nuestro pequeño Pescador, y entonces en el horizonte del mundo brotaron los primeros brillos del sol. Poco a poco, con nuestro personaje maravillado, el cielo se fue iluminando, y la diminuta estrella desapareciendo…



Para conocer las presas de otros Pescadores Lunares...

13 noviembre, 2009

Dos Universos

DOS UNIVERSOS

Como cada anochecer, Friedrich von Bröwer arrastró su alma desnuda hacia el muro que los encerraba a todos en aquella ciudad decadente. Las lápidas que fue sorteando en su recorrer, no eran más que la historia de una urbe que se encontraba dividida, eran nombres perdidos en el tiempo, tanto como el suyo propio. Cada noche su espíritu se levantaba de su frío y solitario lecho en el Friedhof II der Sophiengemeinde Berlin. Éste es un cementerio que data de mucho antes de la construcción del Muro de la Vergüenza, que por aquel entonces también había dividido el campo santo. Muchas de las almas que habían sido abandonadas allí, eran intentos fallidos de saltar el muro… Tal era el caso de Friedrich von Bröwer.

Sus silenciosos pasos cruzaron el cementerio en dirección al muro, aquella madrugada del diez de noviembre, como si fuera una noche más. Y a sabiendas de que no podría traspasarlo, su intento era la única esperanza que le quedaba a su alma aterrada. Aquel capricho del destino le mantenía preso en aquella ciudad. Por el día, el espíritu dormía, y por la noche, vagaba como alma en pena, dirigiéndose allí donde el viento le arrastrara, atravesando muros de hogares destruidos, susurrando esperanzas a familias famélicas, robando tristeza a los presos de aquella ciudad maldita… Pero el único muro infranqueable a su condición, era aquella pared que dividía el universo en dos. A su espalda quedaba una concepción de la vida muy diferente a la que se escondía tras el muro, un anhelo, una esperanza… Pero su espíritu no lograba atravesarlo, y huir hacia esa muerte dulce más allá de aquella cárcel.

En su recorrer sobre el pasto húmedo, entre lápidas y criptas de héroes anónimos, trató de recordar lo que le había llevado hasta allí, pero no pudo. Ése es el peor tormento de las almas, ni siquiera saben cómo murieron, por qué su cuerpo se pudrió y su alma quedó allí congelada, entre aquellos muros.

Las tumbas terminaban unos veinte metros antes del muro, como si los muertos desearan permanecer alejados de aquel horror vergonzoso. Y mientras recorría aquél pasto solitario, frente a aquella pared gris, el espíritu de Friedrich von Bröwer extendió la mano. El contacto con el muro fue frío, como el de cada noche, pero el silencio era diferente. Acarició el cemento, incapaz de atravesarlo, posó ambas manos y presionó, en un vano intento de derribarlo, o de cruzar a través, o de agrietarlo con sus fuerzas, pero fue inútil. Entonces notó el cambio.

Fue en ese momento, cuando dejó de hacer fuerza, que sintió el muro de forma diferente, seguía siendo frío, y gris, pero ya no dividía aquellos dos mundos. Supo que ya no existían dos mundos. Un temblor recorrió el muro, y a lo lejos se escucharon gritos, vítores. Era la esperanza, la victoria, el reencuentro. Era la suma de millares de voces que habían permanecido desconsoladas, calladas, y que ahora gritaban al unísono de alegría. El muro había caído.

Friedrich von Bröwer permaneció muy quieto tocando el muro con ambas manos, y su silueta se hizo visible por un segundo, aunque nadie estaba allí mirando. Aquella sección del mundo permaneció en pie, y aun hoy, en nuestros días, veinte años después de aquel momento, se mantiene en recuerdo del horror, de la vergüenza y de la división. Pero él se sintió diferente. Lo que fue un cuerpo y después un espíritu pudo por fin cruzar el muro. Su alma dio un paso y su figura etérea atravesó aquella pared fría y gris. Friedrich von Bröwer no apareció al otro lado. Por fin era libre de marcharse.






Este relato ha sido escrito ahora en conmemoración del Vigésimo Aniversario de la Caída del Muro, para afrontar el Reto Efemérides propuesto en el Foro de Nunca Jamás (una gran idea!!). Pero este lugar existe. En febrero de 2005 fui a Berlín, y mi intención era ver el muro real, y aquí fue donde lo encontramos. (También puede verse en el CheckPoint Charlie, pero aquello parece una feria de turistas). Se trata de este cementerio, al que nos colamos. Al cruzarlo, al final del cementerio, aun queda en pie una buena sección del muro. Podeis verlo en la foto, sacada de Wikipedia, pues no doy con las fotos de aquel viaje...
Pero me alegro de que se haya propuesto este reto, pues me ha brindado la aoportunidad de escribir un relato ambientado en aquel cementerio, espinita que me quedó clavada entonces.
Os lo recomiendo, si vais a turistear a esa ciudad maravillosa.

10 noviembre, 2009

Adularia

Adularia fue el primer nombre que se le dio a una cantera en algún lugar no lejano a la Ciudad-Estado de Aluadinia. Fue uno de los lugares de donde sus habitantes obtuvieron la roca para levantar tamaña ciudad. Adularia era un lugar maldito, donde las creencias populares no permitían a nadie acercarse. Aquellas creencias eran remotas, de los Días Antiguos, ya ni se recordaban sus orígenes. Según se decía, mucho antes de que nadie pudiera recordar, el mundo se había convulsionado hasta cambiar de forma, fue cuando cayó un meteorito en la tierra. En aquel preciso lugar.

Era un sitio donde se decía que ocurrían cosas estrañas. Donde se celebraban ritos y donde se trataba de invocar demonios. Donde las brujas sentían su mayor poder, y donde las parejas acudían a concebir. Un lugar tan tenebroso como mágico.

Adularia fue lugar de ritos y superstición hasta que la Asmblea de la Ciudad-Estado decretó terminar con todo aquel misticismo, e instaló allí la cantera. Las religiones tienen extrañas formas de asesinarse entre ellas, y esta fue la solución que los hombres encontraron para actuar en su nombre. Construir una cantera en el lugar al que peregrinaban los paganos pareció entonces una buena idea.

Así nació la cantera de Adularia. Durante mucho tiempo se escabaron sus paderes, y gran cantidad de roca fue lllevada donde se encuentran los ríos, y allí fue levantada la Ciudad-Estado de Aluadinia.

Ocurrió que cuando los constructores dieron con el fondo de la roca, hallaron algo inesperado. Bajo la piedra, se escondía una enorme beta de una piedra preciosa, la Piedra Luna la llamaron.

Los supersticiosos, los seguidores de credos prohibidos, acudieron de nuevo a Adularia, y allí volvieron a rezar. Incluso las gentes de la Ciudad-Estado se vieron tentados a retomar aquellas creencias que parecían olvidadas. Fue, de hecho, uno de los senadores de la ciudad quien le dio la espalda a su religión, y se dirigió a la cantera, para adorar a la Piedra Luna.

Allí se ordenó Sumo Sacerdote, e instauró un régimen basado en la adoración del lugar. Muchos paregrinos llegaron de todas partes, allí se juntaron gentes de diferentes razas y etnias, y así se formó una diminuta cultura criolla.

Los creyentes, comenzaron a escavar la Piedra Luna, y levantaron allí un gran palacio. Aquella piedra era preciosa, brillaba en un tono azulado durante el día y adquiría una belleza blanca por la noche. Adularia se convirtió en un lugar de culto, era bellísimo.

Aquellos hombres, elfos, enanos y todos aquellos más que habían llegado a adorar la Piedra Luna se volvieron unos fanáticos, y urdieron planes para invocar a un poderoso demonio y conquistar el mundo.
Allí nació uno de los Demonios Resentidos.

El lugar se tornó terrible, pero no dejaban de llegar seguidores de aquel demonio-dios, que se crecía con el poder de la Piedra Luna. Sus fieles le levantaron un trono en el palacio, y allí moró hasta que estalló la Guerra de la Roca.


Pasado tanto tiempo, el que se acerca a Adularia se siente diferente. Allí reina la magia, la superstición y lo encantador. Es un lugar prohibido, al que jamás dejan de llegar peregrinos. Unos siempre creerán en aquel horrible demonio, pero otros acuden a Adularia a adorar a la Piedra Luna. Todos conviven allí, invitados al palacio, que ya descansa derruido y olvidado... Siempre será un lugar de culto.

07 noviembre, 2009

Ciudad del Reo





Bienvenidos sean, los condenados, a la Ciudad del Reo. Un lugar maldito, donde malviven hacinados sus habitantes. Una urbe vieja que se levanta sobre edificios en ruinas, lujosos palacios y barrios superpoblados. Sus calles se encierran entre unos muros infranqueables y el puerto, único lugar de llegada. Nadie puede salir de la Ciudad del Reo. No pocos se atrevieron a escalar sus muros, a echarse a nadar al mar, o a tratar de tomar uno de los navíos que al puerto se amarran. Ninguno logró su propósito, o eso se cree...
Una prisión, un lugar sin salida, el exilio:


Despojos y malnacidos, aquí os pudrireis. Valientes fanáticos seguidrores de religiones falsas, a estas calles vendréis a predicar. Ladrones, asesinos y violadores, aquí seréis encerrados. Mutantes deformes y bestias inmundas, aquí seais exiliadas. Brujas y practicantes de las magias oscuras, fieles a los dioses muertos, seguidores de demonios innombrables, éste es vuestro lugar...

Entre calles y plazas malviven los que pueden, otros mueren en el intento. Una ciudad dividida por un barranco seco, con iglesias, palacios y mezquitas donde adorar a dioses olvidados. Una urbe donde los habitantes se reunen en bandas para sobrevivir, donde los despojos mueren solos y los amigos se ayudan y se traicionan...




Bienvenidos sean a la Ciudad del Reo, de nuevo.
La Ciudad del Reo es un ambiente detallado donde ambientar mis aventuras de rol. Será, además, un ambiente donde ubicar relatos y cuentos sobre sus habitantes. Es un contexto específico en el que desarrollar mis aventuras de rol, con detalles sobre su sociedad, su geografía, sus personajes y hasta su economía.
En sus calles libraremos combates, viviremos historias y disfrutaremos de buenos ratos.

Es un escenario en el que he detallado los lugares a los que los PJs podrían dirigirse y la gente con la que podrían encontrarse. He explicado las creencias religiosas, he diseñado un sistema de comercio, con una moneda de cambio, que no es el dinero, sino el agua, pues es el bien más preciado allí. Además, incuyo personajes especiales, de jugadores y de no jugadores, perfiles básicos a modo de bestiario, etc.
En la Ciudad del Reo, sus habitantes se reunen en bandas, que son detallas, así como sus relaciones entre ellas. cada una domina unos territorios en la ciudad, en continua disputa, y aquí son definidos.

Llevaba mucho tiempo queriendo subir la página de la Ciudad del Reo, y por fin la he acabado. Bueno, creo que nunca la acabaré, de hecho, pues iré añadiendo cosas, lugares, bandas, etc, a medida que se me vayan ocurriendo.
En esta nueva versión incluyo muchas cosas que en la anterior no estaban. El plano de la ciudad ha sido modificado (por segunda vez!! vamos ya por la tercera versión!!), y aun no lo puedo escanear. Hemos de esperar a Navidades para poder hacerlo, es una promesa.
De momento muestro los mapas en segunda versión, pero que sirvan de orientación. El mayor cambio es que la Ciudad será cruzada por un barranco, desde el este hasta desembocar en el puerto. (Recuérdese que el este queda hacia arriba en los planos.) Al Barranco Seco lo cruzan un total de seis puentes, aunque uno de ellos está destruido.
En esta nueva versión de la Ciudad del Reo, he añadido personajes, bandas y lugares. Algunos ejemplos de bandas nuevas son Los Renacidos y los Bufones. Algunos de los lugares nuevos en la ciudad son el Herbolario, el Teatro o el Establo de Camellas de Hassan del Desierto.

Creo que ha quedado un ambiente idóneo donde crear y ambientar aventuras de rol, y la intención al subirlo a la página, ha sido compartir esto con mis jugadores, y además, con todos aquellos que quieran ambientar sus partidas en sus calles.

Quiero mostraros los dos mapas de la Ciudad del Reo, para tratar de mover vuestra curiosidad. Son mapas interactivos, así que pinchando en los lugares, os llevará a las páginas donde se explican los mismos.


PLANO INTERACTIVO DE LOS LUGARES DE LA CIUDAD DEL REO



PLANO INTERACTIVO DE LAS BANDAS Y SUS DOMINIOS EN LA CIUDAD DEL REO


28 octubre, 2009

Línea del Tiempo - La Edad de los Elfos



Estos son los principales acontecimientos ocurridos durante la Edad de los Elfos, mostrados en una Línea del Tiempo, que incluye además, la Edad de los Hombres.
Todos estos hechos son narrados en Los Doce Navíos Elfos.
Estimo que la Edad de los Elfos duró unos 80-100 mil años, desde que los Dioses terminaran sus guerras, hasta el Gran Cataclismo, cuando los Elfos dieran por finalizada su época.
A lo largo de tantísimo tiempo, los hechos fueron acopnteciendo, y aquí se muestran tan sólo aquellos más determinantes. Han quedado otros tantos muchos por mostrarse en esta Línea del Tiempo.

Esto es sólo un mapa del tiempo, de lo que les fue ocurriendo a los elfos...
Quería mostrároslo, pues hacía tiempo que quería trazar esta linea...

22 octubre, 2009

Olvidé...


Me perdí, intentándome encontrar,
y esperé sólo dejándolo estar... 

.  .  .


He llegado hasta aquí, 
y ahora el miedo puede más...









Olvidé
Tonto

15 octubre, 2009

¿Nadamos?

Holap.
Al hilo del 5º Reto de Microrrelatos del Foro de Nunca Jamás, aquí os presento mi intento. La premisa era un microrrelato, de 150 palabras como máximo, en que se rompiera alguna regla de la realidad...
Espero que os guste!!


- Hola preciosa.
- Hola mi amor, ¿cómo estás?
- Bien, te añoraba tanto... Fue una espera larga. Deseaba salir a nadar contigo.
- Entonces vamos, sígueme, te voy a mostrar mi pradera favorita…

. . .

- Mira, ¿ves allá abajo, entre esos matojos de algas? La caracola, la de color ámbar, la traje yo, y se ha apareado, aunque no doy con la pareja.
- Sí, es muy bonita. Me gusta este sitio, la corriente es cálida.
- Sí, por eso nos han seguido esos pececillos rojos.
- Yo pensé que te seguían a ti, de tan hermosa que eres…

. . .

- Ven ahora, te mostraré yo mi lugar secreto.
- ¿Dónde?
- Es en la superficie. A esta hora, el cielo se vuelve de color naranja…
- ¿De verdad? Pero sabes que no debo subir…
- Nadie lo sabrá, y yo he traído los bombas para poder respirar… ¿Vienes?
- Vamos...





.

08 octubre, 2009

Kalhia, Primera de Quivarén, Reina de la Corona de Kalhia




Kalhia, Primera de la Alta Estirpe de los Elfos de Quivarén, fue una de las personalidades más importantes en las historias de los elfos. Su vida fue en algunos momentos exitosa, y en otros triste. Siempre se le recordó por ser una de las más grandes guerreras que combatió en las Guerras de las Sangre, que enfrentó a los primeros elfos, y por ser una amante entregada.

Cuando los Doce Navíos Elfos llegaron a la Tierra de Aradán, los elfos de Quivarén, los Señores de los Dragones, arribaron a las costas escarpadas más occidentales de la isla. Allí, entre altas montañas y profundos valles habitaron durante largo tiempo. Convivieron con los dragones, trazando fuertes lazos de amistad. Ellos les enseñaron a amar aquella tierra.

Los elfos de Quivarén no participaron en el Primer Concilio de los Elfos, puesto que su cultura aun no había entrado en contacto con las demás Casas de los Elfos.
Pero cuando por fin descendieron de las montañas, y se encontraron con los demás elfos de la Tierra de Aradán, entablaron grandes y duraderas relaciones.

Cuando los elfos de Yandalath, los Castigados, amenazaron con atacar aquella isla que los elfos cuidaban, y todos se reunieron en el Segundo Concilio, Kalhia acudió, junto a Ikeo y Líamo, en representación de todos los elfos de Quivarén. Fue entonces cuando le juraron fidelidad a Aradán, y se comprometieron a luchar contra los elfos oscuros.

Aquello fueron las Guerras de la Sangre, las más cruentas que azotaron aquella tierra. Los elfos de Yandalath, habían abierto un portal mágico a otro mundo, y con tal poder, osaron desafiar a todos los demás. Efgo, quien los gobernaba, se autoproclamó Rey de todos los elfos, y en contrapartida, Aradán se alzó dirigiendo al resto en batalla. Fue una terrible masacre...

En aquella disputa, Kalhia jugó un papel decisivo, dirigiendo una hueste que logró ciertas victorias que dieron seria ventaja al bando de los elfos de Aradán. Su mayor éxito en campaña fue derrotar a Örlogo, hijo de Efgo, de Yandalath, quien estaba al mando de la llamada Hueste Sombría. Örlogo había sido una de las puntas de lanza de la ofensiva de los elfos oscuros. Cuando se enfrentó con Kalhia, había arrasado ya grandes territorios, acabando con muchos ejércitos. Bajo su paso, habían sucumbido los ejércitos de Aván, de Avanissián, y había logrado que la Alta Estirpe de Gelidén huyera de la Tierra de Aradán...
La victoria de Kalhia sobre Örlogo terminó con la amenaza de su Hueste Sombría. Éste huyó y el paso quedó libre hacia el grueso de los ejércitos de Efgo. Aquella victoria supuso el comienzo del fin de los elfos de Yandalath.

Cuando las Guerras de la Sangre terminaron, con la derrota de los elfos oscuros, que huyeron a refugiarse a las Tierras de Elhada, se formó el Tercer Concilio de los Elfos. En él, los elfos quedaban se repartieron la tierra, pues lo que antes había sido una gran isla, ahora era un archipiélago de incontables islas.
A Kalhia e Ikeo, que se habían casado, se les otorgó el Reinado sobre la isla de Sa Dragonera, la cual está cubierta de altas montañas, con riscos y valles encantadores, cual alfombra abrupta que domina todo paisaje. Por el contrario, a Líamo de Quivarén, se le negó esta tierra, y se le dio el dominio sobre la isla de La Ildangarda. Tras esta reunión, Kalhia e Ikeo se enemistaron duramente con Líamo, ninguno de los cuales volvería jamás a escudarse bajo el emblema de Quivarén.

Poco tiempo después, Ikeo, primero de Quivarén, murió, atacado por una enfermedad que diezmó mucho la población en la isla de Sa Dragonera. Kalhia, que sobrevivió a la epidemia, lloró su muerte hasta tal punto, que decidió encerrarse en el mausoleo que se levantó en lo alto de una montaña. Se encerró y ya jamás volvió a asomarse al día. Allí veló por largo tiempo el cadáver de su amado, y sólo recibió la visita de sus doncellas, que le traían víveres para subsistir en su condena autoimpuesta...

Tras aquello, el hijo primogénito de ambos, Oloss, fue nombrado Rey de la Corona de Kalhia, como llamaron a la Dinastía que Ikeo y Kalhia fundaron con su unión. Y tras su muerte, tiempo después, reinó Soro, su hijo, quien aun gobierna en los palacios de piedra de la Isla de Sa Dragonera.

Dicen que con el tiempo Kalhia murió, de pura tristeza, y que su cuerpo se consumió, pero que su alma perduró en aquel mausoleo. Aquella construcción aun se mantiene perdida en la cima de aquella montaña, de la isla de Sa Dragonera, y allí, cuentan, el alma de Kalhia aun vela a su amado Ikeo...
Que su recuerdo perdure siempre.




Como prometí, quería presentaros el cuento de Los Doce Navíos Elfos.
Kalhia, de Quivarén, sólo es uno de los personajes que forman la historia.
No sólo es uno de mis favoritos, sino que fue un personaje decisivo, como habéis comprobado.
Duarnte la escritura del cuento, en la primera mitad de 2008, Cristina Puig (www.cristinapuig.com)
me pidió si podía realizar una ilustración del cuento, y la idea me encantó.
Le aconsejé ilustrar el personaje de Kalhia, porque me tenía maravillado.
El resultado podéis verlo a continuación.
Cris, me encantó este retrato de Kalhia, te quedó genial!!! Gracias!!


Retrato de Kalhia, Primera de Quivarén, 




Os dejo aquí algunos enlaces, por si he logrado tocar vuestra curiosidad:


Los Doce Navíos Elfos

02 octubre, 2009

Esto no me hubiera pasado con una máquina de escribir

Hola!!

Al hilo del Octavo Reto General del Foro de Nunca Jamás, os dejo aquí un relato que he escrito para presentarles.
Las premisas eran que se incluyeran estas palabras y no superara las 600 palabras.

Las palabras que debía incluir eran: Salmón, carajillo, jarrón, altavoz, sistema, internet, maceta, Roma, porro, púbico.


Os lo dejo porque llevo ya bastate sin actualizar, con la llegada a Tenerife y todo... Y se me juntan los deberes. Esta semana además, tengo otro reto que escribir: el cuentacuentos, que también es un juego de palabras. Eso, más que deberes, es un compromiso!


Bueno, aquí os dejo este relatillo:


Tomaba el último sorbo de aquel café tan rico cuando sonó el teléfono. Era un correo que me había sabido encontrar, y me conecté a internet para leerlo. El oficio ya no es lo que era, antes utilizábamos máquinas de
escribir, de esas que a cada línea debes volver a colocar el aparato. Ahora estaba tomando un carajillo de coñac, delicioso desayuno, y estaba conectado 24H. Horroroso. Pero al fin y al cabo, así era el trabajo de un detective privado en el Siglo XXI. Aquella investigación me había llevado a Roma, una ciudad en la que se respiraba historia. Tras cada esquina había una columna, o una ruina, o la puerta de algún café adornada con macetas a ambos lados. Mucho glamour por todos lados. El correo en mi teléfono decía así: 20.15. Ristorante El Pedrusco. Siga el olor a porro. Desconcertante, cuanto menos. Al menos había elegido un lugar público, lo que era una ventaja.

Pasé el día caminando, disfrutando de aquella ciudad hermosa, mágica si no fuera por los turistas, sus cámaras y el bullicio. Por su culpa no disfrute un ápice del Panteon, o del Castillo de San Angelo, que sin duda eran bellísimos… Qué decir de la Plaza de San Pedro y de la lujosa ciudad-estado, acercarse fue imposible. Pero, admito, me maravillé con el Colisseo… ¿Cómo pudieron construir algo así?

Cuando rondaba la hora acordada, me acerqué al lugar. El Ristorante El Pedrusco era una tasca oscura, cuya entrada se disimulaba en un callejón sin cartel ni indicio alguno de presencia humana. Ni lugar público ni restaurante italiano, y yo que llegué pensando pedirme un salmón a cuenta ajena… Maldiciendo, olfateé el ambiente desde el umbral. En efecto era un restaurante, pero al que no irían ni los estudiantes más arruinados. La vida precaria rondaba todas las calles. Por fin lo sentí, ese aroma que encandila, y que te hace desear… Pero estaba trabajando, sólo debía seguirlo, centrarme. Ya vendría después el deleite, tras el trabajo bien hecho. El aroma provenía de una mesa al fondo. La verdad es que unas pocas mesas se ocupaban por hombres cabizbajos, o mujeres al acecho. Sólo había copas de alcohol sobre las mesas, y me pregunté por qué llamaban Ristorante a aquel antro. Sobre la mesa a la que debía dirigirme, había un jarrón, de cuya boca salía un hilo denso y grisáceo, cuyo aroma era la clave del correo recibido. Aquél era el lugar acordado, y además, ya eran las ocho y cuarto. Pero la mesa estaba vacía. Al sentarme, vi una nota. Sólo decía: Rompa el jarrón. Y así hice. Me plantee si molestaría al personal, pero después no pareció molestarles. Tras el golpe sobre la mesa, y la dispersión del aroma, encontré, entre pedazos de cerámica sucia, un sistema radiofónico que hasta ahora no conocía. A él se conectaba un pequeño altavoz, y el reproductor sólo tenía un botón. Así que pulsé, y esperé a escuchar: En el Siglo XXI también nos complicamos para asesinar a los detectives privados que andan husmeando. Ha seguido la pista incorrecta. Su camino llega hasta aquí. En ese momento sentí un objeto tras mi nuca, estaba frío y al escuchar cómo la cargaban no me quedó duda de que era un arma. El disparo fue rápido, indoloro incluso.

¿Por qué lo hicieron en un tugurio semejante con nombre de piedra? Ya que debía ser en Roma, pues así fue dispuesto por quien hilaba la historia, hubiera preferido que mi cadáver fuera arrojado a la Fontana de Trevi, a modo de moneda, y probar suerte para la próxima vez…



Os aconsejo una visita a ese al Foro de Nunca Jamás. Ofrece muchas e interesantes iniciativas!!!

27 noviembre, 2009

Gran Cadena Humana




Mañana, sábado 28, vamos a ir a la Gran Cadena Humana en protesta del Nuevo Catálogo de Especies protegidas que el Parlamento Canario pretende aprobar mediante una proposición de Ley. Con ella, muchas especies protegidas del entorno de las islas quedarán desprotegidas o perderán sus derechos, y con ello eliminarán barreras legales para la construcción de, entre otros, el polémico puerto de Granadilla.

La idea es que, si no podemos construir porque es espacio protegido, desprotejámoslo; si edificando vamos a dañar el hábitat de especies legalmente protegidas, quitémosles estos derechos para poder meter ahí un puerto, un campo de golf o un hotel. Si esos bichos dejan de estar protegidos, podremos amarrar nuestro yate en un puerto deportivo.

La Cadena Humana, iniciativa de las organizaciones ecologistas WWF-Adena, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife, ATAN, Amigos de la Tierra y Ben Magec-Ecologistas en Acción, pretende rodear a las 12.00 el edificio del Parlamento Canario como protesta.

A ver si nos oyen.




21 noviembre, 2009

El CuentaCuentos: Y cuando dio comienzo, aquel pequeño personaje dejó caer su caña mientras él colgaba de la luna.

Y cuando dio comienzo, aquel pequeño personaje dejó caer su caña mientras él colgaba de la luna. ¡Qué casualidad que fue a pescar al Trapecista Estelar! Cuando éste pobre caía y caía por el universo, nuestro pequeño personaje fue a pescarle desde su luna. Ambos se sorprendieron el uno al otro, y allí recostados sobre la luna, charlaron durante horas y horas.

- ¿Quién eres?- Le preguntó nuestro personaje.

- Soy el Trapecista Estelar.- Le contestó éste muy orgulloso.

- Sí, he oído mucho de ti. Tu fama te precede, Trapecista Estelar.

- Me halagas, Pescador.

- ¿Cómo sabes que soy Pescador?- Le preguntó intrigado nuestro pequeño personaje.

- He conocido a otros como tú. Pescadores Lunares os llaman en algunos sitios, o simplemente Pescadores.

- Ah… ¿Y cómo has llegado a quedar enganchado en mi anzuelo, Trapecista? ¿Cómo es que no cuelgas de estrella en estrella, deleitándonos con tu danzar por el universo?

- Pobre de mí…- Se apenó el Trapecista Estelar.- Andaba yo de estrella en estrella, agarrándome con maña, ¡no! Con gran estilo, diría yo. Hasta que una de ellas se cayó.

Nuestro pequeño personaje se extrañó y puso cara de bobo.

- Sí,- Continuó el Trapecista.- estaba suelta. A menudo ocurre, que algunas estrellas no están fijas en el firmamento. Suelen reconocerse porque su luz se apaga, hasta que desaparecen, o algún tonto como yo las arranca, claro.

- ¿Y te la has llevado contigo?- Se intrigó el Pescador Lunar.

- ¿Y qué remedio? En cuanto la agarré, supe que me había equivocado. Llegué con una gran pirueta, desde la gran Sirius hasta ella, y ambos nos caímos del cielo.

- ¿Puedo verla..?

- No sé si podrás verla.- Comentó el Trapecista Estelar.- Es muy pequeña, y poco luminosa. Además, está por amanecer, y como sabes, las estrellas no se dejan ver cuando luce el sol, la mayor de todas ellas.

- No es que no se dejen ver,- Le corrigió nuestro pequeño personaje.- es que el sol, celoso por la belleza de las estrellas, no les permite lucirse, y ciega a los mortales con su blanca luz.

- ¿Cómo sabes tal cosa?

- Pues porque, Trapecista Estelar, tu vives en la noche, huyendo del sol, danzando de estrella en estrella, y jamás esperas a que el sol aparezca en el cielo.

- Claro que no. ¡Si me quedara colgado de él hasta el anochecer, me abrasaría las manos!- Se alteró el Trapecista.

- Entiendo…- Ambos callaron, hasta que nuestro pequeño personaje se sintió intrigado.- ¿Podría verla?

- Podríamos intentarlo. Ya está amaneciendo...

- ¿Dónde la llevas?

- Aquí, en el bolsillo de mi pantalón.- Y el Trapecista Estelar se llevó la mano al bolsillo.

A nuestro pequeño personaje, un Pescador Lunar que siempre ansiaba con tocar una estrella, que se consolaba con mirarlas desde su luna por las noches, se le aceleró el pulso. Él siempre estaba ahí, recostado en su luna, con la caña dispuesta a pescar una presa que llevarse al estómago, pero siempre había soñado con pescar una estrella. ¡Y por fin iba a ver una de cerca!

El Trapecista Estelar sacó entonces la estrella de su bolsillo. Era diminuta, y le cabía en la palma de la mano abierta. La pequeña, brillaba con una tenue luz que amenazaba con menguar hasta desaparecer. La pobre estaba muriendo.

- Toma, es para ti. Yo estoy cansado de llevármelas sin querer.

- ¿En serio?

Y se la dio. Ésta titiló unos instantes al entrar en contacto con nuestro pequeño Pescador, y entonces en el horizonte del mundo brotaron los primeros brillos del sol. Poco a poco, con nuestro personaje maravillado, el cielo se fue iluminando, y la diminuta estrella desapareciendo…



Para conocer las presas de otros Pescadores Lunares...

13 noviembre, 2009

Dos Universos

DOS UNIVERSOS

Como cada anochecer, Friedrich von Bröwer arrastró su alma desnuda hacia el muro que los encerraba a todos en aquella ciudad decadente. Las lápidas que fue sorteando en su recorrer, no eran más que la historia de una urbe que se encontraba dividida, eran nombres perdidos en el tiempo, tanto como el suyo propio. Cada noche su espíritu se levantaba de su frío y solitario lecho en el Friedhof II der Sophiengemeinde Berlin. Éste es un cementerio que data de mucho antes de la construcción del Muro de la Vergüenza, que por aquel entonces también había dividido el campo santo. Muchas de las almas que habían sido abandonadas allí, eran intentos fallidos de saltar el muro… Tal era el caso de Friedrich von Bröwer.

Sus silenciosos pasos cruzaron el cementerio en dirección al muro, aquella madrugada del diez de noviembre, como si fuera una noche más. Y a sabiendas de que no podría traspasarlo, su intento era la única esperanza que le quedaba a su alma aterrada. Aquel capricho del destino le mantenía preso en aquella ciudad. Por el día, el espíritu dormía, y por la noche, vagaba como alma en pena, dirigiéndose allí donde el viento le arrastrara, atravesando muros de hogares destruidos, susurrando esperanzas a familias famélicas, robando tristeza a los presos de aquella ciudad maldita… Pero el único muro infranqueable a su condición, era aquella pared que dividía el universo en dos. A su espalda quedaba una concepción de la vida muy diferente a la que se escondía tras el muro, un anhelo, una esperanza… Pero su espíritu no lograba atravesarlo, y huir hacia esa muerte dulce más allá de aquella cárcel.

En su recorrer sobre el pasto húmedo, entre lápidas y criptas de héroes anónimos, trató de recordar lo que le había llevado hasta allí, pero no pudo. Ése es el peor tormento de las almas, ni siquiera saben cómo murieron, por qué su cuerpo se pudrió y su alma quedó allí congelada, entre aquellos muros.

Las tumbas terminaban unos veinte metros antes del muro, como si los muertos desearan permanecer alejados de aquel horror vergonzoso. Y mientras recorría aquél pasto solitario, frente a aquella pared gris, el espíritu de Friedrich von Bröwer extendió la mano. El contacto con el muro fue frío, como el de cada noche, pero el silencio era diferente. Acarició el cemento, incapaz de atravesarlo, posó ambas manos y presionó, en un vano intento de derribarlo, o de cruzar a través, o de agrietarlo con sus fuerzas, pero fue inútil. Entonces notó el cambio.

Fue en ese momento, cuando dejó de hacer fuerza, que sintió el muro de forma diferente, seguía siendo frío, y gris, pero ya no dividía aquellos dos mundos. Supo que ya no existían dos mundos. Un temblor recorrió el muro, y a lo lejos se escucharon gritos, vítores. Era la esperanza, la victoria, el reencuentro. Era la suma de millares de voces que habían permanecido desconsoladas, calladas, y que ahora gritaban al unísono de alegría. El muro había caído.

Friedrich von Bröwer permaneció muy quieto tocando el muro con ambas manos, y su silueta se hizo visible por un segundo, aunque nadie estaba allí mirando. Aquella sección del mundo permaneció en pie, y aun hoy, en nuestros días, veinte años después de aquel momento, se mantiene en recuerdo del horror, de la vergüenza y de la división. Pero él se sintió diferente. Lo que fue un cuerpo y después un espíritu pudo por fin cruzar el muro. Su alma dio un paso y su figura etérea atravesó aquella pared fría y gris. Friedrich von Bröwer no apareció al otro lado. Por fin era libre de marcharse.






Este relato ha sido escrito ahora en conmemoración del Vigésimo Aniversario de la Caída del Muro, para afrontar el Reto Efemérides propuesto en el Foro de Nunca Jamás (una gran idea!!). Pero este lugar existe. En febrero de 2005 fui a Berlín, y mi intención era ver el muro real, y aquí fue donde lo encontramos. (También puede verse en el CheckPoint Charlie, pero aquello parece una feria de turistas). Se trata de este cementerio, al que nos colamos. Al cruzarlo, al final del cementerio, aun queda en pie una buena sección del muro. Podeis verlo en la foto, sacada de Wikipedia, pues no doy con las fotos de aquel viaje...
Pero me alegro de que se haya propuesto este reto, pues me ha brindado la aoportunidad de escribir un relato ambientado en aquel cementerio, espinita que me quedó clavada entonces.
Os lo recomiendo, si vais a turistear a esa ciudad maravillosa.

10 noviembre, 2009

Adularia

Adularia fue el primer nombre que se le dio a una cantera en algún lugar no lejano a la Ciudad-Estado de Aluadinia. Fue uno de los lugares de donde sus habitantes obtuvieron la roca para levantar tamaña ciudad. Adularia era un lugar maldito, donde las creencias populares no permitían a nadie acercarse. Aquellas creencias eran remotas, de los Días Antiguos, ya ni se recordaban sus orígenes. Según se decía, mucho antes de que nadie pudiera recordar, el mundo se había convulsionado hasta cambiar de forma, fue cuando cayó un meteorito en la tierra. En aquel preciso lugar.

Era un sitio donde se decía que ocurrían cosas estrañas. Donde se celebraban ritos y donde se trataba de invocar demonios. Donde las brujas sentían su mayor poder, y donde las parejas acudían a concebir. Un lugar tan tenebroso como mágico.

Adularia fue lugar de ritos y superstición hasta que la Asmblea de la Ciudad-Estado decretó terminar con todo aquel misticismo, e instaló allí la cantera. Las religiones tienen extrañas formas de asesinarse entre ellas, y esta fue la solución que los hombres encontraron para actuar en su nombre. Construir una cantera en el lugar al que peregrinaban los paganos pareció entonces una buena idea.

Así nació la cantera de Adularia. Durante mucho tiempo se escabaron sus paderes, y gran cantidad de roca fue lllevada donde se encuentran los ríos, y allí fue levantada la Ciudad-Estado de Aluadinia.

Ocurrió que cuando los constructores dieron con el fondo de la roca, hallaron algo inesperado. Bajo la piedra, se escondía una enorme beta de una piedra preciosa, la Piedra Luna la llamaron.

Los supersticiosos, los seguidores de credos prohibidos, acudieron de nuevo a Adularia, y allí volvieron a rezar. Incluso las gentes de la Ciudad-Estado se vieron tentados a retomar aquellas creencias que parecían olvidadas. Fue, de hecho, uno de los senadores de la ciudad quien le dio la espalda a su religión, y se dirigió a la cantera, para adorar a la Piedra Luna.

Allí se ordenó Sumo Sacerdote, e instauró un régimen basado en la adoración del lugar. Muchos paregrinos llegaron de todas partes, allí se juntaron gentes de diferentes razas y etnias, y así se formó una diminuta cultura criolla.

Los creyentes, comenzaron a escavar la Piedra Luna, y levantaron allí un gran palacio. Aquella piedra era preciosa, brillaba en un tono azulado durante el día y adquiría una belleza blanca por la noche. Adularia se convirtió en un lugar de culto, era bellísimo.

Aquellos hombres, elfos, enanos y todos aquellos más que habían llegado a adorar la Piedra Luna se volvieron unos fanáticos, y urdieron planes para invocar a un poderoso demonio y conquistar el mundo.
Allí nació uno de los Demonios Resentidos.

El lugar se tornó terrible, pero no dejaban de llegar seguidores de aquel demonio-dios, que se crecía con el poder de la Piedra Luna. Sus fieles le levantaron un trono en el palacio, y allí moró hasta que estalló la Guerra de la Roca.


Pasado tanto tiempo, el que se acerca a Adularia se siente diferente. Allí reina la magia, la superstición y lo encantador. Es un lugar prohibido, al que jamás dejan de llegar peregrinos. Unos siempre creerán en aquel horrible demonio, pero otros acuden a Adularia a adorar a la Piedra Luna. Todos conviven allí, invitados al palacio, que ya descansa derruido y olvidado... Siempre será un lugar de culto.

07 noviembre, 2009

Ciudad del Reo





Bienvenidos sean, los condenados, a la Ciudad del Reo. Un lugar maldito, donde malviven hacinados sus habitantes. Una urbe vieja que se levanta sobre edificios en ruinas, lujosos palacios y barrios superpoblados. Sus calles se encierran entre unos muros infranqueables y el puerto, único lugar de llegada. Nadie puede salir de la Ciudad del Reo. No pocos se atrevieron a escalar sus muros, a echarse a nadar al mar, o a tratar de tomar uno de los navíos que al puerto se amarran. Ninguno logró su propósito, o eso se cree...
Una prisión, un lugar sin salida, el exilio:


Despojos y malnacidos, aquí os pudrireis. Valientes fanáticos seguidrores de religiones falsas, a estas calles vendréis a predicar. Ladrones, asesinos y violadores, aquí seréis encerrados. Mutantes deformes y bestias inmundas, aquí seais exiliadas. Brujas y practicantes de las magias oscuras, fieles a los dioses muertos, seguidores de demonios innombrables, éste es vuestro lugar...

Entre calles y plazas malviven los que pueden, otros mueren en el intento. Una ciudad dividida por un barranco seco, con iglesias, palacios y mezquitas donde adorar a dioses olvidados. Una urbe donde los habitantes se reunen en bandas para sobrevivir, donde los despojos mueren solos y los amigos se ayudan y se traicionan...




Bienvenidos sean a la Ciudad del Reo, de nuevo.
La Ciudad del Reo es un ambiente detallado donde ambientar mis aventuras de rol. Será, además, un ambiente donde ubicar relatos y cuentos sobre sus habitantes. Es un contexto específico en el que desarrollar mis aventuras de rol, con detalles sobre su sociedad, su geografía, sus personajes y hasta su economía.
En sus calles libraremos combates, viviremos historias y disfrutaremos de buenos ratos.

Es un escenario en el que he detallado los lugares a los que los PJs podrían dirigirse y la gente con la que podrían encontrarse. He explicado las creencias religiosas, he diseñado un sistema de comercio, con una moneda de cambio, que no es el dinero, sino el agua, pues es el bien más preciado allí. Además, incuyo personajes especiales, de jugadores y de no jugadores, perfiles básicos a modo de bestiario, etc.
En la Ciudad del Reo, sus habitantes se reunen en bandas, que son detallas, así como sus relaciones entre ellas. cada una domina unos territorios en la ciudad, en continua disputa, y aquí son definidos.

Llevaba mucho tiempo queriendo subir la página de la Ciudad del Reo, y por fin la he acabado. Bueno, creo que nunca la acabaré, de hecho, pues iré añadiendo cosas, lugares, bandas, etc, a medida que se me vayan ocurriendo.
En esta nueva versión incluyo muchas cosas que en la anterior no estaban. El plano de la ciudad ha sido modificado (por segunda vez!! vamos ya por la tercera versión!!), y aun no lo puedo escanear. Hemos de esperar a Navidades para poder hacerlo, es una promesa.
De momento muestro los mapas en segunda versión, pero que sirvan de orientación. El mayor cambio es que la Ciudad será cruzada por un barranco, desde el este hasta desembocar en el puerto. (Recuérdese que el este queda hacia arriba en los planos.) Al Barranco Seco lo cruzan un total de seis puentes, aunque uno de ellos está destruido.
En esta nueva versión de la Ciudad del Reo, he añadido personajes, bandas y lugares. Algunos ejemplos de bandas nuevas son Los Renacidos y los Bufones. Algunos de los lugares nuevos en la ciudad son el Herbolario, el Teatro o el Establo de Camellas de Hassan del Desierto.

Creo que ha quedado un ambiente idóneo donde crear y ambientar aventuras de rol, y la intención al subirlo a la página, ha sido compartir esto con mis jugadores, y además, con todos aquellos que quieran ambientar sus partidas en sus calles.

Quiero mostraros los dos mapas de la Ciudad del Reo, para tratar de mover vuestra curiosidad. Son mapas interactivos, así que pinchando en los lugares, os llevará a las páginas donde se explican los mismos.


PLANO INTERACTIVO DE LOS LUGARES DE LA CIUDAD DEL REO



PLANO INTERACTIVO DE LAS BANDAS Y SUS DOMINIOS EN LA CIUDAD DEL REO


28 octubre, 2009

Línea del Tiempo - La Edad de los Elfos



Estos son los principales acontecimientos ocurridos durante la Edad de los Elfos, mostrados en una Línea del Tiempo, que incluye además, la Edad de los Hombres.
Todos estos hechos son narrados en Los Doce Navíos Elfos.
Estimo que la Edad de los Elfos duró unos 80-100 mil años, desde que los Dioses terminaran sus guerras, hasta el Gran Cataclismo, cuando los Elfos dieran por finalizada su época.
A lo largo de tantísimo tiempo, los hechos fueron acopnteciendo, y aquí se muestran tan sólo aquellos más determinantes. Han quedado otros tantos muchos por mostrarse en esta Línea del Tiempo.

Esto es sólo un mapa del tiempo, de lo que les fue ocurriendo a los elfos...
Quería mostrároslo, pues hacía tiempo que quería trazar esta linea...

22 octubre, 2009

Olvidé...


Me perdí, intentándome encontrar,
y esperé sólo dejándolo estar... 

.  .  .


He llegado hasta aquí, 
y ahora el miedo puede más...









Olvidé
Tonto

15 octubre, 2009

¿Nadamos?

Holap.
Al hilo del 5º Reto de Microrrelatos del Foro de Nunca Jamás, aquí os presento mi intento. La premisa era un microrrelato, de 150 palabras como máximo, en que se rompiera alguna regla de la realidad...
Espero que os guste!!


- Hola preciosa.
- Hola mi amor, ¿cómo estás?
- Bien, te añoraba tanto... Fue una espera larga. Deseaba salir a nadar contigo.
- Entonces vamos, sígueme, te voy a mostrar mi pradera favorita…

. . .

- Mira, ¿ves allá abajo, entre esos matojos de algas? La caracola, la de color ámbar, la traje yo, y se ha apareado, aunque no doy con la pareja.
- Sí, es muy bonita. Me gusta este sitio, la corriente es cálida.
- Sí, por eso nos han seguido esos pececillos rojos.
- Yo pensé que te seguían a ti, de tan hermosa que eres…

. . .

- Ven ahora, te mostraré yo mi lugar secreto.
- ¿Dónde?
- Es en la superficie. A esta hora, el cielo se vuelve de color naranja…
- ¿De verdad? Pero sabes que no debo subir…
- Nadie lo sabrá, y yo he traído los bombas para poder respirar… ¿Vienes?
- Vamos...





.

08 octubre, 2009

Kalhia, Primera de Quivarén, Reina de la Corona de Kalhia




Kalhia, Primera de la Alta Estirpe de los Elfos de Quivarén, fue una de las personalidades más importantes en las historias de los elfos. Su vida fue en algunos momentos exitosa, y en otros triste. Siempre se le recordó por ser una de las más grandes guerreras que combatió en las Guerras de las Sangre, que enfrentó a los primeros elfos, y por ser una amante entregada.

Cuando los Doce Navíos Elfos llegaron a la Tierra de Aradán, los elfos de Quivarén, los Señores de los Dragones, arribaron a las costas escarpadas más occidentales de la isla. Allí, entre altas montañas y profundos valles habitaron durante largo tiempo. Convivieron con los dragones, trazando fuertes lazos de amistad. Ellos les enseñaron a amar aquella tierra.

Los elfos de Quivarén no participaron en el Primer Concilio de los Elfos, puesto que su cultura aun no había entrado en contacto con las demás Casas de los Elfos.
Pero cuando por fin descendieron de las montañas, y se encontraron con los demás elfos de la Tierra de Aradán, entablaron grandes y duraderas relaciones.

Cuando los elfos de Yandalath, los Castigados, amenazaron con atacar aquella isla que los elfos cuidaban, y todos se reunieron en el Segundo Concilio, Kalhia acudió, junto a Ikeo y Líamo, en representación de todos los elfos de Quivarén. Fue entonces cuando le juraron fidelidad a Aradán, y se comprometieron a luchar contra los elfos oscuros.

Aquello fueron las Guerras de la Sangre, las más cruentas que azotaron aquella tierra. Los elfos de Yandalath, habían abierto un portal mágico a otro mundo, y con tal poder, osaron desafiar a todos los demás. Efgo, quien los gobernaba, se autoproclamó Rey de todos los elfos, y en contrapartida, Aradán se alzó dirigiendo al resto en batalla. Fue una terrible masacre...

En aquella disputa, Kalhia jugó un papel decisivo, dirigiendo una hueste que logró ciertas victorias que dieron seria ventaja al bando de los elfos de Aradán. Su mayor éxito en campaña fue derrotar a Örlogo, hijo de Efgo, de Yandalath, quien estaba al mando de la llamada Hueste Sombría. Örlogo había sido una de las puntas de lanza de la ofensiva de los elfos oscuros. Cuando se enfrentó con Kalhia, había arrasado ya grandes territorios, acabando con muchos ejércitos. Bajo su paso, habían sucumbido los ejércitos de Aván, de Avanissián, y había logrado que la Alta Estirpe de Gelidén huyera de la Tierra de Aradán...
La victoria de Kalhia sobre Örlogo terminó con la amenaza de su Hueste Sombría. Éste huyó y el paso quedó libre hacia el grueso de los ejércitos de Efgo. Aquella victoria supuso el comienzo del fin de los elfos de Yandalath.

Cuando las Guerras de la Sangre terminaron, con la derrota de los elfos oscuros, que huyeron a refugiarse a las Tierras de Elhada, se formó el Tercer Concilio de los Elfos. En él, los elfos quedaban se repartieron la tierra, pues lo que antes había sido una gran isla, ahora era un archipiélago de incontables islas.
A Kalhia e Ikeo, que se habían casado, se les otorgó el Reinado sobre la isla de Sa Dragonera, la cual está cubierta de altas montañas, con riscos y valles encantadores, cual alfombra abrupta que domina todo paisaje. Por el contrario, a Líamo de Quivarén, se le negó esta tierra, y se le dio el dominio sobre la isla de La Ildangarda. Tras esta reunión, Kalhia e Ikeo se enemistaron duramente con Líamo, ninguno de los cuales volvería jamás a escudarse bajo el emblema de Quivarén.

Poco tiempo después, Ikeo, primero de Quivarén, murió, atacado por una enfermedad que diezmó mucho la población en la isla de Sa Dragonera. Kalhia, que sobrevivió a la epidemia, lloró su muerte hasta tal punto, que decidió encerrarse en el mausoleo que se levantó en lo alto de una montaña. Se encerró y ya jamás volvió a asomarse al día. Allí veló por largo tiempo el cadáver de su amado, y sólo recibió la visita de sus doncellas, que le traían víveres para subsistir en su condena autoimpuesta...

Tras aquello, el hijo primogénito de ambos, Oloss, fue nombrado Rey de la Corona de Kalhia, como llamaron a la Dinastía que Ikeo y Kalhia fundaron con su unión. Y tras su muerte, tiempo después, reinó Soro, su hijo, quien aun gobierna en los palacios de piedra de la Isla de Sa Dragonera.

Dicen que con el tiempo Kalhia murió, de pura tristeza, y que su cuerpo se consumió, pero que su alma perduró en aquel mausoleo. Aquella construcción aun se mantiene perdida en la cima de aquella montaña, de la isla de Sa Dragonera, y allí, cuentan, el alma de Kalhia aun vela a su amado Ikeo...
Que su recuerdo perdure siempre.




Como prometí, quería presentaros el cuento de Los Doce Navíos Elfos.
Kalhia, de Quivarén, sólo es uno de los personajes que forman la historia.
No sólo es uno de mis favoritos, sino que fue un personaje decisivo, como habéis comprobado.
Duarnte la escritura del cuento, en la primera mitad de 2008, Cristina Puig (www.cristinapuig.com)
me pidió si podía realizar una ilustración del cuento, y la idea me encantó.
Le aconsejé ilustrar el personaje de Kalhia, porque me tenía maravillado.
El resultado podéis verlo a continuación.
Cris, me encantó este retrato de Kalhia, te quedó genial!!! Gracias!!


Retrato de Kalhia, Primera de Quivarén, 




Os dejo aquí algunos enlaces, por si he logrado tocar vuestra curiosidad:


Los Doce Navíos Elfos

02 octubre, 2009

Esto no me hubiera pasado con una máquina de escribir

Hola!!

Al hilo del Octavo Reto General del Foro de Nunca Jamás, os dejo aquí un relato que he escrito para presentarles.
Las premisas eran que se incluyeran estas palabras y no superara las 600 palabras.

Las palabras que debía incluir eran: Salmón, carajillo, jarrón, altavoz, sistema, internet, maceta, Roma, porro, púbico.


Os lo dejo porque llevo ya bastate sin actualizar, con la llegada a Tenerife y todo... Y se me juntan los deberes. Esta semana además, tengo otro reto que escribir: el cuentacuentos, que también es un juego de palabras. Eso, más que deberes, es un compromiso!


Bueno, aquí os dejo este relatillo:


Tomaba el último sorbo de aquel café tan rico cuando sonó el teléfono. Era un correo que me había sabido encontrar, y me conecté a internet para leerlo. El oficio ya no es lo que era, antes utilizábamos máquinas de
escribir, de esas que a cada línea debes volver a colocar el aparato. Ahora estaba tomando un carajillo de coñac, delicioso desayuno, y estaba conectado 24H. Horroroso. Pero al fin y al cabo, así era el trabajo de un detective privado en el Siglo XXI. Aquella investigación me había llevado a Roma, una ciudad en la que se respiraba historia. Tras cada esquina había una columna, o una ruina, o la puerta de algún café adornada con macetas a ambos lados. Mucho glamour por todos lados. El correo en mi teléfono decía así: 20.15. Ristorante El Pedrusco. Siga el olor a porro. Desconcertante, cuanto menos. Al menos había elegido un lugar público, lo que era una ventaja.

Pasé el día caminando, disfrutando de aquella ciudad hermosa, mágica si no fuera por los turistas, sus cámaras y el bullicio. Por su culpa no disfrute un ápice del Panteon, o del Castillo de San Angelo, que sin duda eran bellísimos… Qué decir de la Plaza de San Pedro y de la lujosa ciudad-estado, acercarse fue imposible. Pero, admito, me maravillé con el Colisseo… ¿Cómo pudieron construir algo así?

Cuando rondaba la hora acordada, me acerqué al lugar. El Ristorante El Pedrusco era una tasca oscura, cuya entrada se disimulaba en un callejón sin cartel ni indicio alguno de presencia humana. Ni lugar público ni restaurante italiano, y yo que llegué pensando pedirme un salmón a cuenta ajena… Maldiciendo, olfateé el ambiente desde el umbral. En efecto era un restaurante, pero al que no irían ni los estudiantes más arruinados. La vida precaria rondaba todas las calles. Por fin lo sentí, ese aroma que encandila, y que te hace desear… Pero estaba trabajando, sólo debía seguirlo, centrarme. Ya vendría después el deleite, tras el trabajo bien hecho. El aroma provenía de una mesa al fondo. La verdad es que unas pocas mesas se ocupaban por hombres cabizbajos, o mujeres al acecho. Sólo había copas de alcohol sobre las mesas, y me pregunté por qué llamaban Ristorante a aquel antro. Sobre la mesa a la que debía dirigirme, había un jarrón, de cuya boca salía un hilo denso y grisáceo, cuyo aroma era la clave del correo recibido. Aquél era el lugar acordado, y además, ya eran las ocho y cuarto. Pero la mesa estaba vacía. Al sentarme, vi una nota. Sólo decía: Rompa el jarrón. Y así hice. Me plantee si molestaría al personal, pero después no pareció molestarles. Tras el golpe sobre la mesa, y la dispersión del aroma, encontré, entre pedazos de cerámica sucia, un sistema radiofónico que hasta ahora no conocía. A él se conectaba un pequeño altavoz, y el reproductor sólo tenía un botón. Así que pulsé, y esperé a escuchar: En el Siglo XXI también nos complicamos para asesinar a los detectives privados que andan husmeando. Ha seguido la pista incorrecta. Su camino llega hasta aquí. En ese momento sentí un objeto tras mi nuca, estaba frío y al escuchar cómo la cargaban no me quedó duda de que era un arma. El disparo fue rápido, indoloro incluso.

¿Por qué lo hicieron en un tugurio semejante con nombre de piedra? Ya que debía ser en Roma, pues así fue dispuesto por quien hilaba la historia, hubiera preferido que mi cadáver fuera arrojado a la Fontana de Trevi, a modo de moneda, y probar suerte para la próxima vez…



Os aconsejo una visita a ese al Foro de Nunca Jamás. Ofrece muchas e interesantes iniciativas!!!