15 enero, 2009

BloodBowl!!!!

No sé mucho, así que no puedo contaros mucho. Pero el bombazo es que va a salir un videojuego de BLOODBOWL!!!
He aquí el primer trailer del juego:



Estará disponible para PC, Xbox360, PSP y DS, aunque no hay fecha de lanzamiento confirmada.
El juego tiene una pinta buenísima!!
Podéis consultar la página web oficial AQUÍ.

Yo lo quiero yaaaaaaaaaaaaaa!!!!

10 enero, 2009

Duendes de Epoxi

¿Has escuchado alguna vez ruidos que no comprendes de dónde vienen? ¿Te has planteado qué son esos golpes en las tuberías, o por qué de repente el grifo de la cocina suelta un chorro de agua cuando está cerrado? ¿Sabes de dónde le viene la inspiración a un artista? ¿O cómo es posible que surja el milagro de la concepción de un niño? ¿Por qué vuelan los pájaros? ¿Cómo alcanzan la magia los hechiceros?



La respuesta está en unas peculiares criaturas: Los Duendes de Epoxi.
Estos seres habitan generalmente el subsuelo, y adoptan muy diversas formas. Algunos no miden más de unos centímetros, y otros llegan a alcanzar medio metro de altura.
Ocurre que cuando estos duendes se encuentran cerca, suceden cosas extrañas, a veces inexplicables, y otras tan efímeras que ni te planteas si uno puede estar rondando: esos ataques de risa que tiene la gente sin entender, o el sonido de pasos en habitaciones vacías, pueden ser signos de que un Duende de Epoxi anda cerca, merodeando.

Estos duendes nacen con una misión única en la vida. Unos pueden ser duendes creadores, por ejemplo, y su función es inspirar a los artistas. Otros pueden ser duendes soñadores, y gracias a ellos alguien que duerme puede tener un sueño precioso. Es posible que se trate de duendes familiares, gracias a los cuales los hechiceros obtienen y utilizan su magia. Algunos son duendes amantes, y logran que las dos almas más dispares encuentren el amor entre sí. Y algunos, hasta son capaces que de la unión de dos cuerpos, se conciba una nueva vida...

Cada vez que un Duende de Epoxi cumple su misión correctamente, muere, y al instante, renace en la forma de otro duende, con la misma o diferente misión.
Pero a veces ocurre que estos duendes no logran su misión, o la logran mal, con malos resultados... Lo cual resulta catastrófico, y entonces no mueren del todo, sino que quedan convertidos en muñecos para siempre.

Por esta razón, y porque los Duendes de Epoxi sirven de alimento a algunas criaturas horrorosas que los encuentran deliciosos, como para los Orcgluds (para quienes son exquisitos manjares), cada vez quedan menos. Habiendo sido creados con el Mundo, la población de Duendes de Epoxi se va reduciendo inevitablemente, y poco a poco su magia y sus misterios terminarán por desaparecer, como hace el horror con todas las cosas buenas...




Estas criaturas aparecerán por primera vez en el Cuento de Lyda de Lis. Son una idea que tuve en la Ciudad de Buenos Aires, y que fui madurando durante el viaje que llevamos a cabo por esa ciudad, y por Santiago de Chile este diciembre de 2008. Las fotos de esta entrada fueron tomadas en el puesto de "Sebah", un vendedor ambulante de Duendes de Epoxi, muñecos hechos con resina de epoxi y otros materiales, en la calle Florida, Buenos Aires.
Espero pronto hablaros más sobre ellos.
Un saludo!

03 enero, 2009

TFN-TFS-MAD-EZE-SCL-EZE-MAD-PMI-MAD-TFN

Hola a tod@s!!

Después de una larga ausencia he vuelto. Siento no haberos atendido bien este tiempo (casi un mes!!), pero he estado de viaje familiar, con mis padres y hermana.
Hemos ido a Buneos Aires (4 días, con decepción, no me gustó mucho la capital argentina), y unos 12 días en Santiago de Chile. Allí tengo mucha familia, pues mi padre es chileno, por lo cual la mayor parte del tiempo fuimos saltando de casa en casa, entre cenas y comidas, con diferentes parientes o amigos.
Este viaje ha sido muy especial, porque hacía 7 años que no iba a Chile. Muy bonito el reencuentro.

En todo caso, quería haberos escrito aquí, pero he tenido problemas de conexión. Mi portatil murió en Tenerife, el último día antes de irnos, y sigue mal...:S
Y en casa de mi tía había internet, pero era difícil encontrar un momento de concentración para mí. Así que hasta hoy, que no he podido hablaros.

Esta entrada es sólo de excusa, para pediros disculpas por la ausencia.
Pronto regreso con algunas cosillas. Quiero hablaros de los Duendes de Epoxi!!
Una pequeña gran idea que tuve en Buenos Aires y fui madurando durante el viaje.

Hasta pronto!
Darka.

PS: Regreso a Tenerife el día 6!!! Ahora os escribo desde Palma.

10 diciembre, 2008

La dama descorazonada

La dama descorazonada

Antes de mudarme a la gran ciudad, vivía en un pueblo recóndito. Uno de estos en que has de atravesar largas y solitarias llanuras hasta encontrarlo. Las praderas aun son verdes allí, y crece el pasto y el bosque virgen. No eran más que unas pocas casas, pero una de ellas era especial. En lo alto de una loma, como a las afueras, vivía una bruja. Yo ya no creo en esas tonterías, porque vivo en la gran ciudad, pero aquellas gentes estaban realmente preocupadas. Mucho la temían, pues decían incluso que hablaba con demonios, pero otros, encandilados, decían que era la más bella criatura. La llamaban la dama descorazonada.

Era una vieja que siempre había vivido ahí. En aquella pequeña casita, en lo alto de aquella loma, a la que pocos se acercaban. Recuerdo cuando era niño, que nos atrevíamos a bromear con ir a verla. Alguna vez hasta le lanzamos piedras desde lejos… De hecho, todos, mis padres y abuelos, la recordaban como una vieja huraña, que rara vez salía… Siempre se dijo que la dama descorazonada era inmortal, y que como no podía morir, no había dejado de envejecer, desde nadie sabía cuándo.

Que fuera bruja o no, eso nadie lo sabía. Aunque muchos imaginábamos que lo era. Debía de ser una de esas que ya, aburrida, se dedica a lanzar maleficios, cansada de tanto orden.

Una vez hasta la vi. Rara vez salía al mercado, pero algún recadero debió fallar, y salió en persona a por ingredientes para sus potingues. El tendero de una verdulería aseguró siempre que le había preguntado por raíz de mandrágora. Siempre nos reímos de él por aquello, pobre hombre, aunque hoy apuesto a que fue cierto.

Aquella mujer era la vejez negada. Nunca entendí como era posible que no se muriese. Yo fui creciendo, y ella siempre fue fuente de incontables chismorreos. Siempre aparecía en los cuentos para asustar, en alguna forma u otra. Aunque no en todos juagaba el rol de la mala en la historia. No sé cuánto de cierto habría en ellos. Pero sí sé que muchos los creían.

Se contaban muchas cosas. Desde que vendía pociones de amor a las muchachas feas y desesperadas, hasta que jugaba a lanzar maldiciones a los apuestos y a las envidiosas. Pero lo que siempre me dio qué pensar de ella, fue que dijeran que era capaz de infiltrarse en los sueños de la gente del pueblo… Todos teníamos miedo de que apareciera una noche la bruja, en nuestros reinos particulares, en nuestros momentos de soledad, o felicidad, en nuestras pesadillas… Cuando nadie más podía molestar. ¿Sería cierto? Lo que decían es que el hechizo era tan poderoso, que bastaba con escuchar esta historia para que la maldición te pudiera.

Yo no creo en estas cosas, pero si tú eres de los que creen, ya sabes, cuídate esta noche, y dime mañana si la has visto, porque si no la ves, siempre estarás en peligro… Si no es esta misma noche, te la encontrarás mañana, y sino pasado. Y si es hoy cuando sueñas con ella, escucha atento sus palabras, puede que te dé algún consejo interesante, o que te lance un maleficio, pues está cansada de vivir, y es su manera de entretenerse…

Darka Treake
Siete de diciembre de dos mil ocho
Isla de Tenerife



Este relato fue seleccionado como colaboración en la sección PLUMA del nº 3 de la revista Ícaro Incombustible!!!

06 diciembre, 2008

premier de la nueva web

Hola!!

Hoy vengo a mostraros el próximo nuevo aspecto de la web.
He subido un sólo archivo, para probar cómo funcina, y para que la veáis.
A ver qué me decís.

Ésta es la página a la que se accederá tras la intro del principio (www.modt.net).

Lo que aun podemos llamar boceto, podéis verlo aquí:
http://www.modt.net/Inicio.htm





02 diciembre, 2008

Lyda y el extraño hombre II

Esta entrada inició aquí: Lyda y el extraño hombre I (27 de noviembre).




- Aquí no vive ninguna bruja.- Contestó Lyda tratando de no parecer insolente.- Esta es mi casa. En ella vivo con mi esposa. ¿Qué lleva a un anciano a vagabundear por un bosque como éste hasta mi puerta? No te has presentado, lo cual demuestra una falta de educación que no invita a la hospitalidad, si es lo que buscas tras el camino.

- Nuestro nombre…- Y dio un respingo, como cuando alguien te da una patada por debajo de la mesa, o un pellizco sorpresa, y te sobresaltas, pero se compuso.- Mi nombre, es Minior, y venía buscando a la bruja. Si me indicaron mal, o si me equivocado, agradecería la amabilidad de un descanso y agua.

- Ahora puedes pasar Minior. Sé bienvenido a mi casa.- Dijo Lyda sonriente, abriendo la puerta para darle paso. Éste, al entrar, tuvo que encorvarse, de tan alto que era, y además, se quitó ese sombrero alargado, dejando así una calva considerable al aire.- Puedes tomar asiento. Sólo tengo una silla, pero no importa, yo me sentaré en la cama.- Añadió Lyda mientras servía agua en un tazón de barro.

- Estoy bien de pie, gracias.- Aunque tan rápido como había contestado, cambio de parecer.- Quiero decir, que mejor me sentaré… Llevo tanto tiempo caminando, que me vendrá bien el descanso- Trató de sonreír, como excusándose por el cambio de parecer, como si a Lyda le hubiera importado… Y al tratar de sentarse, hizo un ejercicio de equilibrio sin igual. Se dobló primero a la altura del pecho, después donde realmente debía tener la cadera, para al final sentarse sobre sus propias piernas, como si sus posaderas estuvieran a unos escasos palmos del suelo. Aquel esfuerzo le costó tanto al extraño hombre, que al final, cuando ya parecía haber conseguido sentarse, terminó perdiendo el equilibrio y cayó al suelo. Lyda reaccionó inmediatamente para ayudarle, pero no le dio tiempo, y el viejo terminó en el suelo… ¡Cuál fue la sorpresa de Lyda al descubrir que el viejo no era un único personaje, sino tres ocultos bajo la túnica! Al caer, rodaron por el suelo tres enanos. El que hacía las veces de cabeza del viejo, y que Lyda ya conocía, cayó a sus pies. Junto a este, otro enano que había actuado de tronco del viejo, y sobre la silla, aferrado y cubierto por completo con la manta que habían usado de túnica, quedó un tercero.

Todos quedaron en silencio, tras la evidencia del engaño. En la cara de los dos enanos, se dibujaba una mueca de absoluta vergüenza y miedo por la represalia del hombre fornido en que Lyda estaba convertida. Pero cuando pensaban que éste estallaría en una feroz vorágine que los arrastraría fuera de su casa, Lyda comenzó a reírse a carcajada limpia. En ese momento lo había comprendido todo: el por qué de esos movimientos tan forzados, las deformidades de un cuerpo tan extraño, los respingos del viejo, y aun más… creyó intuir por qué andaban buscando una bruja de la Magia Mutable.

Se trataba de tres enanos, de una raza que Lyda no había visto nunca. Tenían la tez muy oscura. Eran casi calvos, y con barbas muy largas, rizadas. También de un tono oscuro. Eran viejos, pero rechonchos. Parecían ahber estado trabajando toda su vida, y por ello poseían músculos robustos. No debían medir más de un metro cada uno, y a Lyda le llamó la atención la claridad de sus ojos: eran de un azul celeste que casi hasta brillaba.

- ¿Pero quiénes sois?- Preguntó ella entre risas.

- ¿Lo ves, Travir, era mejor no sentarse?- Rechistó el enano que había actuado de cabeza del hombre.

- ¡Si hubieras cargado con dos como tu durante todo este rato, tú también habrías necesitado sentarte, Minior!- Dijo el que estaba en la silla mientras se revolvía por quitarse la manta de encima. Minior soltó un suspiro, y vio al que aun callaba, que no hacía más que mirar boquiabierto al hombre fornido.- Señor, disculpa que hayamos venido a tu casa, en busca de la bruja que cambia las cosas, pero es que no sabíamos a dónde acudir, y nos dijeron que vivía aquí…

- Espera, decidme, ¿quiénes sois y para qué buscáis a la bruja?- Dijo el hombre fornido asertivamente, tratando de no parecer brusco para no asustarlos más.

- Mi nombre es Minior, en eso no te engañé. Él es Antälor,- señaló al que aun no había hablado.- y el que se cubre con la manta es Travir.

- No me cubro con ella. ¡Trato de quitármela de encima!- Inquirió justo antes de asomar la cabeza. Era el más feo de los tres, sin duda el más gruñón. Éste estaba completamente calvo, y su barba era más corta que la de los otros dos, la poca que había crecido era gris y vieja. Tenía la cara muy arrugada, pero a pesar de lo anciano que parecía, era el más robusto de los tres enanos. Al asomarse, absorbió una buena bocanada de aire.- Me estaba ahogando.- Admitió.

- ¿Pensáis que la bruja podrá convertiros en un sólo hombre? ¿Eso buscáis?- Dijo Lyda.

- ¿Conoces a la bruja?- Minior recapacitó.- No. Nuestra intención es hallar un disfraz que nos permita huir de nuestro amo. Y ella tal vez pueda ayudarnos.




(Continuará...)


Capítulo III de Lyda de Lis.
Memorias Olvidadas
Darka Treake
www.modt.net

27 noviembre, 2008

Lyda y el extraño hombre I

Lyda se encontraba en su jardín, junto al largo tallo de una enorme esterlizia. Saboreó su aroma, y observó sus pétalos anaranjados, entonces algo le llamó la atención más allá, en el segundo plano de la imagen. Al otro lado de la verja que separaba su jardín del resto del mundo, en medio del espeso bosque de laurisilvas, le sorprendió una extraña silueta acercándose. Parecía un hombre muy alto, con un sombrero de copa muy largo, de cuya cima sobresalía un pincho. Vestía una túnica negra, que bien podría haber sido una manta haciendo los usos de prensa, y caminaba tambaleándose, parecía que fuera a perder el equilibrio en cualquier momento, y a despeñarse camino a bajo. Venía directamente hacia su casa, y Lyda, rápidamente, se transformó en arbusto cargado de moras rojas, y lució preciosa mirando venir al extraño hombre. Éste se acercó, y sin ver a Lyda, se apoyó en la madera de la verja, y lanzó un fuerte suspiró que resonó varias veces. Entonces dijo algo para sí, como refunfuñando. Parecía muy cansado, como si hubiera llegado corriendo. Su rostro, ahora que podía verlo de cerca, era de un anciano muy grueso, con una barba rizada y larga, de un color gris oscuro y canoso, que le caía por la túnica. Su cuerpo, extremadamente alto y esbelto en comparación con su rostro, parecía deforme, pues del pecho larguirucho le surgía una protuberancia, que hasta por un momento pareció moverse. Y de sus hombros, muy altos para tan corto cuello, salían unos brazos cortos y rechonchos. La túnica le dejaba al descubierto unas gruesas botas, de buena calidad, aunque muy gastadas, como propias de un caminante itinerante. El hombre se reafirmó el sombrero con una manita rechoncha y peluda, tosió, y se dirigió tambaleando a la puerta de la casa de Lyda. Cuando los perdió de vista, la bonita chica adoptó su forma original, y acudió al interior de su vivienda. Una vez allí, escuchó un golpe seco en la puerta, y el silencio de la espera.

Dudó si abrir, o si dejarle creer que no había nadie. Pero, es que ¿y si necesitaba ayuda? ¿Quién sería ese extraño personaje que había caminado sólo por el bosque hasta dar con su casa? La curiosidad le pudo. Entonces, Lyda se convirtió en un fornido hombre, con una espada al cinto y fuertes músculos en los brazos, con pelocorto, bigote y barba pelirrojos, y con carisma en la mirada. Sonrió para sí, y abrió la puerta confiada, haciendo tintinear las campanitas del móvil que colgaba en el umbral.

Ante su puerta encontró a aquél extraño personaje, que pareció sorprenderse del fornido guerrero.

- Buenos días, señor.- Dijo con acento lejano el extraño hombre entre la barba canosa.- No querríamos ofenderle, pero teníamos entendido que aquí podríamos encontrar a una bruja.- A Lyda le sorprendió sobremanera aquello, tanto, que pasó por alto el plural de su primera persona.- Una bruja capaz de dominar la Magia Mutable.- Terminó, tratando de simular una sonrisa amistosa. A ella le pareció que su tono, bajo ese acento lejano, ocultaba algo, como si estuviera sobreactuando.


(...)

Continuará...








.

21 noviembre, 2008

nuevo logo para la web y FPU

Hola!!
¿Cómo están ustedes?
ajajaja

No...no. Si pensábais que dejo esto abandonadísimo últimamente... es cierto.
Me siento mal por ello. Pero bueno, ya sabemos que esto va por épocas. Tengamos calma...
No lo busques, no lo busques...

Ahora venía a hablaros de dos cosas:
Quería presentaros el nuevo logo que tendrá la web (no he podido resistirme). Y es que estoy trabajando en una serie de (grandes) cambios que ya llegará el momento de presentaros.
Por ahora, os avanzo esto, a ver qué os parece:




Y además, quería comentaros sobre un proyecto en el que me estoy embarcando:
Y es que voy a pedir la FPU (Formación de Profesional Universitario). Una beca para obtener el doctorado, una vez haya terminado el master en junio.
Estoy muy ilusionado con el tema. Ya os iré informando, pues es difícil que me den la beca, y tampoco quiero hacerme muchas ilus...
Ya os contaré más cosas sobre el tema!!





.

09 noviembre, 2008

Un mundo deshecho




Me acabo de levantar de la cama y me he sentado frente a la máquina de escribir. Ella aun está entre las sábanas, llorando. Me enciendo un cigarrillo ignorando sus lamentos, y observo por la ventana junto a mí antes de ponerme a escribir. Llueve a cántaros, como suele llover por estas fechas. Lluvia complaciente, sincera, sin nada que ocultar al mundo. Es de noche, y los perros aullan en el callejón. Sus lamentos sí que me conmueven, y no los de la chica que acabo de conocer, y que me desea tanto que jamás podré complacerla...

Tecleo las primeras palabras a modo de título y absorbo del cigarrillo como si me fuese la vida en ello. El orgasmo que acabo de tener no me ha satisfecho lo más mínimo, y comienzo a escribir sobre ello. Sobre la chica que llora en mi cama, sobre lo fácil que ha sido conocerla y engañarla para que venga a pasar la noche conmigo. Mañana no quiero volver a saber de ella.

Otra calada, y siento el humo bajar por mi garganta, me absuelve de lo que acabo de hacer. Una bocanada de aire contaminado en un mundo deshecho, en el que uno sobrevive a base de castigar.

Esta noche no dejará de llover. Mañana amanecerá nublado, y será un día tan triste como el de hoy. Menuda mierda. Lo pasaré navegando por la red, buscando complacerme en relaciones vanales y páginas para adultos. Por la noche, volveré a salir de caza. Mañana es sábado. En sábado todas están sedientas de compañía. Una compañía que este mundo deshecho no te da gratis. Unas sonrisas, un revolcón, con suerte sudor, y un cigarrillo que te absuelve mientras observas llover y escuchar los perros aullar. El domingo no querré saber nada de ella... Ya veré qué hago entonces con mi vida.






.

02 noviembre, 2008

El Cuentacuentos: Y si... ¿secuestramos al sol? | Tú haz lo que quieras yo me voy a mi casa.

- Y si.. ¿secuestramos al sol?

- Tú haz lo que quieras yo me voy a mi casa.- Le contesté.

- Espera, un segundo, míralo de esta manera.- Trató de convencerme con sus suaves palabras. Miraba hacia el oeste anaranjado, en los últimos segundos antes de que la bola colorada se metiera tras el horizonte líquido.- Si lo secuestramos, ahora mismo, en este preciso momento, haremos que esta noche sea eterna...-

Yo la miré fijamente, aunque ella seguía mirando al oeste.- Tú estás mal de la cabeza.

Ella sonrió.- No. Aunque parezca mentira, lo digo muy en serio. Desearía que esta noche fuera para siempre. Fíjate, no hay ni una nube, las primeras estrellas ya aparecen como puntos de nácar en el azul oscuro tras nosotros, y allí,- Señaló al sur, sin mirar siquiera.- debe estar naciendo ya la luna llena. Va a ser una noche preciosa.

Permanecí callado un momento, observando a intervalos cómo moría el sol y cómo nacía la luna, tan hermosa.

- Date prisa.- Continuó.- Dame permiso. Pídeme que secuestre el sol. Se nos acaba el tiempo... Ya se va, y comenzará esta noche finita, que terminará estando nosotros separados... ¿De verdad quieres eso?

Pensé que obviamente no lo quería. ¿Cómo podía pensar eso? Habría entregado mi alma a algún demonio vagabundo en aquel momento, por poder nadar hasta el sol y amarrarlo al muelle con un cabo tan largo como para que se ocultara tras el horizonte, pero tan corto que no le permitiera dar la vuelta al mundo.

Ella me miró, implorando que le pidiera que secuestráramos al sol. Ambos sonreimos, sentados en aquel muelle, con nuestras siluetas reflejadas en el agua anaranjada, enturbiada sólo por el vaivén de nuestros pies desnudos. No nos atrevimos a besarnos, y la magia del momento fue perdiéndose, como el sol tras el horizonte líquido, como nuestro tiempo, como el nosotros que formábamos allí sentados a escasas pulgadas.

- Debo irme a casa.- Le dije sin dejar de sonreir.- Hagamos una cosa. Dejemos al sol navegar por el cielo cada día desde este atardecer, y vengamos siempre a verlo marcharse. Pues prefiero repetir este momento contigo infinitas veces, que vivir en una noche que no termine nunca...- Observé sus ojos bien abiertos, justo antes de que el final de la circunferencia anaranjada desapareciera allá lejos al oeste.- ¿Qué te parece?






Para conocer más secuestradores de soles, o escuchar más conversaciones desesperadas:
El Cuentacuentos

15 enero, 2009

BloodBowl!!!!

No sé mucho, así que no puedo contaros mucho. Pero el bombazo es que va a salir un videojuego de BLOODBOWL!!!
He aquí el primer trailer del juego:



Estará disponible para PC, Xbox360, PSP y DS, aunque no hay fecha de lanzamiento confirmada.
El juego tiene una pinta buenísima!!
Podéis consultar la página web oficial AQUÍ.

Yo lo quiero yaaaaaaaaaaaaaa!!!!

10 enero, 2009

Duendes de Epoxi

¿Has escuchado alguna vez ruidos que no comprendes de dónde vienen? ¿Te has planteado qué son esos golpes en las tuberías, o por qué de repente el grifo de la cocina suelta un chorro de agua cuando está cerrado? ¿Sabes de dónde le viene la inspiración a un artista? ¿O cómo es posible que surja el milagro de la concepción de un niño? ¿Por qué vuelan los pájaros? ¿Cómo alcanzan la magia los hechiceros?



La respuesta está en unas peculiares criaturas: Los Duendes de Epoxi.
Estos seres habitan generalmente el subsuelo, y adoptan muy diversas formas. Algunos no miden más de unos centímetros, y otros llegan a alcanzar medio metro de altura.
Ocurre que cuando estos duendes se encuentran cerca, suceden cosas extrañas, a veces inexplicables, y otras tan efímeras que ni te planteas si uno puede estar rondando: esos ataques de risa que tiene la gente sin entender, o el sonido de pasos en habitaciones vacías, pueden ser signos de que un Duende de Epoxi anda cerca, merodeando.

Estos duendes nacen con una misión única en la vida. Unos pueden ser duendes creadores, por ejemplo, y su función es inspirar a los artistas. Otros pueden ser duendes soñadores, y gracias a ellos alguien que duerme puede tener un sueño precioso. Es posible que se trate de duendes familiares, gracias a los cuales los hechiceros obtienen y utilizan su magia. Algunos son duendes amantes, y logran que las dos almas más dispares encuentren el amor entre sí. Y algunos, hasta son capaces que de la unión de dos cuerpos, se conciba una nueva vida...

Cada vez que un Duende de Epoxi cumple su misión correctamente, muere, y al instante, renace en la forma de otro duende, con la misma o diferente misión.
Pero a veces ocurre que estos duendes no logran su misión, o la logran mal, con malos resultados... Lo cual resulta catastrófico, y entonces no mueren del todo, sino que quedan convertidos en muñecos para siempre.

Por esta razón, y porque los Duendes de Epoxi sirven de alimento a algunas criaturas horrorosas que los encuentran deliciosos, como para los Orcgluds (para quienes son exquisitos manjares), cada vez quedan menos. Habiendo sido creados con el Mundo, la población de Duendes de Epoxi se va reduciendo inevitablemente, y poco a poco su magia y sus misterios terminarán por desaparecer, como hace el horror con todas las cosas buenas...




Estas criaturas aparecerán por primera vez en el Cuento de Lyda de Lis. Son una idea que tuve en la Ciudad de Buenos Aires, y que fui madurando durante el viaje que llevamos a cabo por esa ciudad, y por Santiago de Chile este diciembre de 2008. Las fotos de esta entrada fueron tomadas en el puesto de "Sebah", un vendedor ambulante de Duendes de Epoxi, muñecos hechos con resina de epoxi y otros materiales, en la calle Florida, Buenos Aires.
Espero pronto hablaros más sobre ellos.
Un saludo!

03 enero, 2009

TFN-TFS-MAD-EZE-SCL-EZE-MAD-PMI-MAD-TFN

Hola a tod@s!!

Después de una larga ausencia he vuelto. Siento no haberos atendido bien este tiempo (casi un mes!!), pero he estado de viaje familiar, con mis padres y hermana.
Hemos ido a Buneos Aires (4 días, con decepción, no me gustó mucho la capital argentina), y unos 12 días en Santiago de Chile. Allí tengo mucha familia, pues mi padre es chileno, por lo cual la mayor parte del tiempo fuimos saltando de casa en casa, entre cenas y comidas, con diferentes parientes o amigos.
Este viaje ha sido muy especial, porque hacía 7 años que no iba a Chile. Muy bonito el reencuentro.

En todo caso, quería haberos escrito aquí, pero he tenido problemas de conexión. Mi portatil murió en Tenerife, el último día antes de irnos, y sigue mal...:S
Y en casa de mi tía había internet, pero era difícil encontrar un momento de concentración para mí. Así que hasta hoy, que no he podido hablaros.

Esta entrada es sólo de excusa, para pediros disculpas por la ausencia.
Pronto regreso con algunas cosillas. Quiero hablaros de los Duendes de Epoxi!!
Una pequeña gran idea que tuve en Buenos Aires y fui madurando durante el viaje.

Hasta pronto!
Darka.

PS: Regreso a Tenerife el día 6!!! Ahora os escribo desde Palma.

10 diciembre, 2008

La dama descorazonada

La dama descorazonada

Antes de mudarme a la gran ciudad, vivía en un pueblo recóndito. Uno de estos en que has de atravesar largas y solitarias llanuras hasta encontrarlo. Las praderas aun son verdes allí, y crece el pasto y el bosque virgen. No eran más que unas pocas casas, pero una de ellas era especial. En lo alto de una loma, como a las afueras, vivía una bruja. Yo ya no creo en esas tonterías, porque vivo en la gran ciudad, pero aquellas gentes estaban realmente preocupadas. Mucho la temían, pues decían incluso que hablaba con demonios, pero otros, encandilados, decían que era la más bella criatura. La llamaban la dama descorazonada.

Era una vieja que siempre había vivido ahí. En aquella pequeña casita, en lo alto de aquella loma, a la que pocos se acercaban. Recuerdo cuando era niño, que nos atrevíamos a bromear con ir a verla. Alguna vez hasta le lanzamos piedras desde lejos… De hecho, todos, mis padres y abuelos, la recordaban como una vieja huraña, que rara vez salía… Siempre se dijo que la dama descorazonada era inmortal, y que como no podía morir, no había dejado de envejecer, desde nadie sabía cuándo.

Que fuera bruja o no, eso nadie lo sabía. Aunque muchos imaginábamos que lo era. Debía de ser una de esas que ya, aburrida, se dedica a lanzar maleficios, cansada de tanto orden.

Una vez hasta la vi. Rara vez salía al mercado, pero algún recadero debió fallar, y salió en persona a por ingredientes para sus potingues. El tendero de una verdulería aseguró siempre que le había preguntado por raíz de mandrágora. Siempre nos reímos de él por aquello, pobre hombre, aunque hoy apuesto a que fue cierto.

Aquella mujer era la vejez negada. Nunca entendí como era posible que no se muriese. Yo fui creciendo, y ella siempre fue fuente de incontables chismorreos. Siempre aparecía en los cuentos para asustar, en alguna forma u otra. Aunque no en todos juagaba el rol de la mala en la historia. No sé cuánto de cierto habría en ellos. Pero sí sé que muchos los creían.

Se contaban muchas cosas. Desde que vendía pociones de amor a las muchachas feas y desesperadas, hasta que jugaba a lanzar maldiciones a los apuestos y a las envidiosas. Pero lo que siempre me dio qué pensar de ella, fue que dijeran que era capaz de infiltrarse en los sueños de la gente del pueblo… Todos teníamos miedo de que apareciera una noche la bruja, en nuestros reinos particulares, en nuestros momentos de soledad, o felicidad, en nuestras pesadillas… Cuando nadie más podía molestar. ¿Sería cierto? Lo que decían es que el hechizo era tan poderoso, que bastaba con escuchar esta historia para que la maldición te pudiera.

Yo no creo en estas cosas, pero si tú eres de los que creen, ya sabes, cuídate esta noche, y dime mañana si la has visto, porque si no la ves, siempre estarás en peligro… Si no es esta misma noche, te la encontrarás mañana, y sino pasado. Y si es hoy cuando sueñas con ella, escucha atento sus palabras, puede que te dé algún consejo interesante, o que te lance un maleficio, pues está cansada de vivir, y es su manera de entretenerse…

Darka Treake
Siete de diciembre de dos mil ocho
Isla de Tenerife



Este relato fue seleccionado como colaboración en la sección PLUMA del nº 3 de la revista Ícaro Incombustible!!!

06 diciembre, 2008

premier de la nueva web

Hola!!

Hoy vengo a mostraros el próximo nuevo aspecto de la web.
He subido un sólo archivo, para probar cómo funcina, y para que la veáis.
A ver qué me decís.

Ésta es la página a la que se accederá tras la intro del principio (www.modt.net).

Lo que aun podemos llamar boceto, podéis verlo aquí:
http://www.modt.net/Inicio.htm





02 diciembre, 2008

Lyda y el extraño hombre II

Esta entrada inició aquí: Lyda y el extraño hombre I (27 de noviembre).




- Aquí no vive ninguna bruja.- Contestó Lyda tratando de no parecer insolente.- Esta es mi casa. En ella vivo con mi esposa. ¿Qué lleva a un anciano a vagabundear por un bosque como éste hasta mi puerta? No te has presentado, lo cual demuestra una falta de educación que no invita a la hospitalidad, si es lo que buscas tras el camino.

- Nuestro nombre…- Y dio un respingo, como cuando alguien te da una patada por debajo de la mesa, o un pellizco sorpresa, y te sobresaltas, pero se compuso.- Mi nombre, es Minior, y venía buscando a la bruja. Si me indicaron mal, o si me equivocado, agradecería la amabilidad de un descanso y agua.

- Ahora puedes pasar Minior. Sé bienvenido a mi casa.- Dijo Lyda sonriente, abriendo la puerta para darle paso. Éste, al entrar, tuvo que encorvarse, de tan alto que era, y además, se quitó ese sombrero alargado, dejando así una calva considerable al aire.- Puedes tomar asiento. Sólo tengo una silla, pero no importa, yo me sentaré en la cama.- Añadió Lyda mientras servía agua en un tazón de barro.

- Estoy bien de pie, gracias.- Aunque tan rápido como había contestado, cambio de parecer.- Quiero decir, que mejor me sentaré… Llevo tanto tiempo caminando, que me vendrá bien el descanso- Trató de sonreír, como excusándose por el cambio de parecer, como si a Lyda le hubiera importado… Y al tratar de sentarse, hizo un ejercicio de equilibrio sin igual. Se dobló primero a la altura del pecho, después donde realmente debía tener la cadera, para al final sentarse sobre sus propias piernas, como si sus posaderas estuvieran a unos escasos palmos del suelo. Aquel esfuerzo le costó tanto al extraño hombre, que al final, cuando ya parecía haber conseguido sentarse, terminó perdiendo el equilibrio y cayó al suelo. Lyda reaccionó inmediatamente para ayudarle, pero no le dio tiempo, y el viejo terminó en el suelo… ¡Cuál fue la sorpresa de Lyda al descubrir que el viejo no era un único personaje, sino tres ocultos bajo la túnica! Al caer, rodaron por el suelo tres enanos. El que hacía las veces de cabeza del viejo, y que Lyda ya conocía, cayó a sus pies. Junto a este, otro enano que había actuado de tronco del viejo, y sobre la silla, aferrado y cubierto por completo con la manta que habían usado de túnica, quedó un tercero.

Todos quedaron en silencio, tras la evidencia del engaño. En la cara de los dos enanos, se dibujaba una mueca de absoluta vergüenza y miedo por la represalia del hombre fornido en que Lyda estaba convertida. Pero cuando pensaban que éste estallaría en una feroz vorágine que los arrastraría fuera de su casa, Lyda comenzó a reírse a carcajada limpia. En ese momento lo había comprendido todo: el por qué de esos movimientos tan forzados, las deformidades de un cuerpo tan extraño, los respingos del viejo, y aun más… creyó intuir por qué andaban buscando una bruja de la Magia Mutable.

Se trataba de tres enanos, de una raza que Lyda no había visto nunca. Tenían la tez muy oscura. Eran casi calvos, y con barbas muy largas, rizadas. También de un tono oscuro. Eran viejos, pero rechonchos. Parecían ahber estado trabajando toda su vida, y por ello poseían músculos robustos. No debían medir más de un metro cada uno, y a Lyda le llamó la atención la claridad de sus ojos: eran de un azul celeste que casi hasta brillaba.

- ¿Pero quiénes sois?- Preguntó ella entre risas.

- ¿Lo ves, Travir, era mejor no sentarse?- Rechistó el enano que había actuado de cabeza del hombre.

- ¡Si hubieras cargado con dos como tu durante todo este rato, tú también habrías necesitado sentarte, Minior!- Dijo el que estaba en la silla mientras se revolvía por quitarse la manta de encima. Minior soltó un suspiro, y vio al que aun callaba, que no hacía más que mirar boquiabierto al hombre fornido.- Señor, disculpa que hayamos venido a tu casa, en busca de la bruja que cambia las cosas, pero es que no sabíamos a dónde acudir, y nos dijeron que vivía aquí…

- Espera, decidme, ¿quiénes sois y para qué buscáis a la bruja?- Dijo el hombre fornido asertivamente, tratando de no parecer brusco para no asustarlos más.

- Mi nombre es Minior, en eso no te engañé. Él es Antälor,- señaló al que aun no había hablado.- y el que se cubre con la manta es Travir.

- No me cubro con ella. ¡Trato de quitármela de encima!- Inquirió justo antes de asomar la cabeza. Era el más feo de los tres, sin duda el más gruñón. Éste estaba completamente calvo, y su barba era más corta que la de los otros dos, la poca que había crecido era gris y vieja. Tenía la cara muy arrugada, pero a pesar de lo anciano que parecía, era el más robusto de los tres enanos. Al asomarse, absorbió una buena bocanada de aire.- Me estaba ahogando.- Admitió.

- ¿Pensáis que la bruja podrá convertiros en un sólo hombre? ¿Eso buscáis?- Dijo Lyda.

- ¿Conoces a la bruja?- Minior recapacitó.- No. Nuestra intención es hallar un disfraz que nos permita huir de nuestro amo. Y ella tal vez pueda ayudarnos.




(Continuará...)


Capítulo III de Lyda de Lis.
Memorias Olvidadas
Darka Treake
www.modt.net

27 noviembre, 2008

Lyda y el extraño hombre I

Lyda se encontraba en su jardín, junto al largo tallo de una enorme esterlizia. Saboreó su aroma, y observó sus pétalos anaranjados, entonces algo le llamó la atención más allá, en el segundo plano de la imagen. Al otro lado de la verja que separaba su jardín del resto del mundo, en medio del espeso bosque de laurisilvas, le sorprendió una extraña silueta acercándose. Parecía un hombre muy alto, con un sombrero de copa muy largo, de cuya cima sobresalía un pincho. Vestía una túnica negra, que bien podría haber sido una manta haciendo los usos de prensa, y caminaba tambaleándose, parecía que fuera a perder el equilibrio en cualquier momento, y a despeñarse camino a bajo. Venía directamente hacia su casa, y Lyda, rápidamente, se transformó en arbusto cargado de moras rojas, y lució preciosa mirando venir al extraño hombre. Éste se acercó, y sin ver a Lyda, se apoyó en la madera de la verja, y lanzó un fuerte suspiró que resonó varias veces. Entonces dijo algo para sí, como refunfuñando. Parecía muy cansado, como si hubiera llegado corriendo. Su rostro, ahora que podía verlo de cerca, era de un anciano muy grueso, con una barba rizada y larga, de un color gris oscuro y canoso, que le caía por la túnica. Su cuerpo, extremadamente alto y esbelto en comparación con su rostro, parecía deforme, pues del pecho larguirucho le surgía una protuberancia, que hasta por un momento pareció moverse. Y de sus hombros, muy altos para tan corto cuello, salían unos brazos cortos y rechonchos. La túnica le dejaba al descubierto unas gruesas botas, de buena calidad, aunque muy gastadas, como propias de un caminante itinerante. El hombre se reafirmó el sombrero con una manita rechoncha y peluda, tosió, y se dirigió tambaleando a la puerta de la casa de Lyda. Cuando los perdió de vista, la bonita chica adoptó su forma original, y acudió al interior de su vivienda. Una vez allí, escuchó un golpe seco en la puerta, y el silencio de la espera.

Dudó si abrir, o si dejarle creer que no había nadie. Pero, es que ¿y si necesitaba ayuda? ¿Quién sería ese extraño personaje que había caminado sólo por el bosque hasta dar con su casa? La curiosidad le pudo. Entonces, Lyda se convirtió en un fornido hombre, con una espada al cinto y fuertes músculos en los brazos, con pelocorto, bigote y barba pelirrojos, y con carisma en la mirada. Sonrió para sí, y abrió la puerta confiada, haciendo tintinear las campanitas del móvil que colgaba en el umbral.

Ante su puerta encontró a aquél extraño personaje, que pareció sorprenderse del fornido guerrero.

- Buenos días, señor.- Dijo con acento lejano el extraño hombre entre la barba canosa.- No querríamos ofenderle, pero teníamos entendido que aquí podríamos encontrar a una bruja.- A Lyda le sorprendió sobremanera aquello, tanto, que pasó por alto el plural de su primera persona.- Una bruja capaz de dominar la Magia Mutable.- Terminó, tratando de simular una sonrisa amistosa. A ella le pareció que su tono, bajo ese acento lejano, ocultaba algo, como si estuviera sobreactuando.


(...)

Continuará...








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21 noviembre, 2008

nuevo logo para la web y FPU

Hola!!
¿Cómo están ustedes?
ajajaja

No...no. Si pensábais que dejo esto abandonadísimo últimamente... es cierto.
Me siento mal por ello. Pero bueno, ya sabemos que esto va por épocas. Tengamos calma...
No lo busques, no lo busques...

Ahora venía a hablaros de dos cosas:
Quería presentaros el nuevo logo que tendrá la web (no he podido resistirme). Y es que estoy trabajando en una serie de (grandes) cambios que ya llegará el momento de presentaros.
Por ahora, os avanzo esto, a ver qué os parece:




Y además, quería comentaros sobre un proyecto en el que me estoy embarcando:
Y es que voy a pedir la FPU (Formación de Profesional Universitario). Una beca para obtener el doctorado, una vez haya terminado el master en junio.
Estoy muy ilusionado con el tema. Ya os iré informando, pues es difícil que me den la beca, y tampoco quiero hacerme muchas ilus...
Ya os contaré más cosas sobre el tema!!





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09 noviembre, 2008

Un mundo deshecho




Me acabo de levantar de la cama y me he sentado frente a la máquina de escribir. Ella aun está entre las sábanas, llorando. Me enciendo un cigarrillo ignorando sus lamentos, y observo por la ventana junto a mí antes de ponerme a escribir. Llueve a cántaros, como suele llover por estas fechas. Lluvia complaciente, sincera, sin nada que ocultar al mundo. Es de noche, y los perros aullan en el callejón. Sus lamentos sí que me conmueven, y no los de la chica que acabo de conocer, y que me desea tanto que jamás podré complacerla...

Tecleo las primeras palabras a modo de título y absorbo del cigarrillo como si me fuese la vida en ello. El orgasmo que acabo de tener no me ha satisfecho lo más mínimo, y comienzo a escribir sobre ello. Sobre la chica que llora en mi cama, sobre lo fácil que ha sido conocerla y engañarla para que venga a pasar la noche conmigo. Mañana no quiero volver a saber de ella.

Otra calada, y siento el humo bajar por mi garganta, me absuelve de lo que acabo de hacer. Una bocanada de aire contaminado en un mundo deshecho, en el que uno sobrevive a base de castigar.

Esta noche no dejará de llover. Mañana amanecerá nublado, y será un día tan triste como el de hoy. Menuda mierda. Lo pasaré navegando por la red, buscando complacerme en relaciones vanales y páginas para adultos. Por la noche, volveré a salir de caza. Mañana es sábado. En sábado todas están sedientas de compañía. Una compañía que este mundo deshecho no te da gratis. Unas sonrisas, un revolcón, con suerte sudor, y un cigarrillo que te absuelve mientras observas llover y escuchar los perros aullar. El domingo no querré saber nada de ella... Ya veré qué hago entonces con mi vida.






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02 noviembre, 2008

El Cuentacuentos: Y si... ¿secuestramos al sol? | Tú haz lo que quieras yo me voy a mi casa.

- Y si.. ¿secuestramos al sol?

- Tú haz lo que quieras yo me voy a mi casa.- Le contesté.

- Espera, un segundo, míralo de esta manera.- Trató de convencerme con sus suaves palabras. Miraba hacia el oeste anaranjado, en los últimos segundos antes de que la bola colorada se metiera tras el horizonte líquido.- Si lo secuestramos, ahora mismo, en este preciso momento, haremos que esta noche sea eterna...-

Yo la miré fijamente, aunque ella seguía mirando al oeste.- Tú estás mal de la cabeza.

Ella sonrió.- No. Aunque parezca mentira, lo digo muy en serio. Desearía que esta noche fuera para siempre. Fíjate, no hay ni una nube, las primeras estrellas ya aparecen como puntos de nácar en el azul oscuro tras nosotros, y allí,- Señaló al sur, sin mirar siquiera.- debe estar naciendo ya la luna llena. Va a ser una noche preciosa.

Permanecí callado un momento, observando a intervalos cómo moría el sol y cómo nacía la luna, tan hermosa.

- Date prisa.- Continuó.- Dame permiso. Pídeme que secuestre el sol. Se nos acaba el tiempo... Ya se va, y comenzará esta noche finita, que terminará estando nosotros separados... ¿De verdad quieres eso?

Pensé que obviamente no lo quería. ¿Cómo podía pensar eso? Habría entregado mi alma a algún demonio vagabundo en aquel momento, por poder nadar hasta el sol y amarrarlo al muelle con un cabo tan largo como para que se ocultara tras el horizonte, pero tan corto que no le permitiera dar la vuelta al mundo.

Ella me miró, implorando que le pidiera que secuestráramos al sol. Ambos sonreimos, sentados en aquel muelle, con nuestras siluetas reflejadas en el agua anaranjada, enturbiada sólo por el vaivén de nuestros pies desnudos. No nos atrevimos a besarnos, y la magia del momento fue perdiéndose, como el sol tras el horizonte líquido, como nuestro tiempo, como el nosotros que formábamos allí sentados a escasas pulgadas.

- Debo irme a casa.- Le dije sin dejar de sonreir.- Hagamos una cosa. Dejemos al sol navegar por el cielo cada día desde este atardecer, y vengamos siempre a verlo marcharse. Pues prefiero repetir este momento contigo infinitas veces, que vivir en una noche que no termine nunca...- Observé sus ojos bien abiertos, justo antes de que el final de la circunferencia anaranjada desapareciera allá lejos al oeste.- ¿Qué te parece?






Para conocer más secuestradores de soles, o escuchar más conversaciones desesperadas:
El Cuentacuentos